sábado, 31 de octubre de 2009

'Arrugas', Paco Roca

Arrugas
Paco Roca
Astiberri Ediciones
1ª edición, noviembre de 2007
Género: Cómic
100 páginas
ISBN: 978-84-96815-39-1

¿Se puede emocionar uno con un cómic? Basta leer Arrugas para darse cuenta de que sí, que el cómic no es solamente cosa de niños, que puede tocar temas tan humanos como el Alzheimer en la tercera edad. Emilio, protagonista del cómic, es ingresado en una residencia de ancianos para ser atendido ya que sufre esta enfermedad. Allí tiene como compañeros a otros ancianos con los achaques típicos de la edad, pero sobre todo abundan los que poco a poco van perdiendo la memoria.

Paco Roca refleja de una forma tan sutil como cruda la soledad que sienten muchos ancianos en las residencias (algunos de los personajes esperan diariamente que les venga a buscar, otros van detrás de un teléfono con la intención de llamar a sus hijos...). Para dibujar estas viñetas, el autor entró en una residencia y se acercó a algunos casos, por lo que todos los personajes del cómic están basados en personas reales.

Cada viñeta de este cómic es precisa, necesaria. Algunas te sacan una sonrisa de ternura, pero seguidamente te das cuenta de que detrás de ese pequeño estímulo humorístico se esconde un toque de atención para que entendamos cómo funciona la mente de los ancianos que padecen Alzheimer. Como cuenta el propio autor en el libro: "Con risa amarga mi amigo me cuenta las ida de cabeza de su padre. Divertidas todas si no fuesen la inevitable decadencia final de una persona que siempre me infundió respeto". Esta frase resume la esencia de este cómic.

Arrugas es una obra maestra, fue Premio Nacional de cómic en 2008 y realmente lo merecía. Tanto es así, que incluso me atrevería a decir que para entender a las personas con Alzheimer es más práctico un cómic como éste que cualquier ensayo de divulgación. Realmente impresionante.

Web de Paco Roca: www.pacoroca.com.

martes, 27 de octubre de 2009

'Asesinos sin rostro', Henning Mankell

Asesinos sin rostro
Henning Mankell
Trad. de M. Mansten y Amanda Monjonell
Editorial Tusquets
Colección Andanzas, 431
1ª edición, febrero de 2001
Género: Novela negra
310 páginas
ISBN: 978-84-8310-159-9

Ahora que la editorial Tusquets ha publicado la última novela de Henning Mankell protagonizada por el policía Kurt Wallander (El hombre inquieto), me ha parecido interesante recuperar la primera de la saga en la que aparece este personaje. Se trata de Asesinos sin rostro (Tusquets), donde Wallander debe enfrentarse a un doble asesinato en una casa de una zona rural de Suecia. Aunque a priori no hay pistas demasiado esclarecedoras, Wallander tendrá que esforzarse para descubrir quien anda detrás de estas muertes y hacerlo lo más rápido posible, ya que alguien ha filtrado que el asesino podría ser un extranjero y un grupo xenófobo ha empezado a actuar por su cuenta.

Esta obra demuestra varias cosas. En primer lugar, que ya había novela negra en el país escandinavo mucho antes de la fiebre Stieg Larsson. En segundo lugar, que eso de sacar los trapos sucios de Suecia a través de la literatura no es cosa de ahora, sino que hace años ya se producía. Asesinos sin rostro fue escrita en 1991, pero no fue hasta diez años después cuando Tusquets la publicó. Varias entregas sobre Wallander después, Mankell ha decidido dar carpetazo final a su personaje estrella.

A pesar de la fama de esta saga, debo decir que esta primera entrega me ha parecido algo floja. La trama es bastante superficial, no hay una investigación muy profunda ni grandes complicaciones. Los giros que deben sorprender al lector no son para echar cohetes y además el autor deja demasiado margen a la casualidad (algo imperdonable en la novela negra).

Asesinos sin rostro es una novela correcta, aunque para mi gusto demasiado sencilla. Tiene el gancho de esos fríos paisajes suecos y unos personajes deprimentes que concuerdan con el espacio en el que se desarrolla la trama. Pero insisto: a la historia le falta complejidad para dar pie al lector a que se confunda de vez en cuando y sorprenderle con un potente final que no acaba de producirse.

lunes, 26 de octubre de 2009

'La cebolla', Antonio Moresco

La cebolla
(La cipolla)
Antonio Moresco
Trad. de Piero Dal Bon y Albert Fuentes
Editorial Melusina
1ª edición, 2007
Género: Novela
151 páginas
ISBN: 978-84-96614-31-4

Antonio Moresco (1947) es un autor italiano poco conocido en España. Tan ajeno es, que en castellano solamente podemos leer dos de sus obras: La cebolla y El volcán, ambas publicadas en la editorial Melusina.

La cebolla narra una historia de decandencia protagonizada por una pareja que se instala en una nauseabunda habitación de alguna zona inconcreta, quizá de Italia. Aunque no sabemos la época exacta de la narración, se intuyen tiempos de miseria en los que el único entretenimiento de ambos es practicar sexo de la forma más primitiva y sucia posible. De hecho, quien siente la continua necesidad de saciar sus deseos sexuales es él (tampoco sabemos el nombre de los personajes); ella simplemente se somete a sus exigencias: ponte así, abre los muslos, mastúrbate... La única presencia de ella en la narración es para dejar constancia de su sumisión. Las pocas veces en las que no aparece sometida es cuando se sube, de forma ritual, a una báscula que hay en el baño (no sabemos por qué lo hace).

Toda esta inconcreción estimula a que el lector sitúe, según su juicio, la historia en una época y un lugar e intente dar una explicación a las acciones aparentemente delirantes de los personajes. Él vive marcado por dos obsesiones: hacer que los vecinos de al lado escuchen cómo se acuesta con ella y que ésta se convierta en un ser objeto del que hacer uso cuando le apetezca. Él es capaz de llevar sus fijaciones hasta el extremo y provocar así situaciones de sexo violento que sirven para que el personaje masculino escape de la realidad asfixiante en la que se encuentra. Ella, sencillamente, se deja llevar y acepta la situación.

A pesar de lo excesivo que pueda parecer el relato, hay que decir que esta breve novela de Antonio Moresco es una pequeña obra maestra. El autor refleja a la perfección hasta qué punto puede llegar la decadencia humana y lo hace con una prosa tan directa, que consigue situar al lector en el mismo plano de los acontecimientos que narra. Por ello, el lector sentirá la repulsión de algunas imágenes, el estremecimiento de algunas acciones e incluso la condescendencia ante determinados momentos de desesperación.

Sorprende la valentía de Moresco. ¿Será el lector también lo suficientemente valiente como para adentrarse en esta tormentosa historia de personajes derrotados?

sábado, 24 de octubre de 2009

'REC 2', Jaume Balagueró y Paco Plaza

¿Qué motiva que en una sala de cine, ante una película de terror, los espectadores no dejen de lanzar comentarios irónicos en voz alta y carcajadas a cada momento? Y que, para colmo, ante esos comentarios que deberían resultar molestos, el resto del público se eche a reír. Dos situaciones explicarían esto: una es que, en realidad, sea una comedia que parodia el cine de terror o bien que las escenas sean tan ridículas, que no nos quede más remedio que bromear ante el hecho de que los directores nos crean tan estúpidos como para tolerar semejante indigestión.

Con lo bien que había funcionado la primera entrega de REC, ¿qué necesidad había de dar un giro forzado e inverosímil a una historia que se podría haber quedado donde estaba? Desde el momento en que el virus contagioso de REC pasa a ser una cuestión de posesiones demoníacas en REC 2, la historia ya se me atraganta (y sólo estamos en los primeros minutos del filme). Lo que viene después es una caída en picado hasta el final.

Con REC 2, no sólo se desvirtuan las expectativas puestas en la película, sino que se acaba con el estatus alcanzado con la primera entrega. Y es que poner a Manuela Velasco en plan Tomb Raider y a uno de los personajes poseídos cocinando algo (no se ve, pero se intuye) es demasiada caña para mí (para que se hagan una idea: en ese momento, uno del público suelta en la sala "se está preparando un Cola Cao" y todo el mundo ríe). Por no hablar de que tres adolescentes se cuelan en el edificio de Rambla Catalunya sin ningún tipo de problema a pesar de que está todo absolutamente precintado y la policía controla cualquier movimiento. Por cierto, los jóvenes también van con cámara, claro.

Lo dicho: al menos, los comentarios irónicos de les espectadores han hecho que por momentos me olvidase del aburrimiento que estaba sintiendo. No les quepa duda de que habrá una tercera parte y quizá una cuarta... ¿Se impondrá definitivamente la cantidad a la calidad?


viernes, 23 de octubre de 2009

'Vigilia', James Agee

Vigilia
(The Morning Watch)
James Agee
Traducción de María Maestro Cuadrado
Alianza Editorial
1ª edición, 2009
Género: Novela
111 páginas
ISBN: 978-84-206-5187-3

Escrita en 1950, cinco años antes de la muerte del autor, Vigilia narra la historia de Richard, un niño de doce años que, dada su profunda educación católica, tiene aspiraciones a mártir. Richard vive en un internado religioso, donde su madre lo ha ingresado tras quedar viuda. Allí intenta llevar, a escondidas, una vida de nostalgia, angustia y pesar para satisfacer a Jesús. Cuanto más infeliz sea más cercano estará de Dios. Tal es esa fijación que incluso por la mente de Richard pasan imágenes de él mismo clavado en la cruz. Él quiere sentir el dolor de la Pasión, desea estar en la piel de Jesús.

El tiempo narrativo no es más que una hora aproximadamente, desde que Richard despierta sobre las cuatro de la mañana hasta que vuelve al internado. Lo que Agee nos relata es una noche de vigilia, la del Viernes Santo, un momento idóneo para esa comunión entre el protagonista y Dios.

La novela tiene tintes autobiográficos (como también los tiene su otra obra Una muerte en la familia, ganadora de un Pulitzer) ya que el propio autor fue internado después de la muerte de su padre, como el protagonista. Esa pérdida marcan a ambos: al ser real y al ser de la ficción. La muerte no deja de ser el tránsito entre la vida terrena y Dios.

La novela muestra a la perfección la presión de una educación conservadora y religiosa que recuerda a otro autor americano, John Fante, y a historias como la que nos cuenta en Llenos de vida. Dos autores que narran de forma impecable esa América profunda de los años 20 y 30. Ambos nacieron en 1909, pero Agee murió prematuramente de un infarto con 45 años.

jueves, 22 de octubre de 2009

'La huérfana', Jaume Collet-Serra

Si en el cine de terror ya está todo inventado, lo que les queda a los directores es dotar a sus peliculas de un giro en la trama que los espectadores no esperen. Es lo que ocurre con La huérfana, dirigida por el español afincado en Hollywood Jaume Collet-Serra. El argumento está más que sobado: un matrimonio decide adoptar a una niña que, aparentemente es pura bondad y dulzura, pero a medida que avanza la película, empieza a mostrarse perversa y despiadada. Entonces, el caos y la desesperación se imponen en el hogar. Obviamente, hay aquel típico de que solamente la madre se da cuenta de lo que está pasando y su marido no la cree.

Hasta aquí, no hay nada nuevo. Sin embargo, el desenlace ofrece ese giro necesario para que el final no sea tan previsible como el desarrollo. La huérfana es una película bien construida, con una niña malísima que bien podría recordar a Rebecca De Mornay en La mano que mece la cuna. Aunque las situaciones ya nos suenen de otros filmes, el espectador disfrutará como si fuera el primero que ve de niños huérfanos y malévolos.

De momento, la película va aguantando en cartelera. El cine de terror tiene pegada y ya que cuesta tanto que salgan producciones americanas de este género dignas de mención, me gusta destacar cuando alguna es más que aceptable. Ésta lo es.



miércoles, 21 de octubre de 2009

'Malditos bastardos', Quentin Tarantino

Malditos bastardos
Quentin Tarantino
Editorial Random House Mondadori
1ª edición, 2009
Género: Guión cinematográfico
256 páginas
ISBN: 978-84-397-2199-4

Random House Mondadori acaba de publicar el guión de la película de Tarantino, Malditos bastardos, actualmente en cines. Aunque a este director hay que disfrutarlo en toda su esencia (banda sonora, imágenes, recursos cinematográficos...), el espectador tiene la oportunidad de leer el guión antes de comprarse el DVD. Eso, claro está, suponiendo que la película haya gustado.

Personalmente, Malditos bastardos me ha parecido pura genialidad. Tarantino se centra en la ocupación alemana de Francia. Una chica judía que había escapado de las garras de un alto cargo de la Gestapo está preparando su venganza en París. Por otro lado, un grupo de americanos, llamados los Bastardos, han llegado a la capital francesa para aniquilar al máximo número de nazis. A partir de ahí, las situaciones y el ingenio tan típicamente tarantinianos empiezan a desatarse hasta el desenlace de la película con una escena final que bien merecía que me arrodillase en el cine y gritase aquello de ¡chapó! (no lo hice por decoro).

Con técnicas cinematográficas que recuerdan a los cómics de superhéroes (viñetas, exaltación de cualidades de los personajes, letras enormes y chillonas...), el director de Kill Bill vuelve a demostrar su extraordinaria capacidad de reinventar el cine a partir de títulos ya olvidados. Tarantino no inventa personajes ni situaciones, sino que los redescubre para darles su toque personal.



Si a eso añadimos que las interpretaciones son excelentes (Brad Pitt, Diane Kruger, Mélanie Laurent, Christoph Waltz, Michael Fassbender, Daniel Brühl, Eli Roth y Martin Wuttke), nos queda una obra maestra en mayúsculas, de la que podemos leer y releer el guión gracias a esta edición de Mondadori.

martes, 20 de octubre de 2009

'El pibe que arruinaba las fotos', Hernán Casciari

El pibe que arruinaba las fotos
Hernán Casciari
Editorial Plaza & Janés
1ª edición, septiembre de 2009
Género: Narativa / Humor / Memorias
205 páginas
ISBN: 978-84-01-38973-3

El argentino Hernán Casciari regresa al mercado editorial con El pibe que arruinaba las fotos, un relato novelado de contenido autobiográfico con toques de ficción. Dividida en cuatro partes, Casciari dedica la primera de ellas a explotar su imagen de niño feúcho y con sobrepeso (lo dice él, no yo), que es capaz de hacer llorar a su madre hasta sin quererlo. El resto del libro es un compendio de vivencias, entre surrealistas, reales, dramáticas, inventadas y unos cuantos adjetivos más. Todo con el sello Casciari; es decir, humor ácido aparentemente inocente pero capaz de aguijonear a los lectores con la más astuta picardía.

Si alguien apuesta fuerte por la literatura en formato digital ese es, indudablemente, Hernán Casciari. Esta novela, al igual que sus anteriores dos libros, puede leerse a través de su blog (Orsai.es), además de en formato papel. De hecho, lo que contiene El pibe que arruinaba las fotos son las entradas de su blog pero unidas en una única historia. El autor convenció a los editores de que su novela pudiera descargarse en PDF desde su bitácora, les dijo que era cuestión de marketing, que eso vendía. Pero en el fondo le gusta que quien no tiene dinero para comprar el libro pueda leerle igualmente: “Los lectores de países de Sudamérica donde no se edita el libro quizá no tienen dinero para pagar el transporte desde otro país, así que les doy la posibilidad de que se lo descarguen de forma gratuita y lo disfruten.” El primer día: 6.000 descargas.

Los lectores de Orsai.es ya saben quién es este tipo. Los que todavía no lo conocen, sepan que es un argentino instalado en un pueblo de Cataluña, desde donde escribe de forma incansable para sus miles de seguidores. Casciari no se calla una, apunta y dispara sin tapujos y casi siempre acierta en la diana con su cáustica ironía. No le flaquea la voz a la hora de hacer uso de su híper exprimida labia argentina: él sabe que es parte de su gracia y aprovecha las bazas que tiene.

Su primer libro, Más respeto que soy tu madre (Plaza & Janés), se ha adaptado al teatro en Argentina, donde día tras día cuelga el cartel de completo (es un fenómeno de masas tal que “antes de las siete de la mañana, ya hay gente haciendo cola para comprar una entrada”, explica el autor). El director argentino Juan José Campanella (El secreto de sus ojos, El hijo de la novia, Luna de Avellaneda) empezará a rodar en los próximos meses la versión cinematográfica. Libro, teatro y cine con génesis bloguera.

lunes, 19 de octubre de 2009

Una mínima selección de arte islámico pasa por CaixaForum Barcelona

CaixaForum Barcelona expone hasta el 17 de enero Los mundos del Islam, un conjunto de piezas de arte islámico propiedad del futuro Museo Aga Khan de Toronto (Canadá). La muestra, que llega tras pasar por Madrid, reúne vasijas, tapetes, retratos, manuscritos y vigas, entre otros objetos, procedentes de diferentes épocas y puntos geográficos.

Cuando salgo de ver una exposición, siempre me gusta haber encontrado respuesta a tres cuestiones: ¿cuál es el objetivo de la exposición?, ¿qué novedades aporta? y ¿qué he aprendido? Para empezar, el recorrido es demasiado difuso para mi gusto: aquí hablamos del Magreb, aquí de misticismo, aquí del arte mudéjar... y esto ocurre porque, en el fondo, no parece que haya un recorrido claro, sino que el eje es la simple muestra (acumulación) de objetos sin un hilo conductor definido.

Mi decepción parte del título: Los mundos del Islam suena a demasiado ambicioso y eso me ha generado unas expectativas que luego no se han cumplido, porque al final resulta que "los mundos" sólo son una colección de materiales que, por muy interesantes que sean, no arrojan ninguna novedad sobre el arte islámico.

Además de los objetos, se proyecta un audiovisual sobre las mezquitas del mundo. Y aunque las mezquitas son focos de gran riqueza cultural, la proyección sólo ofrece una vista aérea de las ciudades y un par de fotos de cada una de ellas (básicamente de los exteriores, a pesar de que lo más interesante está en el interior).

La sensación que me queda es que, para todo lo que prometía el título, el resultado me ha sabido a poco (muy poco). No he aprendido nada, no me han aportado ninguna novedad que uno no pueda saber a golpe de Google y no veo mayor objetivo que la básica exposición de piezas (sin discurso ni recorrido).

domingo, 18 de octubre de 2009

'Si la cosa funciona', Woody Allen

Si la cosa funciona recupera lo más genuino de Woody Allen. Boris es un tipo mayor con achaques e hipocondríaco hasta el extremo. Tiene tendencias suicidas y actualmente no es más que una vieja gloria, gruñón, antisociable y presuntuoso. Su vida da un giro cuando una jovencísima chica se cruza en su camino y empieza a vivir con él.

La hipocondría, la tendencia al suicidio, un hombre inteligente al lado de una chica ingenua, un hombre mayor con una jovencita, un montón de historias amorosas frustradas, conversaciones trascendentes, el jazz de fondo y el falso diálogo del protagonista con el espectador. Son los ingredientes típicamente Allen que, aunque vuelven a la carga en 2009, en realidad parten de un guión escrito en los años 70. Quizá por esa razón el filme acusa la falta en escena del propio Allen. El papel protagonista estaba claramente pensado para que lo interpretase el mismo Woody Allen, los comentarios de Boris suenan descontextualizados si no salen de la boca del director y las situaciones no han acabado de provocarme la carcajada porque no me las creía del todo. El actor debía haber sido Woody Allen y no otro.

La película tiene genialidad, pero la he visto desorientada, como si fuese un último esfuerzo de recuperar la esencia de Woody Allen pero sin Woody Allen. No me cabe la menor duda de que con su presencia, la cosa hubiese funcionado. Sin él, me he tenido que conformar con los guiños, los recuerdos simpáticos de sus paranoias: pequeños destellos dentro de una película sosa (le faltaba el ingrediente principal). Quizá el director pensó en rescatar su guión del cajón y pensar: "Si la cosa funciona...".

sábado, 17 de octubre de 2009

'La cicatriz', Empar Fernández

La cicatriz
Empar Fernández
Editorial: Multiversa
Colección Narrativa
1ª edición, agosto de 2009
Género: Novela
87 páginas
ISBN: 978-84-935425-6-6

El argumento es sencillo: Andrés no consigue que su pareja, Ronda, le diga nada de su pasado ni sobre la extraña cicatriz que tiene en el pecho. Ella le pide que se deje de preguntas y se centre en el presente, pero Andrés no puede conformarse con la indiferencia y se pone manos a la obra para saber cuándo y bajo qué circunstancias Ronda se hizo esa cicatriz y por qué tiene tanto miedo a su pasado.

Escribir novela breve que encierre misterio y sentimientos tiene que ser difícil, realmente difícil. Si un autor que dispone de doscientas o trescientas páginas para seducir al lector, atraparlo y sorprenderlo, se tiene que exprimir al máximo, ¿se imaginan lo complicado que tiene que ser hacerlo en tan sólo 87 páginas? Empar Fernández consigue en este corto espacio que La cicatriz deje al lector el más intenso sabor de la literatura de misterio.

Para empezar, es inevitable destacar el dominio narrativo, la prosa sencilla pero a la vez precisa y elegante de la autora. Cuando argumento y estilo narrativo consiguen crear un artefacto literario como éste, es de justicia reconocerlo y animar a los lectores a que se adentren en esta historia.

Empar Fernández, que ganó el Premio Rejadorada de Novela Breve con esta obra, demuestra que es capaz de crear misterio prescindiendo de detectives, que puede hablar de amor sin resultar edulcorada, que sabe adentrarse en el dolor humano sin ser demasiado trágica y que puede conseguirlo sin superar las cien páginas. Que quede claro: esta obra, más que de misterio, habla del ser humano, pero las personas, ya se sabe, somos misteriosas por naturaleza. Que nadie pierda detalle de Empar Fernández...

jueves, 8 de octubre de 2009

'El hombre es un gran faisán en el mundo', Herta Müller

El hombre es un gran faisán en el mundo
Der Mensch ist ein großer Fasan auf der Welt
Herta Müller
Traducción de Juan José del Solar
Editorial: Siruela
Colección: Libros del Tiempo
1ª edición, junio de 2007
Género: Novela
128 páginas
ISBN: 978-84- 9841-094-5

Herta Müller, ganadora hoy del Premio Nobel de Literatura, destaca por su prosa poética, por las imágenes que golpean al lector a lo largo de sus narraciones: manzanos que se autodevoran, lágrimas huecas que esperan ser llenadas con agua de lluvia o dalías muertas que no pueden marchitarse. Pero además, su literatura sobresale por la dureza de sus historias, los paisajes opresivos y los personajes marcados por las circunstancias poco esperanzadoras que les ha tocado vivir.

En El hombre es un gran faisán en el mundo, los habitantes de un pueblo rural de Rumanía viven su día a día sin apenas ambiciones. La muerte está presente en cualquier rincón, una lechuza sobrevuela el poblado buscando el tejado donde posarse: donde lo haga, será donde muera una persona. Pero además, el tedio, la angustia, la necesidad de escapar está presente en el ambiente. Las mujeres viven sometidas a sus maridos, algunas están estigmatizadas por su pasado ("en Rusia era capaz de abrirse de piernas por un pedazo de pan").

En el pueblo las autoridades cometen abusos, sobre todo con las mujeres, a las que cobran un interés especial por tramitar determinadas gestiones. El lugar es un foco de corrosión; tanto es así, que el cura para, en ocasiones, el reloj de la iglesia para que el tiempo se detenga y no contemple el pecado. Éste es, a grandes rasgos, el lugar donde los personajes se mueven, donde la desesperanza y la miseria posterior a la II Guerra Mundial se apodera de ellos y donde la muerte les aguarda en las esquinas.

Es el mundo que retrata Herta Müller y es el universo literario que hoy la Academia Sueca ha reconocido con el Premio Nobel de Literatura.

miércoles, 7 de octubre de 2009

¿Ganará Herta Müller el Nobel de Literatura mañana?

Mañana sabremos quién pasa a engrosar la lista de Premios Nobel de Literatura. Será a las 13.00 horas cuando conozcamos el nombre del ganador o ganadora. Hace unos días, explicaba que la casa de apuestas Ladbrokes tenía tres favoritos: Amos Oz, Assia Djebar y Luis Goytisolo (en ese orden). Sin embargo, en estos últimos días, el escritor español mejor posicionado ha caído de la tercera posición a la número diecisiete. El israelí Amos Oz sigue siendo el favorito pero ya empatado con la alemana nacida en Rumania Herta Müller. Les siguen, empatados también, los americanos Joyce Carol Oates y Philip Roth en el tercer puesto.


Sin embargo, la sorpresa es, como anuncia Qué Leer, que la novelista y ensayista Herta Müller ha subido muchos puestos en las últimas horas hasta alcanzar al primero, Amos Oz. ¿Será que esta autora nacida en Rumanía pero afincada en Berlín tiene las de ganar? A la Academia Sueca, para qué negarlo, le gusta dar la sorpresa, que el nombre que anuncien pille desprevenido a la mayoría. Pero los especialistas en el Nobel más o menos les tienen tomada la medida y el hecho de que Herta Müller haya subido como la espuma es más que sospechoso.

La última novela publicada en España de esta autora es El hombre es un gran faisán en el mundo, en Siruela. ¿Qué pasará mañana?

martes, 6 de octubre de 2009

'Viajes por el Scriptorium', Paul Auster

Viajes por el Scriptorium
Travels in the Scriptorium

Paul Auster
Traducción de Benito Gómez Ibáñez
Editorial Anagrama
1ª edición, 2007
Género: Novela
185 páginas
ISBN: 978-84-339-7117-3

En una estancia aislada aparece un anciano desorientado. No sabe por qué está ahí ni hasta qué punto está encerrado. En la habitación hay un escritorio con un manuscrito y unas cuantas fotografías. Mr. Blank, el anciano, intenta averiguar el auténtico motivo de su encierro y su única posibilidad es revisar ese material y preguntar a las personas que van entrando en la habitación. Pero Mr. Blank ya está muy mayor, apenas puede mantenerse en pie, le cuesta recordar su pasado e incluso olvida preguntar a los demás cuando le vienen a visitar. Sin embargo, sabe que años atrás encabezaba una importante misión y algunas de sus decisiones perjudicaron a muchas personas.

Lo que encontramos en Viajes por el Scriptorium es una historia bastante atípica en Auster. De hecho, son dos narraciones en una. La primera es la que nos relata el narrador (un anciano en una habitación...) y la segunda es la que nos explica Mr. Blank (una historia de ciencia ficción con pueblos primitivos luchando contra la llamada Confederación). Ambas narraciones están encadenadas en un relato circular donde los personajes dominan a los autores y donde lo autores deciden sobre los personajes.

Aunque ésta sea considerada como una novela menor en la trayectoria de Auster, la verdad es que no se puede obviar el valor metaliterario de Viajes por el Scriptorium. El lenguaje es extrañamente rudo (habría que mirar si es cosa del traductor) y algunas situaciones no parecen propias de Auster, sino que se adentran en lo absurdo y en lo kafkiano. Da la sensación de que el autor quiso ponerse a prueba a sí mismo y a sus lectores. Depende de cada uno de sus seguidores saber si el reto le salió bien o mal. Para mí, bastante bien.

lunes, 5 de octubre de 2009

Entrevista con Ildefonso Falcones

Ildefonso Falcones (La mano de Fátima) nos recibe en su despacho de Barcelona, donde ejerce de abogado. Espero en una pequeña sala llena de revistas, libros en gran formato y silencio, mucho silencio. En un rincón se ve un plafón grande que reproduce la entrada de un diccionario con la palabra “colorado”. A los pocos minutos, aparece Falcones, con camisa y tirantes, dispuesto a entregarse a la entrevista. Hace un minuto ha acabado su charla con los lectores cibernautas de Televisión Española. Pide permiso para encender un cigarrillo y espera la primera pregunta.

Manel Haro. Barcelona © / Fotografías: Joan Tomás © (cedidas por Plaza & Janés)

Aprovechando que sale de una charla en la red, ¿puede decirme quién prefiere que le pregunte: los periodistas o los lectores?

Vaya, esa es una pregunta que nunca me habían hecho. Son cosas diferentes, los periodistas sois más profesionales, tenéis más claro lo que queréis preguntar y con los lectores, en cambio, te puedes encontrar con cualquier tipo de pregunta, lo cual también es interesante. El lector teóricamente es más agradable para un escritor, sobre todo si le ha gustado la novela (ríe).

¿Y si alguien le dice que no le ha gustado?

Los lectores, al menos a mí, no me han dicho que la novela sea mala, aunque debe haberlos, claro. De todos modos, no creo que nadie se acerque a decirme eso, yo no lo haría. Por lo general, el contacto con los lectores es bueno.

¿Por qué decide ir a las Alpujarras con esta novela?

Porque todo me cuadra: a mí me gustaba la orden de Felipe II de crear una raza de caballos españoles en Córdoba porque soy aficionado a la hípica y eso cuadraba con el hecho luctuoso dentro de la historia de España y poco conocido. Todo junto te da un episodio histórico muy interesante para desarrollarlo en una novela.

¿Tuvo la tentación o alguien le sugirió que volviera a escribir sobre Barcelona?

No, eso no significa que lo deje o que no vaya a escribir sobre Barcelona de nuevo.

En cuanto a la documentación… ¿200 libros fueron al final?

Sí, pero fue más fácil. Una vez que vi que la historia me cuadraba, pude escribir a la vez que me documentaba ya que la primera parte sucede en las Alpujarras y podía centrarme en los personajes más que en la Historia. Mientras escribía esta parte, me documentaba para las siguientes.

¿Cree que en esta novela ha sabido digerir mejor el grueso de la documentación?

Cuando uno estudia mucho sobre una época, corre el riesgo de dar más información al lector de lo que es necesario. Hay que intentar no hacerlo, por muy interesante que sea, porque sería un error. Yo creo que en La catedral del mar también lo logré, quizá en algunos casos no tanto, pero sí es cierto que hay que llevar la historia a través de la trama sin apabullar al lector con datos históricos que, aun siendo interesantes, pueden ser excesivos.

¿Por qué en el género histórico se apuesta mayoritariamente por la novela de formación? Es decir, normalmente, el personaje es un joven que va formándose, en vez de tomar a un personaje ya adulto.

La novela histórica te hace coger un periodo histórico extenso, por norma general. Si escribes sobre un hecho histórico que dura sesenta años, te obliga a indagar en varias generaciones y mostrar los acontecimientos a través de los personajes. Un thriller no aguantaría un periodo tan largo, pero una novela histórica pierde fuerza si el lector no puede enfrentarse a una historia que abarque varios años.

¿Cree que la novela negra está devorando a la novela histórica?

Puede ser, yo no soy entendido en eso, no lo estudio, pero yo creo que la profesión está en todos los campos. Hay mucha novela negra, pero también mucha novela histórica.

¿Se siente cómodo compitiendo con Stieg Larsson en ventas?

Me siento cómodo (sonríe). Larsson es un fenómeno en ventas y que los lectores piensen que se puede competir… Lo que hay que asegurar es que haya sitio para todos.

¿Qué cosas aprendió de su escritura de La catedral del mar y que ahora ha podido aplicar a La mano de Fátima?

El estudio sobre todo. Con La catedral del mar había veces que notaba que me faltaban cosas por estudiar, no tenía bien definidas algunas cosas, pero con La mano de la Fátima ya no me ha ocurrido, porque tengo más experiencia y uno sabe que tiene que estudiar más antes de escribir. También en la organización y en la forma de escribir, aunque sin que haya demasiados cambios.

¿De la crítica ha aprendido algo?

Me he sentido bien tratado en ese aspecto, aunque sí es verdad que hubo algunos críticos que hablaron más del fenómeno best seller que de la novela.

¿Ha olvidado ya a Arnau Estanyol, el protagonista de La catedral del mar?

Sí, aunque de vez en cuando me acuerdo de él (sonríe).

¿Cuándo olvidará a Hamid, el protagonista de La mano de Fátima?

En el momento en que me ponga a escribir una tercera novela...

¿La ha empezado?

No, todavía no. ¡Después de la promoción toca descansar un poco!

Abogado y escritor. ¿Cómo era su jornada habitual cuando escribía La mano de Fátima?

Me levantaba a las siete de la mañana, desde las ocho hasta las once escribía. Luego iba al despacho y al mediodía a montar a caballo. Volvía a las cuatro y media al despacho hasta las ocho y media, cenaba, estaba con los niños y, antes de dormir, leía.

¡Qué bárbaro!

Hay que saber organizarse el tiempo (sonríe).

¿Tiene algún sueño de escritor que le gustaría alcanzar?

No, no pienso en eso.

¿Qué prefiere: vender miles de ejemplares o que por unanimidad le digan que su novela es buena?

Lo que me importa es que al lector le guste. Lo de los críticos no me importa demasiado, según cuales. Cuando un crítico es también escritor, está compitiendo contigo y su objetividad se pone en duda. La decisión final es la del lector. Si se venden tantos ejemplares es porque los lectores se lo han recomendado a otros y eso no hay campaña de marketing que lo supere. Las ventas supone la aceptación de los lectores.

¿Le preocupa el libro electrónico y el futuro de los derechos de autor?

¡Claro! O se sientan unas bases, que ahora no existen, o las editoriales se ponen las pilas, porque yo no me puedo estar tres años escribiendo una novela y que luego los derechos de autor no sean satisfechos. Eso va en detrimento de la creatividad. Hay que pagar el producto y la patente.

¿Pero alguien leerá mil páginas a través de un ordenador?

No, pero a través de otros dispositivos sí. Al igual que se escucha música en reproductores MP3, se leerán libros en formato digital. Eso no hay dios que lo pare.

jueves, 1 de octubre de 2009

'Florència a la maleta', Anna Tomàs

Florència a la maleta
Anna Tomàs
Editorial: Estrella Polar
Colección: Columna Jove, 243
1ª edición, septiembre de 2009
Género: Narrativa juvenil
117 páginas
ISBN: 978-84-92790-50-0

Eva acaba de llegar de Erasmus a Florencia. Ha encontrado piso, se ha comprado una bicicleta de segunda mano y ha conocido a un grupo de gente de diversos países. Rápidamente, el viaje se convierte en lo que es característico de un Erasmus: relaciones, fiestas, música y, de vez en cuando, estudiar.

No descubro nada si digo que la literatura juvenil está experimentando una transformación. Lo que a priori se escribe para un público joven acaba llegando a manos de los adultos. El caso de Florència a la maleta, novela debut de Anna Tomàs, puede ser paradigmático de lo que digo. Acabo de leer esta breve historia sobre una universitaria barcelonesa que se marcha de Erasmus y me ha quedado una sensación de pesar difícil de explicar.

Vayamos por partes. ¿Qué se encuentra un chico o una chica de dieciséis años que lee esta novela? Además de una historia dinámica, lo que encierra Florència a la maleta es una incitación para que los jóvenes no pierdan la oportunidad de vivir un Erasmus, experiencia que, una vez terminada, siempre comporta lamentos, inmediata nostalgia y recomendaciones para que ningún estudiante se la pierda. Pero para los adultos, ahí llega el pesar, la novela es la prueba palpable de que, si no te has subido a ese tren, ya no lo vas a alcanzar.

Si el lector adulto siente el arrepentimiento de no haber hecho un Erasmus, es que el mecanismo del libro ha funcionado a la perfección, ha transmitido lo que la autora pretendía. El libro encierra una aventura real con toques de ficción que incita al lector, no sólo a leer, sino a viajar, a irse al extranjero a estudiar, a conocer a gente y un largo etcétera. Para los jóvenes lectores, la novela es la oportunidad de tomar un pequeño aperitivo antes de llegar a la universidad y acabar de decidirse a marcharse de Erasmus. A mí, como adulto, me queda el arrepentimiento de no haberlo hecho, pero la sensación de haberme acercado a esa aventura a través de este libro. Qué bien poder viajar leyendo.