lunes, 14 de julio de 2008

Entrevista con Ferran Torrent


Cuando Anika y un servidor nos acercamos al stand de la Feria del Libro de Valencia donde Ferran Torrent está firmando su último libro, Anika le dice “Manel ha leído toda tu obra”. Yo le corrijo diciendo que en realidad solamente he leído unas nueve novelas. Ferran Torrent responde categórico: “no hay que leer toda la obra de un autor, porque hay tantas cosas por leer, que uno no puede centrarse sólo en un escritor”. Y seguidamente sigue firmando su libro, Només socis.

Quedo con él para el día siguiente hacer una entrevista. Es bastante inquieto, en los momentos de pausa lee la prensa. De vez en cuando se levanta, se mueve. No parece que le guste estar quieto, quizá por esa razón puede sacar al mercado una novela cada año y medio.

Mientras hacemos la entrevista no duda en interrumpirla si algún lector viene a que le firme un libro: “Los lectores –afirma- son lo más importante”. Estoy de acuerdo. Entre firma y firma, vamos configurando la entrevista.

Manel Haro. Valencia

¿Cuando empieza a escribir, tiene una idea clara de lo que va a ser la novela o deja lugar a la improvisación? Ferran Torrent:
Generalmente cuando empiezo a escribir un libro, solamente tengo en mente el 25 % del argumento. Sí tengo claro cuál va a ser la filosofía de la novela, luego el resto va surgiendo a medida que escribo. Tampoco tengo pensado todos los personajes que van a aparecer, ni siquiera los principales.

En Només socis continúa con su universo literario: retoma algunos personajes, como Juan Lloris, Toni Butxana o los hermanos Torres. ¿Tiene pensado dar un giro en el futuro y salir de su mundo literario?

Sí, ahora mismo estoy escribiendo una novela que no tiene nada que ver con lo que he hecho antes, ni en el argumento ni en los personajes.

¿El escenario seguirá siendo las tierras de Valencia?

El espacio sí será el mismo: la actualidad de un pueblo de Valencia, desde el año 1962.

¿Prefiere situar sus argumentos en pueblos más que en la ciudad?

Tengo novelas ambientadas en Valencia, pero también en pueblos. Aunque esto responde a mi alma, que es dual, yo soy de un pueblo cercano a Valencia, por lo que soy una persona de pueblo, pero también urbanita.

De todos modos, usted prefiere la vida de pueblo…

Sí, sin duda. Yo no viviría en la ciudad nunca, aunque me pagaran. Tengo que venir a la ciudad porque hay mucha más oferta, pero lo que a mí me interesa es hacer vida de pueblo.

Usted tiende a tener alter egos muy claros en sus novelas. En Només socis, por ejemplo, es Ferran Torres. En este caso resulta asombroso el parecido entre ambos.

Ferran Torres ha aparecido en dos novelas, en Gràcies per la propina y en Només socis. Es una forma de hacer metaliteratura, de unir en una novela autor y personajes. Esto me interesa mucho también.

También le interesan algunos temas que aparecen en su obra de forma recurrente. Un ejemplo es el juego.

Sí, me interesa bastante. El juego forma parte de la vida, aunque no hay que confundir un jugador con un ludópata, son cosas diferentes. El buen jugador, de entrada, es una persona inteligente seguro. Luego hay una cosa matemática: lo que uno es en el juego, lo es también en la vida. De alguna forma, la vida es un juego.

En sus novelas siempre hay alguna prostituta…

Sí, pero eso no tiene explicación, debe formar parte de mi subconsciente. Una posible respuesta es que las prostitutas están muy presentes en la sociedad, no sólo en Valencia. También hay muchas formas de prostitución, como algunas mujeres que tienen su trabajo, pero se prostituyen para obtener un sobresueldo.

Hablemos de sus personajes. ¿Toni el Llargo responde al perfil de alguien que conozca usted en realidad?

Responde a un prototipo de gente que yo conozco, pero no es nadie en concreto en la realidad. De todos modos, el personaje como prototipo existe en la sociedad.

¿Volverá a escribir en castellano?

Yo nunca he escrito en castellano (ríe)…

¿Y La vida en el abismo, con el que fue finalista del Premio Planeta...?

No (ríe), La vida en el abismo la escribí en valenciano, luego la pasé al castellano para presentarla al Planeta. No la traduje, que conste, sino que la volví a escribir en castellano. Son cosas diferentes.

Maria de la Pau Janer también dice de sus novelas que no son traducciones, sino reescrituras. ¿Cuál es realmente la diferencia?

Es que no es exactamente lo mismo, yo iba escribiendo con la novela en valenciano delante, pero de acuerdo con los parámetros de la lengua castellana. Es decir, cambiando los diálogos y si era necesario subvertir algo, lo hacía. La gente se equivocó pensando que escribí la novela en castellano y luego traduciéndola en catalán. En realidad la escribí en valenciano y la reescribí en castellano.

¿Repitió el experimento?

Sí, con Juicio final también lo hice. Si me ofrecen la reescritura en castellano de Només socis, la haré si tengo tiempo. Si no tengo tiempo, la hará otra persona y yo la revisaré.

Només socis tira de un hilo de la trilogía de Juan Lloris, pero no es una continuación. ¿La trilogía está definitivamente cerrada?

Sí, esta novela no tiene nada que ver con la trilogía, aunque algunos personajes sí salen en ella. No sé si escribiré otra novela que sea continuación de la trilogía. También podría escribir la segunda parte de Només socis, porque hay tema para ello. Todavía no lo sé. Ahora, como decía, estoy escribiendo una novela totalmente diferente a lo que he hecho en toda mi carrera.

Una vez dijo que Toni Butxana era el reflejo de la decadencia de la sociedad valenciana. ¿Por qué?

Sí, yo podría haber inventado otro detective, pero seguí con Toni Butxana porque la gente ya lo conoce y saben que la evolución del personaje responde a la evolución de la sociedad.

¿Cuesta ser tan productivo y sacar una novela cada año y medio?

Es difícil, porque supone tener la máquina del cerebro continuamente engrasada, no acabas de escribir una novela y ya estás pensando en otra. Siento que falta tiempo, pero reconozco que si tuviera veinte años de tiempo para escribir una novela, me pasaría lo mismo, porque depende de cómo es una persona. Es agotador, pero forma parte del carácter creativo de una persona.


¿Qué opina de las adaptaciones al cine que se han hecho de sus novelas?

Se han hecho cuatro: la primera fue Un negre amb un saxo, que resultó ser una película regular tirando a mala; luego se adaptó Gràcies per la propina, que fue buena; le siguió L’illa de l’holandés, que también me gustó; finalmente La vida en el abismo fue adaptada por Ventura Pons, que pasó a llamarse La vida abismal, y fue horrorosa, no me gustó nada.

¿Antes de escribir una nueva novela con personajes y argumentos que remiten a otras obra suyas, debe repasar sus libros o recuerda perfectamente qué ocurre en cada uno?

Siempre tengo que repasar. Yo paso mucho tiempo reescribiendo, casi más que escribiendo. Las novelas requieren, al menos desde mi método, repasar y reescribir.

¿Qué opina de que alguna de sus obras, como Gràcies per la propina, sean lectura obligada en muchos institutos?

Lo ideal es que nadie esté obligado a leer nada, pero esta novela gusta mucho a los estudiantes, lo cual no entiendo, porque habla de un periodo que no conocen. Claro que quizá lo interesante para ellos es precisamente que habla de un mundo que no conocen. Hay mucha gente que disfruta con Gràcies per la propina porque es una novela entrañable, en cambio hay otros que prefieren La vida en el abismo, que es mi novela más personal. La literatura no es ciencia, cada uno tiene sus gustos y la perspectiva del tiempo dirá qué novelas quedan y cuáles no.

3 comentarios:

Gerard Pruna dijo...

Interesante entrevista sin duda, peculiar personje está hecho Ferran Torrent. Siempre quise leerme "no emprenyeu al comissari" a ver si este verano le hago un rinconcito..

Francisco Ortiz dijo...

Buena entrevista, rápida y con contenido.

Eva dijo...

Muchas gracias por la entrevista!