jueves, 30 de diciembre de 2010

'La muerte del adversario', Hans Keilson

La muerte del adversario
Hans Keilson
Editorial Minúscula
1ª edición, septiembre de 2010
Traducción de Carles Andreu
Género: Novela
301 páginas
ISBN: 9788495587688

Estos días he tenido la oportunidad de hablar con diferentes editores, autores, agentes y periodistas, y cuando les mencionaba el impacto que me había causado la lectura de La muerte del adversario, todos me contestaban lo mismo: "claro, es que es de editorial Minúscula...". Lo decían como si fuera una obviedad el hecho de que si un título aparece publicado en este sello, a la fuerza tiene que ser bueno. Pero mi respuesta imponía una matización: "este libro supera todo lo demás".

La muerte del adversario es una obra perfecta que funciona a máximo rendimiento en diferentes aspectos. Por un lado, es un artefacto que recrea, a través de un personaje confundido y un tanto marginado, el advenimiento del nazismo, aunque el lector no encontará ni una sola referencia a ello, ni tampoco al judaísmo o a Hitler. Sabemos que están allí, pero el narrador (en primera persona) no concreta de forma explícita lo que poco a poco se está gestando en Alemania. Vemos que hay un orador que empieza a ganar adeptos con sus ideas políticas; notamos a unos padres angustiados con lo que se avecina y, sobre todo, un joven que, a medida que se va haciendo adulto, va siendo engullido por la fuerza y el poder de su adversario.

Pero además, hay una profunda y certera reflexión sobre los límites de la ficción y la realidad y el momento en que la frontera entre ambas se diluye. ¿Hasta qué punto una persona que vivió el nazismo puede adaptar lo que presenció o sufrió para llevar a cabo un ejercicio literario? Y más aún: ¿es sólo un ejercicio literario? El lector encontrará en La muerte del adversario diversos instantes en los que detendrá la lectura para responder a unas cuántas incógnitas que el autor le plantea: ¿qué es el odio realmente?, ¿cuál es el gen que motiva tener un enemigo (sea individual o colectivo)?

La muerte del adversario
no es una novela más sobre el nazismo: aquí no encontramos asesinatos, brutalidad ni campos de concentración, sino que se narra el intento de comprender lo que motiva determinadas actitudes inexplicables en el ser humano. Y Hans Keilson lo hace extraordinariamente bien sin perder en ningún momento el pulso narrativo. Esta es una novela que no se olvida fácilmente. Lo dije de Sukkwan Island, de David Vann (Alfabia/Empúries) y lo digo de esta: de entre lo bueno del año, La muerte del adversario está entre lo mejor.

martes, 28 de diciembre de 2010

'Sukkwan Island', David Vann

Sukkwan Island
David Vann
Ediciones Alfabia / Empúries
1ª edición, 2010
Traducción al castellano: David Gascón
Traducción al catalán: Francesc Rovira
Género: Novela
210 páginas
ISBN: 9788493794323 (cast.)
ISBN: 9788497876742 (cat.)


A estas alturas, hablar de esta novela sirve solamente para constatar lo que por unanimidad opina la crítica, lectores y libreros: que es una de las revelaciones más importantes de este 2010 que ya se acaba. No obstante, les voy a dar un consejo antes de adentrarse en esta novela: no lean ninguna de las reseñas ni entrevistas al autor, no se dejen llevar por la tentación de querer estar informados sobre la novela que van a leer. Es mejor que lleguen sin ningún tipo de dato previo, porque el impacto será mucho mayor. De hecho, si quieren confiar en mí, dejen de leer esta reseña y compren el libro, aunque prometo no desverlarles nada si continúan leyendo lo que sigue.

El argumento de Sukkwan Island, lo diré de forma muy somera, gira en torno a un padre y un hijo que tras mucho tiempo separados, se marchan a pasar un año a una remota isla de Alaska, donde no hay más habitantes que ellos dos. Lo que el padre ha planeado como una temporada perfecta de acercamiento a su hijo empieza a torcerse cuando el adolescente descubre que su padre muestra una actitud inesperaba y desconcertante. La frustración del padre y la angustia del hijo harán que esa experiencia resulte demasiado asfixiante para los dos.

Sukkwan Island es una novela escrita durante mucho tiempo, como parte de un proceso de superación personal del escritor. Lo que aquí se narra es la representación ficticia de la angustia que David Vann sintió durante años por unos hechos que vivió de joven (y que es mejor que lo descubran por su cuenta una vez hayan leído la novela). No voy a darles más datos del libro, ya que les aseguro que, una vez lo hayan leído, sentirán el deseo de conocer al autor y, cuando busquen por la red, decubrirán lo que Sukkwan Island ha supuesto para David Vann (entonces quedarán más arrebatados, si cabe, por esta historia).

Se trata de una novela brillante, brutal, adictiva y, probablemente, el tiempo dirá que imprescindible. Si tengo que destacar los tres o cuatro joyas del 2010, Sukkwan Island sería por derecho una de las que no levantaría ninguna duda. Y, por cierto, sospecho que no ha tenido que ser nada fácil traducir esta novela, porque salta a la vista que requiere una precisión milimétrica (Francesc Rovira en catalán y Daniel Gascón en castellano han sido los traductores que se han encargado de esta prueba de fuego).

lunes, 27 de diciembre de 2010

Xavier Theros recupera la Barcelona de la Sisena Flota


El llibre aprofundeix en la relació entre els barcelonins i els marines americans que van arribar als anys 50

Manel Haro. Barcelona (Text i foto)

Aquest local que veieu en imatge és el Kentucky, situat al número 11 del carrer Arc del Teatre, un dels pocs escenaris on encara queden marques dels marines americans de la Sisena Flota que entre 1951 i 1987 van establir el seu punt neuràlgic d’oci a Barcelona. L’autor Xavier Theros acaba de veure publicat el seu llibre La Sisena Flota a Barcelona. Quan els nord-americans envaïen la Rambla, que ha estat guardonat amb el Premi Huertas Claveria que convoquen l’editorial La Campana i La Lamentable Penya.

Un dels membres del jurat, l’exigent Juan Marsé, va destacar a la presentació d’aquest llibre que “des del punt de vista informatiu, es un treball aclaparador, perquè no solament parla dels americans, sinó que fa un retrat molt exhaustiu de la vida del Barri Xino d’aquells anys on s’inclouen els locals de l’època i tota la seva vida nocturna”. La tasca d’investigació de Theros ha donat com a resultat un volum on es poden trobar fins i tot la correspondència entre els marines i les noies barcelonines que es quedaven a la ciutat sense els seus amants.

“Aquells eren els anys del Zippo, l’encenedor que, per molt que ho intentessis, mai s’apagava”, va comentar l’autor del llibre, que va voler afegir altres detalls curiosos com l’existència de l’establiment Fotos Ramblas, que es va especialitzar en fer retrats de casaments entre els marines i les noies del Barri Xino amb la llegenda que diu que els vestits d’ells eren més blancs que els d’elles. O també que la Sisena Flota preferia Barcelona davant de Marsella o Nàpols per dues raons: una, perquè tots els locals del Barri Xino i del carrer Escudellers estaven a prop del port; i l’altra, perquè Barcelona era l’única ciutat on, si es passaven de la ratlla, ningú els hi clavava cap bufetada. A partir del 1951 va ser, precisament, l’entrada de moltes novetats que no existien, ha volgut afegir José Martí Gómez, periodista i membre de La Lamentable Penya, com els xiclets, els self services, la consolidació de la Coca Cola i els texans, entre altres.

El llibre és un relat d’una època clau de Barcelona i de Catalunya, d’aquells anys que es veien els marines baixant per les Rambles, prenent copes al Kentucky, el Texas o el Tequila, o passant l’estona al Billares Novedades. Per completar la bona feina, el volum conté 66 fotografies de Joan Colom, Nat Farbman, Pérez de Rozas, Marcel·lí Sàenz i Català-Roca entre altres.

jueves, 23 de diciembre de 2010

'Yo no vengo a decir un discurso', Gabriel García Márquez

Yo no vengo a decir un discurso
Gabriel García Márquez
Editorial Mondadori
1ª edición, octubre de 2010
Género: Discursos / No ficción
154 páginas
ISBN: 9788439723530

Aunque el título de este libro sugiera que lo que Gabriel García Márquez pretende no es dar un discurso, lo cierto es que lo que encontramos aquí es un compendio de veintidós discursos que el gigante de la literatura hispanoamericana ha ido dando a lo largo de su vida. Entre los textos seleccionados, encontramos el que pronunció en 1982 cuando le entregaron el Premio Nobel; uno de 1944, cuando todavía era un estudiante de 17 años y ya apuntaba maneras; una reflexión de 1970, en Caracas, sobre cómo empezó a escribir y hasta un toque de atención para salvar el planeta ante los abusos que se hacen de los recursos naturales.

Lo que encontramos en Yo no vengo a decir un discurso no son simples ponencias plasmadas en el papel, sino que éstas conforman un interesante complemento para adentrarnos en el imaginario de Gabriel García Márquez. Dicho de otro modo, detrás de estos textos hay unas buenas (y ligeras) memorias que nos permiten conocer cómo piensa Gabo y qué motiva su escritura. Especialmente acertados son el discurso en el que diagnostica el estado de la profesión periodística (Periodismo: El mejor oficio del mundo, de 1996) y el maravilloso discurso-relato Cómo empecé a escribir (1970), que demuestran precisamente la capacidad del autor colombiano para moverse entre la realidad y la fantasía.

Lean algunas de las pinceladas que componen este cuadro. En El cataclismo de Damocles (1986), reflexiona cómo es posible que la Tierra haya necesitado "trescientos ochenta millones de años para fabricar una rosa sin otro compromiso que el de ser hermosa, y cuatro eras geológicas para que los seres humanos -a diferencia del bisabuelo Pitecántropo- fueran capaces de cantar mejor que los pájaros y de morirse de amor" y, en cambio ahora, en la edad de la ciencia, podamos destruirlo todo pulsando un botón. Este discurso no tiene desperdicio, como tampoco lo tiene La soledad de América Latina (1982):
"Poetas y mendigos, guerreros y malandrines, todas las criaturas de aquella realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy poco a la imaginación, porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida. Éste es, amigos, el nudo de nuestra soledad"

Estos textos están llenos de tan buenas reflexiones, que vale la pena acercarse a este libro, sobre todo si se es lector fiel de García Márquez. Tanto si han leído sus memorias, Vivir para contarla (Mondadori), como si han preferido quedarse en el plano de la ficción (esas joyas que son Cien años de soledad, Crónica de una muerte anunciada o El amor en los tiempos del cólera), este libro es un buen complemento para tener en nuestra biblioteca, al lado de sus grandes títulos.

martes, 14 de diciembre de 2010

'La inundación', Yevgueni Zamiatin

La inundación
Yevgueni Zamiatin
Ediciones Alfabia
1ª edición, mayo de 2010
Traducción de Marta Rebón
Género: Relato largo
85 páginas
ISBN: 9788493794309


Rusia ha dado tantos escritores brillantes a lo largo de los siglos XIX y XX, que parece que los Gógol, Gorki, Pasternak, Tolstoi, Dostoievski y Chéjov, entre otros, han eclipsado la obra de excelentes narradores del siglo pasado, que aparecen de forma más velada cuando se habla de literatura rusa. Eso y el estalinismo, que bloqueó la carrera de unos cuantos autores. Zamiatin prefirió abandonar su país ante el panorama que se avecinaba (murió en París, en 1937, con 53 años). Precisamente, lo último que publicó antes de marcharse fue esta breve novela, más bien relato largo, titulada La inundación.

Cargada de un fuerte simbolismo, La inundación se centra en la lucha interior de una mujer, Sofía, que vive en San Petersburgo con un marido autoritario al que teme perder si no se queda embarazada pronto. Los problemas de concepción parece que quedan borrados cuando el matrimonio decide cuidar a Ganka, la joven hija de un vecino que acaba de fallecer. Pero lo que para Sofía era un motivo de tranquilidad se convierte rápidamente en un drama cuando su marido, Trofim Ivánich, siente un incontrolable deseo por Ganka que nada tiene que ver con vínculos paterno-filiales.

El título (La inundación) hace referencia al desbordamiento del río Nevá, que tiene lugar en la novela y que causa varias muertes, pero sobre todo se refiere a la angustia contenida de Sofía que amenaza con desbordarse en cualquier momento. El retrato social que el autor hace de este matrimonio es, también, como un río que fluye y que va empapando a cada uno de los personajes que aparecen en la novela: cada uno de ellos agrava el drama de Sofía, aunque la mayoría lo hace sin darse cuenta. La novela se lee en un suspiro, pero, a pesar de su brevedad, La inundación contiene todos los ingredientes para merecer también su lugar entre los títulos clave de la literatura rusa del siglo XX.

Si todavía no han leído a Zamiatin, les recomiendo La inundación y, si les apetece, la excelente novela antiutópica Nosotros (Akal, 2008), que escribió en 1921, mucho antes de que Aldous Huxley escribiera Un mundo feliz (1932) y George Orwell 1984 (1948). Según parece, ambos autores le deben mucho a Zamiatin.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Isabel-Clara Simó novel·la les relacions entre mares i filles al llarg del segle XX



"He volgut trencar tòpics sobre l'univers femení i el judaisme"


Manel Haro. Barcelona (Text i foto ©) [Publicat a Llegir en cas d'incendi]

Quatre històries entre mares i filles són el fil conductor de la nova novel·la d'Isabel-Clara Simó, Amor meva (Edicions 62), guanyadora del Premi Joanot Martorell 2010. Rut, Regina, Pat i Dèbora conformen una nissaga familiar de dones amb arrels jueves que, per circumstàncies diferents que viuen, han de lluitar per sortir endavant soles o bé defensar aferrissadament la seva identitat, sigui cultural o sexual.

"El fet que les dones siguin d'arrels jueves és perquè necessitava mostrar certa marginalitat contra la que havien de plantar cara, como és el cas de la Rut, que des de ben petita ha d'amagar el seu origen per tal de trobar una feina i sortir-se'n una vegada s'ha quedat orfe", ha explicat avui Simó. El títol Amor meva, que en principi havia de ser La meva mare i jo, fa referència no només a aquest univers femení sinó també a alguna relació lèsbica que hi ha a la novel·la i que és motiu de lluita en una d'aquestes dones per aconseguir el seu alliberament sexual. "Sempre m'han interessat les escenes de sexe explícit i directe a les meves novel·les, però en aquesta ocasió he volgut atenuar-les una mica per tal que no se'm mengés la resta d'històries", ha matisat l'autora.

Amor meva és també un retrat social del segle XX, a través de cadascuna d'aquestes quatre vivències femenines que es passegen per Barcelona, París o Londres, tot i que Simó ha volgut recalcar que en cap cas es tracta d'una novel·la de caràcter històric, sinó que el marc social es veu a través dels ulls i dels sentiments dels personatges. Amb aquesta novel·la, l'autora d'Alcoi ha volgut trencar tòpics sobre les relacions entre mares i filles, tractant aquesta qüestió des de diferents punts de vista, i també sobre el judaisme, ja que "al llibre hi ha una crítica a l'administració israeliana per la seva agressivitat contra el poble palestí".

Després del seu breu pas per la política com a candidata a ocupar un escó al Parlament de Catalunya per Solidaritat Catalana per la Independència, Simó assegura que seguirà interessada en el que facin els seus companys de partit, encara que prefereix està dedicada a la seva "obsessió de tota la vida", la literatura.

La portada de la novel·la


miércoles, 1 de diciembre de 2010

'Luciérnagas', Ana María Matute

Luciérnagas
Ana María Matute
Editorial BackList
1ª edición, noviembre de 2010
Género: Novela
288 páginas
ISBN: 9788408094357


No porque Ana María Matute haya ganado el premio Cervantes voy a decir lo que sigue, aunque probablemente haya quien me tache de exagerado: Luciérnagas es, para mí, una de las mejores novelas sobre la Guerra Civil que se han publicado en España hasta la fecha (y eso que ha llovido mucho). Aparecida originalmente en 1955, ahora la editorial BackList la recupera para el bien de los lectores y de la literatura española (ya que andaba descatalogada desde 1993).

Luciérnagas se centra en uno de los temas preferidos de Matute: la pérdida de la inocencia y la irrupción de los adolescentes en un mundo de adultos amenazado por circunstancias extremas, como es el caso de la Guerra Civil. En esta ocasión, los protagonistas son dos hermanos jóvenes, Sol y Eduardo, que justo al acabar la escuela, ven cómo su mundo de comodidades se viene abajo. La novela, que se desarrolla en Barcelona, es absolutamente coherente con la cronología de sucesos que tuvieron lugar entre 1936 y 1939 (y queda alejada de cualquier adoctrinamiento), ya que relata cómo una familia de clase media-alta sufre el salvajismo, primero de unos y luego de otros.

Luciérnagas, título que hace referencia a pequeños seres vivos que parece que vagan desorientados, gira sobre todo en torno a Sol, una muchacha tímida, sin demasiadas amistades, que de repente tiene que comportarse como una mujer fuerte. Esta Sol nos recuerda, inevitablemente (y como apunta Esther Tusquets en el prólogo), a la propia Ana María Matute: a la autora, la guerra la llevó, con once años, a enfrentarse a una realidad que desconocía: pasó de los juegos de niños a saber que el hombre podía asesinar. "La simulación de la vida confortable -que decía ella en una entrevista-, la de los reyes magos, cambió, la vida era otra cosa". Esa transición no se nos presenta en la novela de una forma claramente explícita, sino más bien alusiva.

A medida que vamos avanzando en la lectura, el dolor y la derrota están más presentes en la novela, aunque eso no quiere decir que la autora vaya a lo fácil, sino que es gracias a una prosa desbordante, que el lector se deja llevar al mundo complejo de cada uno de estos personajes. Ana María Matute no se limita a la descripción de escenas, sino que las construye gracias también al simbolismo que dota a cada una de las situaciones que leemos. No ha sido el Cervantes lo que me ha hecho reencontrarme con la mejor Matute, sino estas Luciérnagas, que vuelven a la palestra para recordarnos el valor que siempre ha tenido la literatura. Impresionante.