viernes, 30 de abril de 2010

'Stark', Edward Bunker

Stark
Edward Bunker
Sajalín Editores
Traducción de Zulema Couso
1ª edición, enero de 2010
Género: Novela
206 páginas
ISBN: 978-84-937413-4-1

Edward Bunker pasó su infancia de reformatorio en reformatorio. Más tarde, fue detenido por atracar bancos, falsificar y traficar con drogas, entre otros delitos. Con 16 años era el preso más joven de la cárcel de San Quintín y llegó a estar entre los diez más buscados por el F.B.I. Entre condena y condena, escribía novelas y guiones de cine, como El tren del infierno, película que recibió tres nominaciones en los Oscar de 1985. Poco antes de morir, Quentin Tarantino le rindió homenaje dándole un breve papel, Mr. Blue, en Reservoir Dogs.

Stark fue la primera novela de Bunker, escrita en la cárcel, pero quedó perdida en un cajón y no ha sido hasta 2006, un año después de la muerte del autor, cuando vio la luz por primera vez en Estados Unidos. Cuatro años más tarde, Sajalín Editores publica la novela en España, aprovechando la aparición en la misma editorial de No hay bestia tan feroz, también de Bunker y que ya ha alcanzado la quinta edición.

¿Quién es Ernie Stark? Es un estafador adicto a las drogas que vive el momento más complicado de su vida. El detective Patrick Crowley se ha empeñado en encarcelar a uno de los pesos pesados del negocio de la droga en los bajos fondos de Los Ángeles, pero para ello necesita que Stark le haga de topo: o le revela algunos contactos o acaba en la cárcel. Stark tendrá que luchar por salvar el pellejo sin tener que traicionar a sus amigos y a la vez aprovechar la ocasión para sacar tajada, algo demasiado complicado para un tipo que, aunque inteligente, vive atenazado por la adicción a la heroína.

Edward Bunker es uno de esos autores apreciados en su país, pero completamente desconocidos en España, donde apenas se ha editado alguna obra, en cualquier caso ya descatalogada. Sajalín Editores, por lo tanto, nos brinda la oportunidad de conocer a un autor que reflejó como nadie los bajos fondos de Los Ángeles porque él mismo formó parte de ellos. Stark es una novela breve y de ágil lectura, y aunque no es la más brillante de Bunker, puede ser una pequeña degustación antes de hincarle el diente a No hay bestia tan feroz.

lunes, 26 de abril de 2010

Los primeros pasos de 'El sueño de Bambi'

En cada ciudad existe un teatro que sobrevive al margen de los grandes escenarios; son aquellas salas en cuyas puertas no hay taxis esperando ni donde se dan desfiles de autoridades en las fechas de los estrenos. Es un teatro donde las pequeñas compañías luchan por convertir el bajo presupuesto en originalidad.

Ayer tuve la oportunidad de ver la última representación de El sueño de Bambi en la Nau Ivanow, vieja fábrica de pinturas de la Sagrera (Barcelona) convertida hace poco más de diez años en centro cultural. En escena, una familia mal avenida y desquiciada ve cómo su rutina se ve alterada cuando la hija pequeña, Lucía, avisa de que la madre, postrada en una silla de ruedas desde hace años, va a morir por la noche. La hija mayor, Julia, regresa a casa tras una larga temporada sin casi dar señales de vida para despedirse de su madre, con quien mantiene una tensa relación. La familia la completan los otros dos hijos: Carlos, que tiene una deficiencia mental, y Antonio, que ve imposible cumplir su sueño de viajar al no poder dejar solos a su madre y hermanos.

El sueño de Bambi ha pasado ya dos veces por la Nau Ivanow después del éxito de público de la primera aventura y ahora tiene que enfrentarse al reto de adaptar la obra a un escenario con un aforo mayor en Sant Andreu. A pesar de que al término de la representación, algunos espectadores se levantaban con lágrimas en los ojos, hay que avisar que no se trata de una obra acabada ni pulida. Se trata de una pieza emergente que debe aprovechar su paso por la Nau para calibrar algunos aspectos y mejorarlos de cara al futuro (acortar algunas situaciones, sacarle más partido a una voz en off que aparece de forma poco precisa...).

En El sueño de Bambi hay buenas intenciones y algunas notables interpretaciones, sobre todo las de Christian Avilés en el papel de Carlos y la de Montse Alcoverro como la madre (en realidad, los dos papeles más complicados). La compañía Entropel no ha hecho más que empezar y espero que estos sean sólo los primeros pasos de El sueño de Bambi. Y espero que el camino sea largo.

sábado, 24 de abril de 2010

Sant Jordi 2010 en imágenes



Por orden: Josep-Lluis Carod-Rovira, Paolo Giordano, Toni Polo y Segio Rossi, Mathias Malzieu y Patricia Tena, John Carlin, Quim Monzó, Albert Espinosa y Patricia Tena, Andrés Pérez Domínguez, Muriel Barbery, Màrius Sampere, David Trueba, David Monteagudo, Kirmen Uribe, Albert Salvadó, Simone Regazzoni, Rubén García Cebollero y Lucía Etxebarria.

Fotografías: Manel Haro ©

viernes, 23 de abril de 2010

¡Mi primer regalo de Sant Jordi!

Els jugadors de whist, de Vicenç Pagès Jordà
¡Muchas gracias, Tomás!

jueves, 22 de abril de 2010

Entrevista con Sergio Rossi y Toni Polo

Sergio Rossi y Toni Polo ya saben lo que escribir una novela a cuatro manos. Lo hicieron en 2007 con Medusa (Plaza & Janés), con notable éxito de lectores, y ahora han regresado con El cementerio de icebergs (Plaza & Janés). Ambos han traído a España el ecothriller, un género que hilvana intrigantes tramas científicas con el cometido de dar un toque de atención sobre las consecuencias de los excesos que los seres humanos cometemos con la naturaleza. En esta ocasión, el protagonista, el científico Tomás Martí, viaja a la Antártida, territorio virgen cuya riqueza despierta el interés de poderosos y mercenarios dejando un rastro de ambición y muerte.

Manel Haro. Barcelona (Texto y fotos)

Cuando escribieron Medusa, ya hablaron de la amenaza del maltrato que le brindamos a la naturaleza. Ahora vuelven a lanzar un aviso con El cementerio de icebergs. ¿Por qué deciden seguir por este camino?

Sergio Rossi: Es un tema de más actualidad que nunca, aunque la transformación de los ecosistemas ya viene de hace cientos de años. Lo que ocurre es que en estos momentos estamos tan acelerados, necesitamos tantos recursos y disponer de la naturaleza, que creemos que vale la pena dar un toque de atención respecto a temas que están mucho más cerca de lo que nos pensamos.

¿La Antártida está a salvo de nuestros excesos?

Toni Polo: La Antártida es un territorio protegido y virgen, con un ecosistema que hay que proteger, pero sospechamos que en cuanto se tenga la tecnología que posibilite explotar sus recursos, toda esta protección quedará en entredicho.

S.R.: La Antártida no se explota porque no se puede, no por temas de conversación o ecología. Su clima es el más duro del planeta, no hay tecnología para extraer mineral, es difícil acceder para pescar, aunque cada vez se pesca más. Cuando exista la tecnología ya veremos qué ocurre.

Medusa fue publicada en 2007 y la acción ocurría en 2011. El cementerio de icebergs aparece en 2010 con una trama centrada en 2013. ¿Por qué eligen fechas tan cercanas y no un futuro más lejano?

S.R.: Porque son cuestiones que creemos inminentes; de hecho, hay especialistas que prevén colapsos en diez o veinte años. Pero a la vez, queríamos darle dinamismo a esta serie de enfoques diferentes de problemas actuales de ecología, ambiente o conversación. El protagonista es el mismo en ambas novelas y también hay que darle una madurez y ser consecuentes con el paso del tiempo.

Sergio Rossi es científico y Toni Polo es periodista, ambos tienen el deber de poner sobre aviso a la sociedad. ¿Encuentran que la literatura es el canal más eficiente que un artículo periodístico o científico para concienciar a la ciudadanía?

T.P.: Sin lugar a dudas, porque lo que narramos es una aventura, por lo que después de leer la novela, siempre algo te queda, el mensaje está latente y se transmite. En un artículo siempre hay un breve tiempo de debate, pero siempre se acaba difuminando, mientras que la literatura te da más posibilidades.

S.R.: Los científicos cada vez tenemos más obligaciones de transmitir a la sociedad determinadas cuestiones, todos los elementos para que todo el mundo entiendo qué está pasando en el planeta y la novela es un buen medio.

¿Y dentro de la novela, es el thriller el mejor género para transmitir estos mensajes?

T.P.: Sí, porque crea una tensión, engancha al lector y así no sólo todo queda reducido a unas cuantas anécdotas. El thriller es un buen remolque que une todo lo que tiene la novela. Con Medusa al principio no teníamos claro que fuese a ser un thriller, pero después de esta primera novela, luego no tuvimos dudas. Y, claro, luego nos alegra cuando alguien nos dice que se han leído el libro en tres días. Esto lo posibilita en gran medida el thriller.

¿Qué significa para un científico poder pisar la Antártida?

S.R.: Es un lugar realmente único y aunque monótono es impresionante, notas que estás rodeado de la soledad más absoluta. El paisaje es impactante y te das cuenta de que estás a merced del clima. Allí estás aislado, el hombre no ha intervenido en la naturaleza de la Antártida, aunque no existe el verde, todo es hielo. Cuando uno se va a lo más profundo de los Pirineos, encontrará un tapón de una botella en el suelo, un cartel, una carretera, pero en la Antártida no hay nada.

¿El cementerio de icebergs existe?

S.R.: Sí, es el de Austasen. Es un lugar donde hay corrientes giratorias que retienen los témpanos de icebergs que caen y se van consumiendo poco a poco a lo largo de los años. Los icebergs son muy peligrosos para la navegación. Un buque que va a la Antártida tiene que tener controlados todos los icebergs y disponer de helicópteros que salen cada día para observar y marcar la ruta del buque.

¿Quién paga estas expediciones?

S.R.: Los gobiernos. Detrás de esas expediciones hay un interés político real, todos quieren tener presencia en la Antártida. Estamos hablando de un continente que no es de nadie, pero a la vez es de todos. Habrá un día en que la Antártida provocará disputas territoriales como las que ya están ocurriendo en el Ártico, donde los países han empezado a poner banderas bajo el mar. Ésa es la denuncia del libro, la Antártida es virgen de momento.

¿Y a España qué parte de la Antártida le tocaría?

T.P.: España tiene dos bases y el mismo interés que los demás países, como Bulgaria, Italia o China. El protagonista de la novela sabe que está en la Antártida por intereses políticos, pero a la vez debe sacarle partido para su interés científico.

Lo normal en los thrillers es situarlos en ciudades conocidas o, cuanto menos, accesibles. ¿Creen que el hecho de alejar el escenario a la Antártida puede confundir a los potenciales lectores?

T.P.: No, yo creo que es un aliciente, la novela tiene gancho, no podemos decir lo contrario (ríen). De todos modos, los thrillers, si tienen éxito, acaban contando con rutas literarias y nosotros no tendremos esa oportunidad, porque nadie irá tan lejos (ríen).

No tienten a Ryanair...

(Ríen). S.R.: Sí, eso siempre es una posibilidad, pero toquemos madera para que no ocurra...

lunes, 19 de abril de 2010

Entrevista con Nerea Riesco, autora de 'El elefante de marfil'

Nerea Riesco no es una desconocida en nuestro país. Desde que en 2007 diera el gran salto con Ars Mágica (Grijalbo) con gran éxito de lectores, esta autora sevillana ha estado enfrascada en El elefante de marfil (Grijalbo), una novela histórica que abarca tres generaciones y que discurren por una misteriosa partida de ajedrez retrasada durante demasiados años y que viene marcada por un viejo pacto entre cristianos y musulmanes. Julia, la viuda de Haro, dueña de una las imprentas con más solera de Sevilla ve cómo su vida da un giro el día del Terremoto de Lisboa (1 de noviembre de 1755).

Manel Haro. Barcelona (Texto y fotos)

Una partida de ajedrez que se aplaza durante siglos y que deben jugar cristianos y musulmanes...

Sí, pero hay que remarcar que no es un choque de culturas ni entro en ninguna de las dos filosofías. Hay una lucha para poder jugar esa partida, ya que hay una serie de requisitos para poder hacerlo. Luego, también me he centrado en las relaciones humanas de un grupo muy variopinto a lo largo de tres generaciones. Hay muchos personajes que se cruzan a lo largo de mucho tiempo, es casi como una novela coral.

Y aparece Alfonso X el Sabio, un apasionado del ajedrez.

Sí, porque estaba muy unido a Sevilla y, de hecho, estuvo en el asedio de la ciudad. Además, efectivamente, él era un gran amante del ajedrez. Pero es que además, el ataque del asedio de Sevilla, que duró dos años, estaba planteado casi como una partida de ajedrez: había caballeros, llevaban una virgen que podría ser la reina, un cura que sería el alfil y, en definitiva, una serie de circunstancias y personajes que hacía que aquella toma se asemejase a una partida de ajedrez.

¿Los musulmanes qué piezas eran?

Ellos pusieron muchas trabas cuando vieron el ataque. La Torre del Oro, que está al lado del río, les servía para proteger la otra torre, que era la Giralda. Al final, entre torres, caballeros, el rey... todo era como una partida de ajedrez.

¿Y todo se resuelve en una sola partida de ajedrez?

En la novela hay varias partidas, que además son reales, juagadas por campeones mundiales, lo aclaro en la nota final. La primera partida es la que se asemeja a la toma de Sevilla, hay muchos paralelismos entre el juego y lo que pasó.

¿Cuándo empezó a escribir la novela?

Cuando hacía la tesis doctoral y tuve que informarme sobre lo que dijeron los medios del Terremoto de Lisboa (1755). La información oficial que se dio en aquella época fue una pequeña mención en la Gaceta de Madrid diciendo que los reyes estaban bien. En cambio, en la imprenta que sale en la novela, que era real, se imprimió una información de sucesos en octavas reales, que la gente guardaba como talismán para protegerse de futuros terremotos. En ese terremoto también hubo una especie de tsunami, que se llevó Cádiz. Investigué este tema que no es muy conocido y me surgió la historia.

Julia, la viuda de Haro, era la dueña de esa imprenta. ¿Por qué decidió centrarse en ella?

Ella existió realmente y hubo muchos documentos que salieron de su imprenta. Me llamó la atención lo que se imprimía y que la dueña fuese una mujer. No hay que olvidar que la imprenta en general tuvo mucho impacto en Sevilla y este local estuvo desde principios del siglo XVI. De todos modos, la Julia de la novela es de ficción.

¿Buscaba Sevilla con su nueva novela o, de alguna manera, la ciudad la encontró a usted?

Yo vivo en Sevilla, allí tenía la documentación y fue donde me encontré con esta historia. Tenía que ser Sevilla porque es una ciudad que, a poco que rasques, encuentras muchas historias. En cada rincón hay algo: por ejemplo, al lado de la Puerta del Perdón en la Catedral hay una ventana donde pone que ahí hay que llamar al cura cuando alguien muere a altas horas de la madrugada para darle los sacramentos. Para muchos es un detalle pequeño al que no prestan mucha atención, pero para otros puede esconder una historia.

Los diferentes personajes de la novela forman un abanico muy variado. ¿Ha querido mostrar la diversidad social de Sevilla?

Exactamente. Hay un torero, un bandolero, un afrancesado, una bailaora de flamenco, una impresora, una esclava negra... Todos son estereotipos de personajes que realmente existían y me hacía mucha ilusión reflejarlo y que todos bulleran dentro de la novela. Pero además, hay escenas de la Semana Santa, que han sido documentadas y que muestran cómo era realmente esta festividad entonces.

¿Le toca a usted reivindicar Sevilla como ciudad de novela histórica?

No hay demasiados autores en Sevilla que escriban histórica; de hecho, diría que ninguno, aunque si meto la pata que me lo digan (ríe).

Tan pocos hay que Matilde Asensi ha tenido que entrar en Sevilla...

(Ríe). No estoy muy segura de que sea una novela histórica sobre Sevilla, pero algo he leído en entrevistas. Tendré que leerla...

Julia imprime literatura en pliegos de cordel y usted reinventa su vida a través de este libro. ¿Se imagina a alguien leyéndola en e-reader?

Yo personalmente no me veo capaz, aunque no lo descarto. Hay espacio para todo, el hecho de que alguien tenga un e-reader no implica que se deje de comprar libros en formato papel. El problema es el pirateo. Lo importante es que haya lectores y cualquier cosa que fomente la lectura está bien recibido, pero dentro de los márgenes de lo legal, claro (sonríe).

Claro que si tuviera la novela en formato digital, ahora no podría pedirle que me la firmara...

martes, 13 de abril de 2010

Entrevista con Jesús Maeso de la Torre

Jesús Maeso de la Torre, uno de los clásicos autores de novela histórica en español, se adentra con La Cúpula del Mundo en el siglo XIII de Alfonso X, rey que puso su punto de mira en gobernar el Sacro Imperio Románico Germánico y subirse así a la cima del mundo cristiano. Uno de sus colaboradores en la ficción es el médico de almas Beltrás Sina, que tiene que viajar hasta el norte de Europa para traer a la princesa Cristina de Noruega a España para establecer la alianza que culminará los objetivos de Alfonso X. Pero el rey tiene unos cuantos enemigos preparados para frustarle el sueño. La novela obtuvo el Premio Caja Granada de Novela Histórica.

Manel Haro. Barcelona (Texto y fotos)

Tengo entendido que esta novela parte de una anécdota...

Hace unos cuantos veranos fui por Covarrubias (Burgos) y entré a la iglesia del pueblo, donde vi a una docena de noruegos cantando y agitando banderas. Cuando se marcharon, pregunté al capellán, quien me dijo que allí estaba enterrada Cristina de Noruega, que vino en tiempos de Alfonso X. Me dijo que hacía 50 años abrieron el sarcófago y vieron unos versos con una receta médica, por lo visto la princesa tenía algún mal. Me pareció todo tan insólito que pensé en escribir una novela.

¿Y cuál fue el siguiente paso?

Luego supe que cuando Alfonso X mandó a su embajador a Noruega, iba un médico en la misión diplomática para ayudar a Cristina a que hiciera ese tránsito de la mejor forma posible. Yo quise pensar que pudo haber algún tipo de relación especial, humana, entre ella y el médico. Luego, al ser novela histórica, necesitaba un tema políticamente importante en el reinado de Alfonso X el Sabio que conectara con Cristina y eso fue que Alfonso se postuló para ser emperador del Sacro Imperio Románico Germánico porque él tenía sangre germana. A partir de ahí, se teje la trama.

¿Qué es la Cúpula del Mundo?

La Edad Media debe ser entendida por el ciudadano del siglo XXI como una sociedad en la que imperaba lo sobrenatural, dios y los milagros. Alfonso X, que era un rey muy avanzado, pensó que él era el elegido por las tres religiones para ser el guía espiritual de los tres credos más importantes de la Edad Media. Eso ocurrió realmente en la Historia y es la Cúpula del Mundo, un hecho histórico que ha pasado desapercibido.

¿Cómo llegó Cristina de Noruega a España?

Alfonso X quería establecer una alianza con Haakon de Noruega, un rey muy importante en el norte de Europa, para que éste lo apoyara en sus pretensiones de ser emperador del Sacro imperio. Luego, Alfonso X desposó a Cristina con su hermano Felipe, entonces arzobispo de Sevilla, y la llevó a esta ciudad pensando que allí sería feliz. Sin embargo, murió de melancolía.

¿Alfonso X era tan ambicioso como inteligente?

Era un rey espectacular, sabía varios idiomas, era maestro de ajedrez, conversaba con sabios musulmanes y judíos en la escuela de traductores de Toledo, pero sus sueños políticos fracasaron porque eran demasiado grandes. La cuestión es que ha sido esta última cara la que nos ha llegado y Alfonso X, junto con Jaime I, fue de los reyes españoles más adelantados.

¿Qué papel tuvo en realidad la Orden Teutónica?

Hermann von Salza era teutónico y tutor de Federico II. Fue él quien le habló de la Cúpula del Mundo y quien le enseñó todo lo que sabía. También le sugirió la posibilidad de sustituir al Pontífice de Roma y ser el que gobernara el Sacro Imperio. Von Salza pensaba que el Papa solamente podía tener poder espiritual. Todas estas ideas de Von Salza y Federico II recayeron sobre Alfonso X.

El protagonista, Beltrán Sina, es médico del alma. ¿Existía este trabajo en la Edad Media?

Sí, eran los médicos de la melancolía y de la tristeza. Podríamos decir que era la rama más difícil de la medicina, por lo que salían muy pocos y eran muy pocos los afortunados que tenían un médico del alma: unos pocos reyes. La crónica de Alfonso X decía que el médico que viajó a Noruega sabía idiomas y yo he querido pensar que si Cristina también dominaba varias lenguas, ambos pudieron concertar una amistad muy profunda.

En las novelas históricas, los personajes apartados de la sociedad entran y salen de la Corte con una facilidad pasmosa. ¿Tan fácil era ocupar trabajos al lado de los reyes?

Era muy difícil. En el caso de esta novela, este médico del alma era hijo del cirujano del rey Fernando III y entonces ya tenía contacto con la Corte, pero sí es verdad que en la novela histórica los personajes entran en la Corte con mucha facilidad. Es verdad que no todos los autores le dan una salida plausible a la entrada de los personajes en la Corte. Es curioso...

¿Cree que muchas de las novelas históricas publicadas han provocado el descrédito de la Historia?

Indudablemente, por un lado el descrédito de la Historia y luego el descrédito de la novela histórica. Hay que tener mucho cuidado porque es cierto que algunas obras han hecho mucho daño, aquellas novelas en las que la diferencia de clase no era impedimento para que los personajes se casaran o donde los plebeyos tenían discursos ilustrados. Los autores debemos ser implacables con la arqueología histórica.

Entonces estará contento con que algunos autores de best sellers hayan pasado al olvido, con sus correspondientes sociedades secretas...

Sí y me alegro muchísimo. No sé qué habrá ocurrido para que todas esas novelas de enigmas que amenazaban la novela histórica hayan pasado al olvido...

Al final, los autores de novela histórica van a tener que agradecerle a los de género negro que se hayan impuesto en ventas sobre Dan Brown y compañía para allanarles el terreno a ustedes.

No lo había pensado, pero tiene sentido. Es una buena teoría y es verdad que desde que la novela negra ha resurgido con tanta fuerza, nos hemos olvidado de algunos autores que escribían best sellers con tramas históricas inverosímiles. En la Edad Media la Peste Negra desapareció porque las ratas fueron devoradas por otra especie (sonríe).

jueves, 8 de abril de 2010

¿Qué valor tiene una vida en una guerra?

Partamos de una evidencia: lo que el ciudadano sabe de las guerras que hay actualmente en el mundo lo conoce a través de la mediación de las imágenes que nos llegan a través de los medios de comunicación. Si tenemos en cuenta que cada imagen es la representación de una parte de la realidad, entonces parece pertinente plantearse si esa imagen tiene una función puramente informativa o bien es parcial, interesada o demasiado mediatizada. ¿Nos volvemos insensibles ante la lluvia de imágenes que nos llegan de la guerra hasta el punto de restarle valor a las vidas civiles perdidas? Cuando nos llega una imagen especialmente dolorosa de determinados crímenes de guerra, ¿hay detrás intereses políticos que pretenden movilizar a la sociedad? Estas son algunas de las reflexiones que Judith Butler, catedrática de retórica y literatura comparada de la Universidad de California (Berkeley), se planteó ayer en el CCCB de Barcelona.

Butler, que acaba de publicar el libro Marcos de guerra en la editorial Paidós, explicó que "la imagen regula el ámbito de la violencia" y se preguntó que, si bien las bombas son violentas, si también lo es la representación que muestra sus efectos. "La violencia -puntualizó Butler- se encuentra dentro de un marco y la representación de esa violencia provoca la comprensión e intelegibilidad de las guerras". Sin embargo, insistió, "el marco reproduce de forma selectiva la representación de la realidad y aumenta el nivel de destrucción de la guerra". El más claro ejemplo son la fotografías de las torturas que soldados estadounidenses infligieron a iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib. Cualquier ciudadano puede intuir los efectos de los conflictos bélicos, pero hasta que no llegan determinadas imágenes, no somos capaces de entender hasta qué punto se cometen "crímenes de guerra".

Precisamente este último aspecto sirvió a Butler para reflexionar largamente sobre qué es considerado delito dentro de una guerra cuando hay tanta destrucción y muerte. "Que una guerra sea justa o legal -dijo- depende de la capacidad de controlabilidad de la maquinaria de guerra y si una guerra es inevitable, entonces parece que no hay tanto nivel de criminalidad". En este sentido reflexionó sobre el valor que tiene una vida en la guerra y si es variable dependiendo de si quien muere es civil, una mujer o un niño y remarcó lo engañoso de dar cifras de muertos en un conflicto, ya que en una situación de destrucción es difícil concretar qué muerte es resultado directo de las armas y cuál no.

Butler se mostró especialmente sensible con los niños que son utilizados por Hamás como escudos humanos en Gaza y remarcó que "algunos niños palestinos no nacen humanos, sino que nacen como instrumentos de guerra y mucho antes de morir no son más que metal y maquinaria bélica" y recordó que "puede creerse que matar una vida para defender otra es digno, pero no hay que olvidar que en una guerra la vida de una persona está siempre ligada a la vida de otra".

jueves, 1 de abril de 2010

La incomprensible X a 'Saw VI'

Han tenido que pasar unos cuantos meses para que finalmente haya visto Saw VI, la película a la que nuestro Ministerio de Cultura le puso la calificación de X y que, por tanto, no pudo ser proyectada en las salas de cine convencionales. Para que no andemos perdidos, la X se le pone a los films de "carácter pornográfico o que realicen apología de la violencia". Imagino que ustedes pensarán que prohibir una película porque hace apología de la violencia es absurdo, porque cada semana se estrena alguna que, por la misma regla de tres, la haría.

Pero es que, en el colmo de la tontería, Saw VI es, probablemente, la menos sanguinaria de toda la saga Jigsaw. Cierto es que hay un par de escenas realmente violentas, como la primera de todas, donde dos personajes se amputan miembros del cuerpo, pero ¿acaso en las cinco películas anteriores no ocurre más o menos lo mismo? ¿Por qué ésta tiene una X y las otras no?

El resto de la película tiene las escenas que todo el mundo espera: tipos que despiertan atados frente a una grabación que les dice que o pasan una prueba o morirán. El argumento es el mismo de siempre, pero con personajes distintos, así que no hace falta decir mucho más. Saw VI es ligeramente mejor que las últimas entregas, donde ya se rozaba el delirio, auque no está a la altura de la primera de todas. Jigsaw sigue saliendo, por supuesto, pero sus apariciones ya son demasiado forzadas.

En fin, que nuestro sabio Ministerio de Cultura no ha sido coherente, aunque seguro que los portales de descargas en Internet han ganado usuarios con esta innecesaria polémica. Saw VII, por si acaso, ya está en marcha.