Memorias de un espectadormiércoles, 31 de diciembre de 2008
'Memorias de un espectador', Carles Sentís
Memorias de un espectadorlunes, 29 de diciembre de 2008
Me han robado la Navidad (reivindicación de las películas de siempre)



viernes, 26 de diciembre de 2008
'Engany', Harold Pinter
Engany(Betrayal)
Harold Pinter
Traducción al catalán de Miquel Berga
Arola Editors
Colección: Textos a part
1ª edición: diciembre de 2001
Género: Teatro
129 páginas
ISBN: 84-95134-78-0
Engany (Betrayal) pone en escena un triángulo amoroso. Emma y Robert están casados, pero ella tiene desde hace años una relación con el mejor amigo de su marido, Jerry. Años después de romper esta relación de amor clandestino, Emma vuelve a llamar a Jerry para contarle que su marido le ha sido infiel con otra mujer. Motivo por el cual, le ha explicado a Robert que ella también tuvo una relación con otro, con Jerry. A Jerry no le hace ninguna gracia que Robert, su mejor amigo, lo sepa todo y menos aún que lo acepte de forma natural.
Harold Pinter estrenó el 15 de noviembre de 1978 esta obra en el National Theatre de Londres. Arola Editors la recuperó en 2001 para los lectores que, de vez en cuando, nos apetece leer obras dramáticas. Lo bueno de leer teatro es que las acotaciones son mínimas, los silencios tienen un significado especial y los personajes se definen a sí mismos. En el caso de Harold Pinter todo esto cobra especial sentido. Las pausas tienen casi más peso en esta obra que los diálogos. En muchos momentos, los personajes tienen una difícil comunicación, no saben exactamente qué quieren decir o no escuchan a su interlocutor. Las conversaciones se ven trabadas e irremediablemente los silencios aparecen de forma constante.
Los personajes están perfectamente perfilados. Emma es una mujer de carácter fuerte, ella lleva las riendas de sus relaciones. Robert es un tipo más bien despreocupado y Jerry es quizá el más débil de los tres. Entre ellos se crea un triángulo dramático sumamente interesante: todos saben lo ocurrido, pero no rompen sus vínculos, lo que hace difícil disimular y, consecuentemente, conversar.
El tiempo dramático se desarrolla de forma más que sugerente: en vez de avanzar, va retrocediendo. Lo primero que sabemos es que Emma le ha confesado a Robert su aventura con Jerry y cómo éste reacciona. Esto ocurre en el año 1977. A partir de ahí, el autor nos invita a ir atrás, para que sepamos cómo se ha llegado a ese punto. Primero nos lleva a 1975, luego a 1971, a 1968… Así hasta el inicio del triángulo amoroso. Esta forma de presentar la obra es más interesante que hacerlo de principio a fin, ya que así lo primero que sabemos son las consecuencias de la infidelidad –del engaño- y luego vamos desgranando cómo empezó.
Así es el teatro de Harold Pinter, una obra dramática con carácter propio que le valió en 2005 el Premio Nobel de Literatura. Falleció el 24 de diciembre de 2008.
miércoles, 24 de diciembre de 2008
La Pedrera muestra otra faceta de Mercè Rodoreda
Da gusto comprobar que la vida de un escritor no acaba el día que muere; su genio persiste durante años y los amantes de la cultura nos encargamos de mantenerlo latente. Un ejemplo de esto son las celebraciones de los centenarios. El pasado 10 de octubre se cumplieron 100 años del nacimiento de la escritora catalana Mercè Rodoreda, motivo por el cual se han organizado diferentes actividades en Barcelona. Hace poco os hablaba del musical que Dagoll Dagom representaba en el Teatre Nacional de Catalunya, una adaptación de la novela Aloma. Hoy os traigo una exposición que la Fundación Caixa Catalunya ha organizado en La Pedrera.
Klee, Kandinsky, Miró y Picasso, sobre todo de este último. Las obras fueron creadas en Francia, donde Rodoreda se exilió en 1939. Se afincó en París, pero con la ocupación alemana, se marchó a Burdeos y luego a Ginebra. En el exilio escribió alguna de sus novelas, como La plaça del diamant, y también pintaba. Ésta es una excelente oportunidad para acercarse a la obra pictórica de una de las escritoras más importantes de las letras catalanas, ya que la mayoría de los cuadros pertenecen a la colección privada de la familia Borràs-Gras. Ahora, permanecen expuestas al público en La Pedrera hasta el próximo 1 de febrero.
La exposición -comisariada por Mercè Ibarz- es más que sugerente y, desde luego, vale la pena visitarla. Seguro que después de entrar en la sala, sólo tienen en mente leer -o releer- las novelas de Rodoreda para relacionar obra prosaica y obra pictórica. No se la pierdan si están en Barcelona: L'altra Rodoreda: pintures & collages.
martes, 23 de diciembre de 2008
El 2008 entra en la recta final


- El pez dorado, J.M.G. Le Clézio (reeditado por Tusquets)
- Las letras de tu nombre, Pepe Viyuela (Amargord Ediciones)
- Funerales del caballo, Ángel Padilla (La Garúa)

viernes, 19 de diciembre de 2008
La Virreina muestra con Joan Fontcuberta una exposición "engañosa"



martes, 16 de diciembre de 2008
Creatividad ante la decepción social en el Festival de Arte Contemporáneo BAC!’08
Decía el sociólogo francés Gilles Lipovetsky que en tiempos hipermodernos aumenta la creatividad de los jóvenes como consecuencia de la insatisfacción social. El mejor ejemplo de esta actitud es el IX Festival de Arte Contemporáneo de Barcelona, el BAC!’08, que se puede ver en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB). La obra visual antes citada forma parte del corpus artístico que se puede ver en este certamen.

Además de obras audiovisuales, hay expuestas pinturas, fotografías y otros materiales que exprimen al máximo la originalidad de los artistas. De tal modo, se intenta derribar algunas actitudes sociales como el exceso de competitividad, el consumismo, los cánones físicos… Es un arte, por lo tanto, que juega con los aspectos más cotidianos de la vida, los somete a crítica para invitar al espectador a la reflexión.
Para los que opinan que los jóvenes no se movilizan ante las injusticias sociales, lo mejor es que acudan a esta sorprendente y diversa muestra de protesta artística. Resulta difícil salir de la sala del CCCB sin un pensamiento en la cabeza, sin la voluntad de querer resumir mentalmente las sensaciones experimentadas ahí dentro. La exposición cerrará sus puertas el próximo 28 de diciembre. Quizá una fecha adecuada para pensar en cambiar algunos tabús sociales de cara al 2009.
sábado, 13 de diciembre de 2008
'La sociedad de la decepción', Gilles Lipovetsky
La sociedad de la decepciónGilles Lipovetsky
Traducción: Antonio-Prometeo Moya
Editorial: Anagrama
Colección Argumentos (381)
1ª edición, mayo de 2008
Género: Sociología
127 páginas
ISBN: 978-84-339-6276-8
domingo, 7 de diciembre de 2008
'El niño con el pijama de rayas', John Boyne
El niño con el pijama de rayas'Las manos pequeñas', Andrés Barba
Las manos pequeñassábado, 6 de diciembre de 2008
'La Ola', Dennis Gansel
En un instituto de Alemania se organiza una semana de proyectos para explicar a los alumnos los valores de la democracia. Para ello, cada profesor hablará de un sistema de gobierno diferente. Al profesor Reiner Wenger le ha tocado tratar el tema del totalitarismo. Les pregunta a sus alumnos: ¿es posible una dictadura hoy? Los alumnos lo tienen claro: "No". Lo que no me ha convencido de esta película es el tiempo narrativo. Todo ocurre en tan sólo una semana. Me parece muy poco tiempo para que se monte una "ola" de estas dimensiones. No obstante, parece que los hechos reales ocurrieron en cinco días, así que poco podríamos criticar. La banda sonora me parece terrible, con una música dura insoportable, pero intuyo que Heiko Maile (encargado de la banda sonora) ha querido demostrar con esta música un determinado comportamiento de los jóvenes del instituto.
viernes, 5 de diciembre de 2008
Entrevista con Alejandro Palomas (Finalista VII Premio de Novela Ciudad de Torrevieja)
Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) me estrecha la mano con una amplia sonrisa en la cara. Se nota que es feliz por haber sido finalista del Premio de Novela Ciudad de Torrevieja con El secreto de los Hoffman. Opina que es bueno que los premios apuesten por autores que escriben como él, que no son leídos por inmensas mayorías. Afirma, sin dudar, que el premio no le va a condicionar en un futuro, que seguirá escribiendo como hasta ahora.Sorprende ver que habla igual que escribe. Sus respuestas son cortas, limpias –como a él le gustaría decir- y no se anda con excesivos rodeos. Se le ve con una gran confianza en sí mismo y se nota que cree en su novela.
Manel Haro. Barcelona
¿Cuándo escribía la primera página de esta novela, tenía toda la estructura pensada?
No. Lo primero que tengo es un título. A partir de ahí, no hay ninguna idea más. Me siento y empiezo a escribir sobre lo que no sé. En cuanto empieza la primera palabra, sigo. No hay ningún proceso como tal, sino muy inconsciente, muy desatado, pero no hay planificación ni estructura. Hay voces, a las que voy siguiendo, pero nada más.
¿De dónde sale el título, El secreto de los Hoffman?
No lo sé. Ninguno de mis títulos sé cómo se me ocurren. De repente voy paseando y lo oigo. Cuando lo oigo es que es y cuando es, tengo que escribirlo.
Es que cada personaje soy yo. Entonces es muy fácil interiorizarlos porque ya los tengo dentro. Todas sus voces son la mía. Yo sé cómo soy porque tengo un trabajo personal más o menos bien hecho. Claro, juego con un poco de ventaja. Manejo como quiero a los personajes, porque me estoy manejando a mí. Me gusta mucho ese juego, que luego traslado a diferentes voces. Obviamente, los diálogos conmigo mismo no interesarían a nadie, así que tengo que montar una historia, una estructura. Pero todas las voces soy yo.


¿Por qué ha escrito una novela coral?

¿No pretendía enganchar al lector con la palabra “secreto” en el título?
¿Por qué decide presentar la novela al Premio de Novela Ciudad de Torrevieja?
'Los Nenes', Patricio Fernández
Los Nenesjueves, 4 de diciembre de 2008
Desmontando "la cámara lúcida" de Roland Barthes
La cámara lúcida es una reflexión sobre la Fotografía en mayúsculas. Roland Barthes propone una visión personal de este arte huyendo de tópicos y teorías reduccionistas sobre lo que debe ser la observación de la Fotografía. Cada uno experimenta sensaciones diferentes cuando mira una foto y nadie tiene que atenerse a teorías o a esquemas. Cada uno tiene sus motivaciones y en cada uno la Fotografía provoca una reacción diferente. Ésta es la interpretación de Roland Barthes.1. Dice Barthes que “la Fotografía reproduce al infinito únicamente lo que ha tenido lugar una sola vez: la Fotografía repite mecánicamente lo que nunca más podrá repetirse existencialmente”.
Estoy de acuerdo y aplaudo esta reflexión. Lo que vemos en una foto no es más que la repetición de lo que ya fue (cada vez que lo miramos, se reactiva, pero jamás vuelve a ser).
2. Continúa: “Una fotografía se encuentra siempre en el límite de este gesto. La fotografía dice: esto, es esto, es asá, es tal cual, y no dice otra cosa; una foto no puede ser transformada filosóficamente, está enteramente lastrada por la contingencia de la que es envoltura transparente y ligera”.
Esto no lo comparto. No puedo aceptar que la Fotografía sea simplemente una exposición deíctica (aquí una tienda, aquí un coche, aquí una calle y aquí una persona). La Fotografía es más, mucho más. Ver estas fotos de Cartier-Bresson y limitarse a decir que no hay mayor contenido que lo que el ojo humano puede ver es tan injusto como reduccionista. Cuando miro las fotos de Cartier-Bresson, Willy Ronnies, André Kertész o Robert Doisneau, mi mente activa una representación de esa realidad que me pertenece como espectador.

3. “La Fotografía nunca es más que un canto alternado de vea, ve, vea esto, señala con el dedo cierto vis-à-vis y no puede salirse de ese puro lenguaje deíctico. Es por ello que, del mismo modo que es lícito hablar de una foto, me parecía improbable hablar de la Fotografía”.
No estoy en absoluto de acuerdo. Me parece inasumible decir que la Fotografía nunca es más que un canto del “pase y vea, pero no saque mayores conclusiones”. Existe la foto y existe la Fotografía.

Lo que Barthes expone es que en el momento en que vemos una fotografía (una muestra de realidad objetiva), ya no podemos transformar nuestros recuerdos, porque la imagen es tan cercana a lo que fue en realidad, que la mente no tiene mucho margen de maniobra para transformarlo. Pero yo me pregunto, ¿no es un recuerdo algo muy cercano a la realidad? La foto es solamente una chispa que activa el motor de la memoria. Yo me veo a mí, de pequeño, jugando en la playa y más allá de la imagen, empiezo a reconstruir mis recuerdos. Una foto jamás puede ser un contrarrecuerdo.
7. “Si no se puede profundizar en la Fotografía, es a causa de su fuerza de evidencia. En la imagen, el objeto se entrega en bloque y la vista tiene la certeza de ello, al contrario del texto o de otras percepciones que me dan el objeto de manera borrosa, discutible, y me incitan de este modo a desconfiar de lo que creo ver”.
Sigue la estela del último punto. Si pretendemos acercarnos a la realidad, ¿por qué rechazar un instrumento –la fotografía- que nos ayuda a configurarla?

Muerte es aquello que jamás va a volver a cobrar vida. Cuando un joven fotografía algo, en realidad guarda un retazo de realidad que más tarde podrá recuperar para mantenerlo con vida. La Fotografía, una vez más, activa el motor de la memoria. Ese instante, cierto, no podrá repetirse, es un espectro, pero sí podrá rememorarse. Un fotógrafo no es un agente de la muerte, sino un capturador de instantáneas que más tarde conformarán, de nuevo, vida. No puedo decir que La cámara lúcida sea un mal libro, porque ayuda a reflexionar. Incluso contradiciendo a Barthes uno aprende a organizar su posición ante la Fotografía. Yo amo este arte y no puedo conformarme con ver lo que la imagen me muestra. Si me cortan las alas de la reflexión, la imaginación y la recreación, ¿para qué fotografiar?
