martes, 13 de enero de 2009

'Mi nombre es Harvey Milk', Gus Van Sant

Harvey Milk era un activista en favor del movimiento gay que en los años 70 decidió enfrentarse desde un pequeño barrio de San Francisco a todo un país para asegurar los derechos civiles de los homosexuales. Milk -encarnado por Sean Penn en esta película- empezó una carrera política que, tras varios fracasos, tuvo su recompensa cuando fue elegido regidor del distrito. Sus palabras empiezan a tener cada vez más eco en un país conservador en el que se alzan voces que pretenden que los homosexuales sean excluidos de determinados derechos laborales y que se les compare con delincuentes. Decenas de jóvenes afines al movimiento gay que pretenden reivindicar sus derechos acuden a Castro a unirse a la causa de Harvey Milk. Como él mismo decía: "me llamo Harvey Milk y vengo a reclutaros". Milk, sin embargo, vio truncada su carrera política en favor de los derechos de los homosexuales cuando fue asesinado en 1978.

Que nadie se alarme si piensa que le he fastidiado la película. En primer lugar, estamos ante un guión basado en hechos reales y, en segundo lugar, en los primeros minutos del filme, ya sabemos que Milk morirá cosido a balazos. Así que, en líneas generales, les he explicado los primeros cinco minutos de la película.


Esta película despertaba en mí diversas motivaciones para que la fuera a ver. Una es el regreso de Gus Van Sant, un director al que respeto; otra es la historia basada en hechos reales; también, claro está, me interesaba ver cómo se desenvolvía Sean Penn en el papel de Harvey Milk.

De Gus Van Sant -reconocido director homosexual- me ha gustado su enfoque moderado y que no haya caído en tópicos gays que hubiesen lastrado la película. De hecho, en todo el filme a penas hay un par de escenas de sexo y no demasiado explícitas. Aplaudo que el director haya sabido implicarse en la película pero manteniendo una distancia necesaria con la historia por el bien del espectador. Al igual que me satisface gratamente el guión de Dustin Lance Black, que ha conseguido que, de unos hechos que cualquiera puede consultar en internet -por lo que el drama es más que previsible-, consiga que el público se emocione. Y de Sean Penn qué voy a decir que no se sepa ya. No ha ganado el Globo de Oro al mejor actor dramático por esta película, no sé qué posibilidades tendrá para el Oscar, pero no hay dudas de que es un actor de peso y, en esta ocasión, lo borda.

Se podría decir mucho más, pero lo mejor es que vayan a ver ustedes mismos esta película y opinen. Pero, por favor, como siempre, en versión original subtitulada.

2 comentarios:

Patricia Tena dijo...

¿Has ido a verla ya? Tiene muy buena pinta! Y bueno, Sean Penn es casi una garantía para cualquier película. Es un gran actor.
Resérvate para ver conmigo la "The reader" (Kate Winslet y Raph Fiennes). En mi blog está el trailer y yo ya me he quedado con ganas de mucho más.

josep antoni garcia dijo...

Tienes toda la razón, Manel.
La película es genial... la contención es evidente, el retrato del protagonista es fidedigno y no cae en una excesiva idealización. La mezcla de imágenes de archivo y las de ficción está muy lograda y sobretodo Sean Penn demuestra que es un animal en la interpretación. Solo comparar este papel con el de, por ejemplo, Mystic River, nos puede dar una idea de la genialidad y camaleonismo de este actor.