domingo, 25 de julio de 2010

El imprescindible Turner

Estos días, aprovechando que estaba en Madrid, he pasado por el Prado para ver la exposición Turner y los maestros, para mí una cita ineludible, puesto que me fascina, casi de una forma incontrolable, Turner. Poder estar cara a cara con sus cuadros, expuestos de forma permanente en Reino Unido, Holanda, Francia, Estados Unidos y unos cuantos países más, es una oportunidad que no hay que dejar escapar.

La décima plaga de Egipto, JMW Turner. Óleo sobre lienzo, 143.5 x 236.2 cm. 1813.Londres, Tate

La exposición propone un recorrido en el que se pueden comparar las piezas de Turner con los originales en los que se basó para sus propias obras. Turner, consciente de su potencial y siempre necesitado de reconocimiento, reinventaba las obras de Claudio de Lorena, Canaletto, Watteau, Rembrandt, Veronese o Poussin, entre otros. De tal forma, por ejemplo, Turner imponía su estilo sobre el perfeccionismo de Canaletto y creaba una nueva escena veneciana que destacaba por una atmósfera más cálida y personal que algunos críticos de entonces calificaron como superior respecto a la del pintor italiano. En total son 80 obras, 42 de las cuales son de Turner.

Snow Storm-Steam-Boat off a Harbour's Mouth. JMW Turner. 1842. Óleo sobre lienzo

La exposición no es sólo la oportunidad de encontrarse con el pintor británico, conocer su personalidad y trabajo, sino también para iniciarse en la obra de los maestros que, sin ser tan conocidos por el gran público, dejaron una obra fascinante. Personalmente, todavía no me he recuperado del impacto que me supuso descubrir la obra de Claudio de Lorena y Jacob Ruysdael. En definitiva, Turner y los maestros es una de esas exposiciones ineludibles que a uno le gustaría ver varias veces si la tuviera más cerca. Si estáis por Madrid, no dejéis de pasar por el Prado. Tenéis hasta el 19 de septiembre.



lunes, 19 de julio de 2010

'Tworki (El manicomio)', Marek Bienczyk

Tworki (El manicomio)
Marek Bienczyk
Editorial Acantilado
1ª edición, marzo de 2010
Traducción de Maila Lema Quintana
Género: Novela
224 páginas
ISBN: 978-84-92649-39-6

Tworki (El manicomio) entró el pasado mes de marzo en el mercado editorial español de la mano de Acantilado y con paso firme gracias a las buenas críticas que ha recibido desde entonces. Marek Bienczyk es uno de esos autores presuntamente sobresalientes de las letras polacas que se estrenan en nuestro país con grandes expectativas. Y dado que Jaume Vallcorba, editor de Acantilado, es un experto en traer tesoros literarios de la Europa del este, decidí leer la novela para dejarme seducir desde el principio por una historia potente vehiculada por una prosa poética que iba a dejarme sin aliento.

Tworki es el manicomio donde entra a trabajar el joven Jurek como contable. Europa se encuentra en plena II Guerra Mundial y el centro de salud mental es básicamente una oportunidad para cobijarse, tener un sueldo decente y un plato de sopa cada vez menos consistente. Allí Jurek convive con otros chicos judíos. La barbarie del nazismo pasa de forma transversal en la novela, aparentemente como una mera contextualización, pero en el fondo como núcleo de la historia.

La supuesta originalidad de Tworki (El manicomio) no radica tanto en la historia sino en la manera como está escrita. El autor ha elegido una prosa cargada de poesía que incide directamente en el desarrollo de los personajes. Para que lo entiendan, a algunos de ellos les da por hablar con el verbo pospuesto tipo "tengo que a descansar ya irme" o "creo que unos amigos realmente magníficos tienes". A ello hay que añadir que algunos de los nombres van a veces acompañados de complementos tipo Jurek Listillo Salchichón Pepino Ovillo o Jurek Caballero Fino, que no hacen más que ahondar en el sinsentido de la novela.

No veo que Tworki (El manicomio) pase de ser un texto con demasiadas pretensiones, completamente sobrevalorado y profundamente forzado. Ni la historia es potente ni la prosa atractiva. No he sido capaz de encontrar ni una sola página que me haya atrapado y llegar hasta el final ha sido un esfuerzo de titanes.

lunes, 5 de julio de 2010

'Viento rebelde', Folco Quilici

Viento rebelde
Folco Quilici

Editorial Plaza & Janés
1ª edición, julio de 2010
Género: Novela / Aventuras
208 páginas
ISBN: 9788401337574


El viejo Gaddo Frediani llega a su casa de la Toscana después de décadas de aventuras buscando oro en América. Años atrás, este viajero se marchó de su país con otros dos compatriotas huyendo de una sociedad conformista y donde las libertades y las ideologías estaban coartadas. Sin embargo, a su regreso, se encuentra con una Italia gobernada por el fascismo y en su pequeño pueblo rural nada parece haber mejorado.

Frediani es un hombre derrotado incapaz de explicar ningún detalle de su aventura por América
. Lo único que hace es hablar con algún que otro viejo compañero anarquista, descansar en el sofá y guardar como un tesoro un arcón de madera que ha traído de las minas de Alaska. Precisamente ese arcón hará que sus sobrinos, asqueados por las deudas y ambicionados por el dinero, esperen echarle la mano para quedarse con lo que hay en su interior.

Folco Quilici es director de cine, escritor y periodista, aunque su faceta cinematográfica no es demasiado conocida fuera de Italia (en España no ha llegado ninguno de sus largometrajes). Viento rebelde es su segunda novela traducida al español después de Las serpientes de Melqart (Roca Editorial, 2004). Los viajes y la aventuras centran ambas novelas. En esta ocasión, estamos ante una historia que refleja la desafortunada vida de un hombre nacido en la Italia rural de finales del siglo XIX que se embarca en busca de su particular El Dorado.

El arranque de Viento rebelde atrapa porque Quilici traslada al lector a esa Italia profunda de mitad del siglo XX. Incluso el autor cierra la novela con una imagen brillante. Sin embargo, el grueso del libro es bastante lineal y se acusa la falta de acción hasta el punto de que una buena parte de la historia se hace demasiado aburrida; además de que algunos personajes secundarios lastran la fuerza narrativa que evocan el viejo Frediani y su hermana Betta.