lunes, 29 de marzo de 2010

Albert Espinosa desvela los secretos más ocultos con su primera novela

Espinosa, en la presentación del libro, el viernes / Manel Haro

¿Quién no ha soñado alguna vez con poder saber los secretos de alguien con un simple golpe de vista? ¿Quién no ha querido saber alguna vez si su amor por otra persona sería correspondido y ha soñado con poder leer los pensamientos de los demás? En este mundo de imposibles se ha adentrado el polifacético autor Albert Espinosa con su nuevo libro Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo.

Espinosa, autor de los guiones de Planta 4ª y Va a ser que nadie es perfecto, abandona el tono autobiográfico que adoptó con su anterior libro, El mundo amarillo (El món groc en catalán), donde hablaba de su experiencia con el cáncer, para entrar de lleno en la ficción. En esta nueva obra, el personaje central, Marcos, acaba de perder a su madre, por lo que decide que su mundo ya no podrá ser el mismo sin ella; sin embargo, una llamada de teléfono hace que las cosas den un giro radical e inesperado. Marcos adopta un extraño don que le permite saber catorce recuerdos de cada persona, los siete mejores y los siete peores de su vida. Todo ello en un mundo donde la gente ha decidido dejar de dormir gracias a una sustancia que los mantiene despiertos.

"He intentado mezclar el estilo de Murakami y el de Stephen King", explicó en la presentación Espinosa, que puntualizó que el largo título venía de una conversación que mantenía una pareja en un bar, donde ella le daba plantón a él con la frase "con todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo".

Con esta novela, que publica Grijalbo en castellano y Rosa dels Vents en catalán, Espinosa afirma que, aunque es la menos autobiográfica, sí hay mucho de él y de su infancia: "mi abuelo era farmacéutico y me decía que algún día se inventaría un medicamente para dejar de dormir, aunque él no pudo descubrirlo". "La verdad -reconoce- es que si no durmiéramos, sería terrible, porque los días nunca tendrían final y los problemas se harían eternos". Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo no es una novela de ciencia ficción, pero sí un mundo tan aparentemente lejano como extrañamente cercano.



viernes, 26 de marzo de 2010

'Los bosques de Upsala', Álvaro Colomer

Los bosques de Upsala
Álvaro Colomer
Editorial Alfaguara
1ª edición, septiembre de 2009
Género: Novela
210 páginas
ISBN: 978-84-204-2281-7


"Durante todos y cada uno de los malditos días que compondrán los próximos diez años, yo habré de vivir aterrado ante la posibilidad de que mi esposa intente quitarse de nuevo la vida. Así pues, no hay diferencia entre repetir el pasado o afrontar el futuro, porque en ambos casos me enfrentaré cada anochecer a un pasillo tras cuya puerta me esperará el dolor". Esta cita es la mejor síntesis para explicar Los bosques de Upsala, la novela con la que Álvaro Colomer ha demostrado que es una de las nuevas voces a tener en cuenta dentro del actual panorama narrativo español.

Julio, un entomólogo que persigue su sueño de demostrarle al mundo su valía, descubre que su mujer ha intentado suicidarse. A partir de ahí, Julio se da cuenta de que su propia vida ha cambiado y que a partir de entonces, todo lo que haga podrá revertir en los deseos suicidas de su esposa. Los bosques de Upsala no es el retrato de una mujer que desea la muerte, sino el desconcierto de quien convive con ella y que lucha por evitar la tragedia sin saber cómo hacerlo. Julio se verá abocado a pelear por la vida de su mujer y por superar un antiguo trauma de infancia que todavía no ha podido olvidar.

Lo que destila Los bosques de Upsala no es simple ficción, sino una incursión a la psicología a través de la literatura y mediante una prosa dura, descarnada y de un efectismo letal. Álvaro Colomer se desprende de florituras y va al grano, dice lo que quiere decir y sus mensajes llegan como rayos al lector. Sin lugar a dudas, Álvaro Colomer se erige como un autor a descubrir.

lunes, 22 de marzo de 2010

'El rei d'Uruk', Santi Baró

El rei d'Uruk
Santi Baró
Editorial Rosa dels Vents
1ª edició, novembre de 2009
Gènere: Novel·la
281 pàgines
ISBN: 978-84-01-38739-5


Ara que sembla que la cartellera de cinema es nodreix de pel·lícules sobre l'ocupació dels EEUU a Iraq, potser és bon moment per fer un cop d'ull a la literatura per veure què se'ns explica d'aquesta guerra.

Un dels títols que a finals del 2009 va aparèixer a les llibreries va ser El rei d'Uruk, del català Santi Baró. Aquesta novel·la, publicada per Rosa dels Vents, tracta sobre la història d'amor de dues dones que veuen que la seva relació és impossible a l'Iraq i en temps de guerra, quan els radicalismes es tornen més extrems. A mesura que la guerra creix i es fa més perillosa, la Nagar es troba cada vegada més perduda. La seva família ha estat assassinada pel règim de Saddam i les persones que l'han acollit l'acusen d'impura. Per la seva banda, la Safia no deixarà de lluitar per assegurar-se que la vida de la Nagar no corre perill. Mentre, les bombes continuen caient, els cossos s'amunteguen i els abusos corren com les bales.

Si un tret ressalta en aquesta novel·la, aquest és, sense cap mena de dubte, la excel·lent ambientació que l'autor fa de l'Iraq de la caiguda de Saddam. Ho fa tan bé, que sembla que el propi escriptor hagi estat al costat de les bombes, dintre de les cases, corrent pels carrers, fugint de l'amenaça i patint com un personatge més. Només per això, la novel·la ja val la pena ser llegida. A més, els sentiments de la Safia cap a la Nagar no són gens ensucrats i ajuden a entendre el bloqueig que sent una dona com ella en les seves circumstàncies.

Tot pinta realment bé, però, fins arribar al desenllaç, on tot es torça cap a un final massa artificial, amb situacions inversemblants i exagerades. L'autor ha dotat a les últimes pàgines de la novel·la d'una acció i una intriga que no eren necessàries i que fan que la narració acabi perdent força. Aquí sí que la relació entre els diversos personatges es torna molt novel·lesca. I un altre detall que no m'ha convençut: l'escriptor abusa massa de l'expressió "la ulls de gat" per referir-se a la Nagar. Arriba un punt que tanta repetició acaba cansant i allunyant-me de la història. Llàstima d'aquestes últimes setanta pàgines que eclipsen les excel·lents dues-centes primeres.

viernes, 19 de marzo de 2010

'Nunca olvides que te quiero', Delphine Bertholon

Nunca olvides que te quiero
Delphine Bertholon
Editorial Grijalbo
1ª edición, marzo de 2010
Trad. Carme Geronès
Género: Novela
335 páginas
ISBN: 978-84-253-4384-1

Imagine que va usted paseando una tarde por las librerías de su ciudad. De repente, ve en la mesa de novedades un libro titulado Nunca olvides que te quiero, de Delphine Bertholon. Se fija en la portada e inmediatamente le viene a la memoria otra novela francesa, La mecánica del corazón, de Mathias Malzieu. Piensa que ambos deben tener argumentos semejantes, a juzgar por la presentación. Pero basta echar un vistazo a la edición original en francés de Nunca olvides que te quiero para darse cuenta de un par de detalles: uno, que allí el libro se titula Twist; dos, que la sobria portada francesa nada tiene que ver con la española. En otras palabras, el libro se ha adaptado a regalo perfecto para Sant Jordi: enamorado regala a enamorada un libro precioso titulado No olvides que te quiero.

Vayamos al argumento. Nunca olvides que te quiero es una novela que condensa tres voces: la de Madison, una niña secuestrada que decide anotar en sus cuadernos su día a día; la de su madre, que escribe cartas para calmar su depresión; y la de un amigo de Madison, Stanislas, que sueña con ser escritor, y de quien la adolescente está enamorada.

Las tres voces se desarrollan de forma paralela hasta que coinciden en el desenlace. Esto provoca que la narración se vuelva demasiado dispersa; y no por el hecho de que sea una novela coral, sino porque cada uno de los personajes tiene demasiadas tonterías en la cabeza y en un momento de conversación, se hilvanan temas tan absurdos y lejanos entre sí, que al final la paja se come al trigo.

La autora abusa de la repetición de frases con la intención de convertirlas en emblemas de la novela, como la que da título al libro, "nunca olvides que te quiero", que hacen que la prosa se vuelva demasiado artificial y poco espontánea. Además, el lenguaje es muy brusco y lleno de coloquialismos que no acaban de encajar con la historia. Al final, todo resulta demasiado hueco, extraño y forzado. Si la autora fuera española, fijo que la hubiesen incluido en esa generación nocillera de libros formalmente atrevidos, pero esencialmente indigeribles.

miércoles, 10 de marzo de 2010

'El Holocausto y la cultura de masas', Álvaro Lozano

El Holocausto y la cultura de masas
Álvaro Lozano
Editorial Melusina
Colección [sic]
1ª edición, febrero de 2010
Género: Pensamiento / No ficción
127 páginas
ISBN: 978-84-96614-81-9

El historiador Álvaro Lozano propone con este libro una reflexión sobre el efecto que tiene la representación del Holocausto en la cultura de masas. A medida que pasa el tiempo son cada vez menos los testigos que quedan de los campos de concentración nazis y, por tanto, cada vez más a menudo tenemos que remitirnos a representaciones culturales para conformar en nuestra mente una imagen de lo que fue Auschwitz. Dicho con un ejemplo: si hacemos una encuesta a la población sobre lo que saben del Holocausto, probablemente empiecen a responder pensando en películas como La vida es bella, La lista de Schindler o El pianista.

Ahí es, precisamente, donde pone el foco de atención Álvaro Lozano, en la extrapolación de los campos de concentración a los platós de Hollywood. La pregunta clave: ¿se puede hacer negocio a costa del sufrimiento de las víctimas de Auschwitz? Lozano se plantea otras cuestiones, como la posibilidad de que el cine haga que el espectador se sienta identificado con los verdugos o que se acabe banalizando el Holocausto.

Pero vayamos al corazón de este libro, El Holocausto y la cultura de masas, que publica Melusina. En realidad, el autor se centra sobre todo en analizar la película de Spielberg La lista de Schindler. Aquí surge un inconveniente, y es que Lozano tiende a elevar sus impresiones a la categoría de certezas. En ocasiones parece que incluso se introduzca en la mente del propio Spielberg o dé por sabido lo que sentimos todos los espectadores. Es más, da la sensación de que insinúa que el público no tiene capacidad crítica para saber que, aunque Liam Neeson encarne a un nazi no tan cruel, el espectador no va a salir del cine pensando que el nazismo era esperanzador y liberador.

Lozano parece no tener en cuenta algunas puntualizaciones importantes: que el espectador no es tan ingenuo como parece; que si el público sale del cine creyendo que todos los judíos eran como Roberto Benigni en La vida es bella, entonces el problema no es del cine; que si no se puede hacer ficción sobre el Holocausto, probablemente quedaría desactivada una forma importante de mantener viva la memoria histórica; y que el nazismo no fue sólo un episodio, sino una acumulación de trágicas experiencias y, por tanto, el hecho de que un director centre su atención en un aspecto concreto, no tiene que implicar que esté banalizando todo lo demás.

Lozano, por tanto, parte de un hecho cierto, pero ya conocido: que la cultura de masas hace de mediadora para referenciar el Holocausto. Sin embargo, el autor ofrece unos argumentos que hacen temblar los fundamentos de una tesis que ya de por sí se sostenía por pura obviedad.

martes, 9 de marzo de 2010

Entrevista con Clara Sánchez, autora de 'Lo que esconde tu nombre' (Premio Nadal)

"¿Sabes cuánto hay que matar para ser digno de una cruz de oro?". Ésta es una de las preguntas que Julián, un superviviente del campo de concentración de Mauthausen, le lanza a Sandra, una joven que ha sido acogida por una pareja de ancianos noruegos, aparentemente inocentes, pero que ocultan un atroz pasado. Lo que esconde tu nombre, novela ganadora del Premio Nadal 2010, es un thriller en el que un octogenario cazanazis busca saciar su sed de venganza con aquellos que lo sumieron en el terror más despiadado en Mauthausen. Clara Sánchez, su autora, nos recibe en el Hotel Calderón de Barcelona dispuesta a contestar nuestras preguntas.

Manel Haro. Barcelona (Texto y fotos)

¿Por qué pone su punto de mira en los nazis que viven en las costas españolas?

Porque reflejan a todos aquellos que, de una manera u otra, abusan de los demás o cometen actos contra otros y logran escaparse sin pagar. Yo quería escribir una historia que bordeara el terror y nos mostrara el lado oscuro de la gente. No es que fuese a buscar este tema, sino que surgió de mi cabeza porque yo me crucé con unos nazis en los años 80 en Levante. Ellos tenían actividades públicas, no se escondían. Aquella gente se me quedó en la mente y a partir de entonces, todo lo que hacía referencia a los nazis que residían en España me atraía, así como las noticias de extradiciones de personas que se han hecho mayor sin pagar sus culpas.

Pero se inspiró en una noticia…

Sí, me encontré con una noticia sobre un matrimonio nazi que vivía en la Costa del Sol. Eso se sumó a lo que ya conocía, a lo que había leído y a mi interés por mostrar esos secretos que hay en las personas y que no conocemos. La historia surgió sola.

¿Merecen el olvido las personas mayores que en el pasado infligieron terror?

No, no merecen el olvido. El hecho de que sean ancianos no les libra de responsabilidad ni culpa. Hay una característica en esta gente y es que no han pedido perdón en público. Esto no les libraría de responsabilidad, pero les harían más humanos. Yo he querido poner un foco de luz sobre ellos: el que sean ancianos, no les exime de lo que han hecho.

Una víctima de Auschwitz sigue siendo víctima cuarenta años después y la literatura lo ha sabido reflejar bien. Sin embargo, ¿un miembro nazi sigue comportándose como tal a pesar del tiempo o, por el contrario, consiguen librarse de su pasado?

Ellos están orgullosos de haber pertenecido a lo que pertenecían y haber hecho lo que hacían y no se arrepienten. Al intentar camuflarse con la normalidad demuestra que no son normales. Son ancianos venerables que van en pantalón corto a comprar al supermercado y que conviven con negros, judíos y homosexuales a pesar de que en el pasado lucharon contra ellos. Precisamente me interesaba averiguar cómo eran sus vidas.

En la novela hay dos generaciones: la de Julián, que vivió el terror, y la de Sandra, que refleja el desconocimiento y el conformismo. ¿Hemos pasado del terror al conformismo?

Hay un mundo que se está perdiendo, donde había víctimas y verdugos. Julián habla del bien y del mal porque ha vivido una situación muy extrema; sin embargo, el lenguaje de Sandra es diferente, ella está en un mundo de grises, donde todo depende. Ella no ha vivido eso, y todo es relativo, además vive en el limbo. Hasta que se encuentra con Julián, Sandra no toma conciencia de la realidad y decide comprometerse. Sandra se encuentra con un pasado que todavía está en el presente y que sirve para entroncarla más en la vida.

“Imagínate que existiera un sistema en el que fuese legal y patriótico que mataras a cierto tipo de gente y después nadie fuese a señalarte con el dedo ni te pidiera cuentas”. Es una frase de un antiguo miembro nazi. ¿Es difícil ponerse en su piel para entenderlo?

Sí, yo quería entender por qué él favorecía ese clima en el que se cometían todos aquellos crímenes horribles. Entonces, quería meterme en su mente para sacar conclusiones y seguramente era esto lo que pensaba, que estaba en un mundo que podía ser perfecto y donde sobraba mucha gente. El nazi le pregunta a Sandra cómo se sentiría ella si hubiese estado en su lugar. Y esto se lo podríamos preguntar a cualquiera para calibrar cómo es cada ser humano.

Al hacer esta interiorización de los personajes, ¿ha cambiado su opinión respecto a los antiguos miembros nazis o se ha reafirmado en lo que creía?

Me he reafirmado. Ellos se creían superiores y, como tal, ven a los demás como inferiores y, por tanto, podían explotarlos y deshumanizarlos. Entonces, se sentían más libres para cometer las peores bestialidades. Parece que hable de estereotipos, pero eran personas de verdad y permiten plantearse cómo es posible que ocurriese lo que ocurrió. Los personajes son el prototipo de una organización capaz de eliminar el prójimo y absorber su vida. Este matrimonio que acogen a Sandra, lo que en realidad quieren es vampirizarla, absorberla.

¿Cómo se imagina a los nazis afincados en las costas españolas?

En algo así como una hermandad, donde se consuelan unos a otros por haber perdido, pero creyendo que tenían razón y alimentando sus ideas de grandeza.

En la novela hay conexiones entre los antiguos nazis alemanes que viven en nuestro país y los grupos de jóvenes neonazis españoles. ¿Esto es sólo ficción o ha estado investigando?

No, no lo sé si hay conexiones. Más bien prefiero no saberlo, aunque es normal pensar que los jóvenes buscan líderes y podrían encontrarlos en ellos.

Álvaro Lozano, un historiador que ha estudiado el Holocausto, opina que la cultura de masas que se centra en el nazismo puede llevar a la banalización del propio Holocausto. ¿Está de acuerdo?

El nazismo en sí mismo se ha convertido en un género y está bien lo que ayude a no olvidar. De todos modos, en mi novela hay personas mayores que comprar cosas normales como yogures desnatados, pero que tienen una parte oculta que no dejan ver. Es decir, no es tanto una novela de nazis, sino de personas aparentemente normales que esconden el terror en su interior.

¿Y cree que el impacto de la cultura de masas que se centra en el Holocausto puede hacer que el público se sienta identificado con los verdugos, como sostiene Álvaro Lozano?

No creo que nadie se sienta identificado con este tipo de verdugos. Lo que sí ha ocurrido es que los propios nazis han mandado cartas y advertencias cuando leyeron las entrevistas en la prensa tras ganar el Nadal. Creo que a ellos mismos no les ha gustado verse identificados con la novela.

¿Por qué cree que a la cultura le interesa este tema de los nazis retirados, que no es la primera vez que se toca en cine y literatura?

Tampoco creo que el tema esté tan trillado. En mi caso, yo conocí a esta gente cuando estuve en la costa de Levante y, por tanto, el tema vino a mí. Era una preocupación mía que afloró.

¿Le interesan especialmente los personajes atormentados?

Todos tenemos conflictos que estamos resolviendo constantemente. Cada día nos adaptamos a la vida y somos más maduros. En el caso de los ancianos, las arrugas no merman la necesidad de adaptación. Julián está atormentado porque le ocurrió algo inhumano y sabe que todavía puede seguir haciendo cosas; Sandra vive conflicto porque no sabe cómo resolver su situación personal; y los nazis ven que tienen que ponerse en acción y estar al máximo física y psicológicamente porque su retiro dorado puede irse al garete. A todos, en cualquier caso, les empuja la vida.

lunes, 8 de marzo de 2010

'En tierra hostil' se impone a 'Avatar' en los Oscar

Las predicciones se han confirmado y, aunque no era mi favorita, la película de Kathryn Bigelow, En tierra hostil, ha sido seleccionada como mejor película, mejor guión y mejor dirección del año, entre otras estatuillas. Avatar, la otra líder de las apuestas, se ha tenido que conformar con algunas de las categorías técnicas y Malditos bastardos se queda con la victoria de Christoph Waltz en la de mejor actor de reparto. Por su parte, Precious se lleva el mejor guión adaptado y mejor actriz de reparto (Mo'Nique).

Si el espectador quiere saber cuál es el día a día de los soldados americanos destinados en Iraq, En tierra hostil es la oportunidad perfecta para sentir en el cuerpo la angustia y la inseguridad que deben sentir ellos. Mark Boal ha escrito un guión en realidad sencillo en cuanto a la acción, pero complejo en cuanto a la profundidad de los personajes. La película muestra a un grupo de soldados americanos que tienen como misión desactivar bombas y evitar así atentados en Iraq.

En tierra hostil es una película sobre la guerra pero sin la desmesura del cine bélico; es decir, no hay grandes escenas de sangre ni un amplio despliegue de efectos especiales. Tanto es así, que incluso se podrían contar las balas que se disparan en las dos horas que dura el filme. Por ésta y por otras muchas razones, En tierra hostil se impone como una película diferente y necesaria dentro del género bélico.

Kathryn Bigelow, que ha ganado también el Oscar a la mejor dirección, demuestra así su capacidad para adaptar un guión contenido en una película capaz de transmitir al espectador el interior de una guerra y de unos soldados en constante peligro.