martes, 29 de junio de 2010

'Slumdog millionaire', Vikas Swarup

Slumdog millionaire: ¿Quién quiere ser millonario?
Vikas Swarup
Editorial Anagrama

Colección Compactos
1ª edición en bolsillo, 2009
Género: Novela
376 páginas
ISBN: 9788433973580


Hacer una reseña de un libro cuya adaptación cinematográfica arrasó en los Oscar, los Globos de Oro y los BAFTA es complicado. Complicado porque seguramente quien hasta ahora no haya tenido curiosidad por leer la novela de Vikas Swarup y se haya conformado con la película, difícilmente lo hará. Sin embargo, a veces hay obras que merecen ser recuperadas una vez el ruido mediático ha cesado para valorarlas por sí solas. Indudablemente, ¿Quién quiere ser millonario? (o Slumdog millionaire) es una de esas obras.

Una de las razones es que, a excepción de la excusa del concurso y del gran escenario que es India, prácticamente nada tiene que ver la película con el libro. En la novela, Rama Mahoma Thomas es un niño abandonado por su madre que desde pequeño tiene que enfrentarse a las situaciones más duras para salir adelante. Su amigo, Salim, es su compañero de aventuras en el largo camino en busca de una oportunidad. Éste quiere ser actor de Bollywood y Rama Mahoma Thomas ha puesto su punto de mira en el famoso concurso de televisión ¿Quién quiere ser millonario?

A lo largo de la novela, el protagonista se ve envuelto en una serie de experiencias que van aportando, lentamente, granos de arena a la formación del personaje. Cada una de esas experiencias son pequeñas estampas de la vida en los barrios suburbiales de la emergente India. La película se deja por el camino unos cuantos personajes entrañables y unas situaciones tan desgarradoras como conmovedoras que son, a fin de cuentas, los puntos fuertes del libro. Esto implica que, aun habiendo visto la versión cinematográfica, el lector disfrutará con la novela porque se encontrará, no sólo con material desconocido, sino con una historia diferente, más completa, más entrañable, más dura y, en definitiva, más emotiva.

Leer ¿Quién quiere ser millonario? ha sido una de las experiencias más absorbentes que he vivido últimamente. Vale la pena adentrarse en esta historia de supervivencia independientemente de que haya gustado o no la película. Obras como ésta hacen que la literatura sea uno de nuestros tesoros más preciados.

lunes, 7 de junio de 2010

John Irving relata una persecución durante 50 años en su nueva novela

John Irving y Beatriz de Moura, editora de Tusquets / M. Haro

Manel Haro. Barcelona

Hay personajes que pueden esperar hasta veinte años en la mente de un escritor hasta que éste encuentra la novela precisa en la que situarlo. Esto, que parece una lucha desesperada contra el tiempo, es justo lo que le ha pasado a John Irving con La última noche en Twisted River que publica en castellano Tusquets y en catalán Edicions 62.

Irving ha explicado hoy en el Centro Cultural Círculo de Lectores de Barcelona, grupo que también publica la novela para socios, que le gusta empezar sus novelas con personajes que son niños y cuya historia se va desarrollando hasta el futuro, donde el protagonista ya es adulto. En el caso de La última noche en Twisted River, Danny es escritor y recuerda la noche de 1954 en la que por error mató a la esposa de un policía. Desde ese momento su vida, y la de su padre que le acompañaba, queda marcada por esos hechos, ya que el policía empieza una persecución implacable por Estados Unidos para vengar la muerte de su esposa. Danny y su padre tendrán que refugiarse en Canadá con una nueva identidad y asumir el reto de ser otras personas durante cinco décadas.

"Los hechos arrancan cuando Danny tiene doce años, una edad que hace frontera entre la inocencia de un niño y la entrada en la adolescencia, cuando empieza a comprender qué es el sexo y las relaciones", puntualizó Irving, que añadió que "de esta manera puedo adentrarme en la infancia del protagonista para mostrar el hombre que puede llegar a ser". El autor matizó que la vida de Danny es precisamente la vida que él hubiese temido vivir, una lucha contra sus temores y eludió relacionar sus novelas con cualquier coincidencia autobiográfica: "Yo utilizo las experiencias que he vivido como la propia imaginación; la cambio, la mejoro o la empeoro hasta que encaja en la novela".

La última noche en Twisted River
supone un reflejo de los últimos cincuenta años de Estados Unidos, donde los personajes no pueden apartar la vista de cuestiones como la guerra del Vietnam o los atentados del 11-S: "No se trata de una novela política, pero es obvio que los personajes no pueden ignorar hechos fundamentales de nuestra historia", matizó el autor. Precisamente, Irving explicó que sus dos únicas novelas políticas fueron Las normas de la casa de la sidra, con la que en el año 2000 ganó un Oscar al Mejor Guión Adaptado, y Oración por Owen, ya que en la primera compartía la visión sobre el aborto y en la segunda la visión sobre la guerra del Vietnam y Ronald Reagan.

Actualmente, Irving prepara otra novela en la que un hombre bisexual de unos sesenta años recuerda cómo en su adolescencia se enamoró de una mujer varios años mayor que él y sin que éste supiera que ella era transexual. La novela llevará por título In one person.

'Sexo (superpijas) en Nueva York (Abu Dhabi) 2'

Que Carrie Bradshaw viviese en un apartamento al lado de Central Park, comiese y cenase a diario a base de restaurantes, tuviera 40.000 dólares en zapatos dentro del armario y para desestresarse se fuera a Dior, Prada y demás con un sueldo de una columnista en un semanario ya era excesivo. Pero que un jeque árabe que no aparece en toda la película más que un par de minutos invite a las cuatro damas a un complejo hotelero de máximo lujo en Abu Dhabi costeándole viajes en camello y alguna que otra prenda de marca, ya es un abuso contra la bondad del espectador.

Esta segunda película de la saga Sexo en Nueva York (seis temporadas de serie y dos largometrajes) carece de argumento; no hay trama, no hay acción, sólo exhibicionismo del lujo, la repetición de los temas de siempre pero extrapolándolos a un escenario diferente (Abu Dhabi) y el encadenamiento de una serie de situaciones ridículas, burdas, insostenibles y forzadas. La película se aleja de su natural Manhattan para intentar dar un giro que no existe; el discurso es el mismo de siempre, idénticas frases huecas y escenas fruto de la casualidad que, si bien podrían tener sentido en cualquier calle de Nueva York, desde luego no en un zoco de los Emiratos Árabes.

Sexo en Nueva York 2 no sólo puede suponer una decepción para sus fans, que pueden ver a sus protagonistas más como caricaturas que como personajes, sino que dan una razón de peso a sus detractores para reafirmarse en la idea de que esta serie llena de lujo, glamour y sexo no es más que la versión cinematográfica del sueño de todas aquellas jovencitas que aspiran a contonearse por las calles más caras de su ciudad y quedar por la noche con sus amiguitas para tomar Cosmopolitans. En definitiva, una película fallida que sólo contribuye a desdibujar aquellos divertidos momentos frente al televisor con el Sexo Nueva York de hace unos cuantos años.