miércoles, 28 de julio de 2010

Rajoy quiere torear al Parlament de Catalunya


El Parlament ha decidido hoy que se acabaron los toros en Cataluña. Aunque era de esperar, lo cierto es que parecía que era un objetivo que los antitaurinos no iban a conseguir nunca. Pero finalmente, CIU ha apoyado mayoritariamente la prohibición y a partir de 2012, se acabarán las corridas. Este tipo de Fiestas, en mayúsculas como lo han calificado algunos medios de prensa, no dependen del Estado, sino que entran directamente en las competencias autonómicas.

Cataluña no es la primera comunidad autónoma que prohibe los toros, ya que en 1991 fueron pioneros los canarios, precisamente el que ahora es diputado del PP fue quien impulsó la prohibición. Entonces no hubo tanto revuelo. En cambio, ahora que Cataluña ha votado lo mismo, el señor Rajoy, ese ser que tan pronto dice una cosa como la contraria y que hasta el momento no ha mostrado tener ni una sola iniciativa para gobernar España, sale con que propondrá al Congreso proteger los toros como fiesta nacional. ¿Por qué no lo hizo antes? Lo de siempre: la catalanofobia abyecta del PP de Madrid.

Es una pena que el PP cambie de posición según la comunidad autónoma de la que vengan las iniciativas: aprueba el Estatuto de Andalucía, pero lleva al Tribunal Constitucional algunos puntos idénticos del catalán; Canarias prohíbe los toros y no pasa nada; los prohíbe Cataluña y hay que llevar al Congreso el asunto. Me indigna la actitud de políticos como Rajoy y de periodistas como Manuel Trillo, de ABC, que dice que "Tras permanecer impasible ante la prohibición de los toros en Cataluña, aprobada hoy en el Parlamento autonómico, el Gobierno trata de frenar un «efecto contagio» y evitar que la medida tenga consecuencias políticas en el ámbito nacional, algo que situaría a los socialistas ante un incómodo debate interno". Señor Trillo, ¿acaso no sabe usted que el Gobierno de España no puede impedir este tipo de leyes que dependen de las autonomías? ¿Acaso el PSC en Cataluña no ha votado en su mayoría, incluyendo el presidente de la Generalitat, que no aprueba la prohibición? ¿Qué quería que hiciera Zapatero, que se vistiera de torero?

El odio hacia Cataluña lo crea el PP y el grupo de periodistas que les hacen la corte. Los mismos son los que alimentan el sentimiento de independencia en Cataluña. Es vergonzoso el trato que recibimos los catalanes por parte de la derecha española. Si pretenden que España esté unida a golpe de discriminación, lo tienen claro.

2 comentarios:

Sergio G.Ros dijo...

Hola, Manel, no me gusta meterme a opinar de política, pero creo que sería muy interesante un debate entre catalanes y ciudadanos de otras autonomías. En ese debate me gustaría escuchar la opinión abierta y sincera de lo que quieren los catalanes, si pertenecer o no a España, o quizá a otro tipo de España. Pienso que muchos de los odios y malas interpretaciones se deben a un mal endémico de este país: los intermediarios, los que hablan en puesto de aquellos que realmente opinan.
Si quieres que te dé mi opinión, como ciudadano de la Región de Murcia, me gusta ver a una España unida, sea federada, confederada... me da igual. Pero fue una gozada ver las banderas españolas agitadas en las Ramblas cuando ganamos el Mundial.
Y, por cierto, he visitado varias veces Barcelona y me gusta un montón.
Respecto a lo de los toros, creo que como dijo el presidente de CIU (que votó en contra de la prohibición), no me gustan las prohibiciones de "nada". Si los toros no gustan, pienso que se hubieran extinguido porque no podrían sustentarse econcómicamente. Y, también creo que no está el horno para bollos, ni la economía muy bien, como para ir cerrando actividades que den dinero, o cuando menos, den trabajo y respaldo a muchas familias, nos guste o no.
Un abrazo.

Manel Haro dijo...

Hola, Sergio. Lo que yo me quejo con este artículo es la doble interpretación que hace Rajoy con todo lo que ocurre (según sea Cataluña o el resto de España). No hacen falta intermediaros, basta con verle decir las palabras a él mismo en televisión. Para mí, el peor problema que tiene España es Rajoy. ¿No te sorprende que el PP no hiciera nada con los toros cuando Canarias prohibió las corridas y ahora que Cataluña las prohíbe sí lo haga? Por razones como ésta, Cataluña quiere la independencia, porque está harta. Estoy casi seguro que ahora mismo se está viviendo el sentimiento de independencia más grande de los últimos años y es por todo el daño (directo o indirecto) que está haciendo el PP a Cataluña. Los que me conocen saben que yo prefiero la convivencia tranquila en España, sin escisiones. Pero el PP no ayuda nada. Yo fui uno de los que salieron a celebrar la victoria de España en el mundial, no soy independentista. Pero, créeme, a veces cuesta mucho no serlo. Y si Rajoy gobierna en las próximas elecciones, la relación Cataluña-España va a ser insoportable. Ojalá se pudiera mantener un diálogo abierto, pero no lo veo posible cuando el PP lo único que hace es mandar nuestras inquietudes al Tribunal Constitucional.