lunes, 22 de febrero de 2010

Torrevieja-Barcelona con Odette Pinto

Cuando en 2007 asistí por primera vez al Premio de Novela Ciuad de Torrevieja, me presentaron a Odette Pinto, una voz mítica de la radio en España -me decían-, que yo no conocía demasiado bien. Alguna vez había oído hablar de ella, pero ni siquiera tenía constancia de por qué emisoras había pasado ni cuáles habían sido sus programas estrella, esos de los domingos por la tarde.

En 2008, volviendo en tren desde Torrevieja a Barcelona, me tocó un asiento justo enfrente de Odette y su marido. Sabía quién tenía delante, pero no me atrevía a decirle nada. Fue después de que ambos volviesen de la cafetería del tren de cenar un sandwich cuando empezamos a hablar, debió de ser a la altura de Castellón. Entonces se sentó a mi lado Sebastià d'Arbó, el parapsicólogo, que armado con un portátil nos mostró un correo que había recibido en el que decía que un conocido refresco light no era bueno para la salud. Odette Pinto y su marido mostraron su preocupación porque ellos mismos lo tomaban. El refresco fue el arranque de nuestra conversación. Y de allí a hablar de un disco que Odette había sacado años atrás y que me avisó "no lo encontrarás en ningún sitio".

Por aquella amabilidad, aquella humildad, aquel entusiasmo que volcaba en su trabajo y aquella extraordinaria compenetración que mostraba con su marido, hoy me es triste saber que Odette Pinto ha fallecido en Barcelona a los 78 años de edad. No conocí su faceta profesional, pero conocí por unas horas su lado humano. Y, créanme, valió la pena.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias Manel, es una lástima que sólo la conocieras por ese crto espacio. Un saludo, Paco.

Pau dijo...

Para mi Odette siempre estará ligada al recuerdo de mi abuela que era una oyente fiel, fueron muchas tardes escuchándola de fondo mientras merendaba después del cole, su voz cálida y dulce, siempre optimista, tan cercana. Una gran dama, que amaba la radio y la televisión y hacia de estos medios algo humano, tratando los temas de una forma elegante, y pese a su veteranía estaba al tanto de la actualidad y dispuesta a escuchar a los jóvenes.

Hasta siempre Odette, las tades siempre serán tuyas

Saludos

Pau