martes 28 de abril de 2009

Entrevista con Frédéric Lenoir

La entrevista estaba fijada a las 11:30 horas en el hotel Hesperia Presidente de Barcelona. A las 15:30 horas él debía tomar un avión. En tan corto espacio de tiempo, Frédéric Lenoir (Madagascar, 1962) resolverá nuestra entrevista, se irá a comer a un restaurante del Barrio Gótico de Barcelona, dará una pequeña vuelta por los alrededores del local y se marchará a su casa en Francia.

Lenoir es, actualmente, el director de la revista Le monde des religions. Durante toda la entrevista no deja de insistir en que la religión hay que tomársela como un aspecto espiritual, nunca como dogma. Precisamente éste es un aspecto relevante de su última novela, El oráculo de la luna (Grijalbo, 2009), donde Giovanni, un joven campesino de Calabria, inicia un viaje por Italia en busca de conocimiento y del amor de su vida. En ese periplo, tomará contacto con la religión y aprenderá a discernir lo bueno y lo malo que hay en ella.

Manel Haro. Barcelona (Texto y fotos)

Estamos ante una novela donde hay una historia de amor, astrología, religión, ansias de conocer… todo dentro de una trama intensa que sucede en la Italia del siglo XVI. ¿Cómo se le ocurre esta mezcla de ingredientes?
Lo cierto es que no tenía programado todo lo que iba a suceder en la novela. De repente me asaltó la inspiración de escribir sobre la Italia del Renacimiento. Ésta es una época que me interesa especialmente. Al principio pensé en una historia de amor, pero luego se transformó más bien en un viaje iniciático, el del personaje, Giovanni. Luego, a medida que escribía, iban surgiendo nuevas ideas.

Precisamente, lo que diferencia esta novela de la anterior que escribió, La promesa del ángel (Grijalbo, 2005), es que El oráculo de la luna es más una obra de personajes que con una trama retorcida.
Sí, ésta es más bien una novela iniciática. Son 12 años de la vida de Giovanni, donde el personaje va experimentando una transformación. Empieza como campesino en una zona de Calabria y un día emprende un largo camino por Italia para encontrar a la chica que ama. A mitad de camino se encuentra con un filósofo con el que se queda para adquirir conocimiento. A partir de ahí, se verá inmerso en una trama que no voy a desvelar. La novela da giros y sorpresas que el lector no espera. De algún modo, he querido que el lector tuviera una doble lectura: la de la historia de amor y la otra más de suspense.

En su viaje, Giovanni lleva en su saco tres libros: El banquete de Platón, Ética a Nicómaco de Aristóteles y el Nuevo Testamento. ¿Por qué estos títulos? ¿Son acaso los libros que usted se llevaría a una isla desierta?
Son títulos que fueron muy importantes en la formación intelectual de aquella época. Es decir, en el Renacimiento son tan importantes los textos religiosos, como los filosóficos. Es decir, para entender bien el pensamiento del siglo XVI, hay que contemplar ambos textos. Luego, estos títulos han tenido mucha influencia en mi formación también, claro, pero no tanto como dogmas, sino porque son libros que enseñan a vivir. Y no olvidemos lo que ya dije antes, que ésta es una novela de iniciación, por lo que al personaje le va bien llevar consigo estos títulos.

¿Podríamos esquematizar la novela como un triángulo cuyos vértices son el conocimiento, el amor y la religión y la trama se va moviendo entre estos puntos?
Sí, ciertamente hay este triángulo. Dijo Sócrates que había que vencer la ignorancia y Giovanni se propone precisamente eso, no quiere encontrarse con su amada sin tener una base sólida de conocimiento. Me remito a lo que comentábamos antes, que no hay conocimiento sin amor. En cuanto a la religión, la verdad es que tiene también un papel importante tanto en el conocimiento como en el amor, pero, insisto, no tanto como dogma, sino como espiritualidad. La religión te da esa espiritualidad para poder amar. En cambio, si tomamos la religión como dogma, entonces el conocimiento es más inaccesible.

En la novela aparece el filósofo con el que se encuentra Giovanni en su viaje. Este filósofo vive aislado en el bosque, donde continúa formándose de forma autodidacta. ¿Es este personaje una metáfora más que un arquetipo?
Sí, el filósofo se aísla voluntariamente de la ciudad, quiere vivir alejado de ella para continuar su formación. Es en ese aislamiento donde Giovanni encuentra el conocimiento, cuando de repente da con el filósofo en mitad del bosque. Pero luego Giovanni se verá apartado en otro lugar, en un rincón sagrado, donde verá anulada su voluntad de amar a Elena. Pero afortunadamente, un encuentro con un monje propicia que vuelva a querer buscar el amor verdadero. Volvemos a lo de antes: la religión como dogma es privativa, hay que tomar su parte espiritual.

Hay un momento en la novela, donde Giovanni y otro personaje hablan de la Reforma de Lutero. De algún modo, critican los procederes de la Iglesia y ponen la vida de Jesucristo como ejemplo a seguir. ¿Detrás de este discurso se esconde también la ideología del autor?
La Reforma de Lutero fue un tema muy importante en esta época, al igual que la filosofía de Erasmo. Erasmo también proponía una reforma de la Iglesia, pero tenía aspectos críticos contra los protestantes, concretamente en el libre albedrío. Erasmo creía en ello, en la formación a través de la libertad, no en un dios que decidía todo y que anulaba a la persona. Lutero creía más bien en un Dios Todopoderoso, Erasmo no. Y detrás de todo este discurso está lo que piensa el autor, yo, que opino igual.

Hay un par de frases que aparecen en la novela, que me resultan casi lapidarias: una la dice un personaje, “lo único que debes mirar es el amor de dios… pues eres esclavo del miedo”; la otra es del Evangelio y dice “quien quiera salvar la vida, la perderá, pero quien pierda la vida por mi causa, la encontrará”. Intuyo que no son frases escogidas al azar.
Esta novela me ha llevado un trabajo de 15 años, así que nada está dejado al azar (sonríe). Son frases que me parecían especialmente interesantes, sobre todo la segunda, que pertenece a los evangelios. Desde luego, tienen que ver con el desarrollo de la novela. Giovanni se verá envuelto en una serie de problemas a lo largo de la novela, que tiene que ver con esto y que el lector irá descubriendo. De todos modos, me gustaría decir que siempre hay que mirar a dios, porque si nos limitamos a nuestros propios medios, quizá no consigamos lo que nos proponemos. Pero, insisto, no como una cuestión dogmática, sino espiritual.

He notado que en las novelas de transformación de personaje que se contextualizan en los siglos XI-XVI, un amplio margen, el amor es muy intenso y hay una correspondencia inmediata entre los enamorados. En el caso de su novela, Elena y Giovanni tienen un primer encuentro muy breve y, cuatro años después, se reencuentran con la mayor de las pasiones. ¿Acaso antes se amaba con más intensidad?
(Risas) Giovanni idealiza desde el primer momento a Elena. Desde ese primer encuentro, se enamora y no deja de pensar en buscarla. Eso ocurre en la actualidad, también; es decir, el amor es irracional, nos dejamos llevar por las emociones y actualmente hay gente que se enamora de una forma inmediata. Con la religión pasaba lo mismo: la palabra de dios podía cambiar la vida de los personajes. En la novela, tenemos ambos casos.

¿Cuando escribía, tenía una plantilla? Es decir, ¿tenía claro que debía incluir sangre, sexo y un misterio y que éste empezara lo antes posible para enganchar al lector?
No, cada novela que escribo es distinta. En este caso, empecé pensando en un viaje amoroso y acabé escribiendo un viaje iniciático. A partir de ahí, surgieron nuevas ideas: una carta que hay que entregar al Papa, unas muertes… No todo estaba proyectado. Mi próxima novela será muy diferente.

Parece que todas las novelas de misterios históricos ponen el foco de atención en la religión católica. Usted, que tiene una tesis doctoral sobre el budismo, ¿no se atreve a escribir una novela negra sobre budistas?
(Risas) Podría haber hablado del budismo en esta novela, pero no hubiese sido coherente, porque el budismo no se conocía en el siglo XVI. Pero casualmente puedo decir que mi próxima novela es un viaje iniciático de un personaje al Tíbet.

Ya veremos si se atreve a poner asesinatos y misterios.
Ya se verá (risas).

Su anterior novela, La promesa del ángel (Grijalbo, 2005), la escribió con Violette Cabesos y fue un éxito. ¿Por qué El oráculo de la luna no ha seguido la misma fórmula?
Porque esta novela estaba pensada antes de empezar a escribir La promesa del ángel. Yo ya tenía muchas cosas interiorizadas desde hace 15 años. Y esta novela encierra aspectos tan personales que es difícil compartirla con nadie a la hora de escribirla. No todas las novelas se pueden escribir a cuatro manos. Ésta, por ejemplo, no se podía.

¿Cuántos países han adquirido los derechos de traducción de El oráculo de la luna?
De momento 15 países, entre ellos Holanda, Alemania, España, Corea, Japón, Rusia y Grecia. En cambio, no se ha traducido al inglés todavía. A los americanos les cuesta (risas). Esperemos que con el tiempo se animen.

lunes 27 de abril de 2009

'La mala mujer', Marc Pastor

La mala mujer / La mala dona
Marc Pastor
Editorial RBA / La Magrana
1ª edición, 2008
Género: Novela negra
239 páginas
ISBN: 978-84-9867-462-0 (cast.)
ISBN: 978-84-9867-217-6 (cat.)

En la Barcelona de principios del siglo XX están empezando a desaparecer una serie de niños. Nadie ha visto nada ni sabe quién puede estar detrás de estos secuestros, por lo que empieza a circular el rumor de la existencia de un ‹‹monstruo›› o un ‹‹vampiro››. El inspector Moisés Corvo y su compañero Malsano están empeñados en descubrir quién es el secuestrador, a pesar de que su superior le insta varias veces a que olvide el caso. Por lo que parece, hay gente demasiado importante implicada en una red de prostitución de menores. Mientras los altos cargos del cuerpo de policía se empeñan en desviar la atención y Moisés Corvo busca a su vampiro, una extraña mujer aguarda para cazar a su siguiente víctima.

Marc Pastor recupera los hechos reales que mantuvieron en vilo a los ciudadanos de Barcelona de principios de siglo. Enriqueta Martí, la ‹‹vampira de la calle Ponent››, secuestró y asesinó a varios niños y se convirtió así en uno de los personajes más sanguinarios de la crónica negra barcelonesa.

Escritor y practicante, así podríamos llamar a Marc Pastor, ya que además de ser una de las nuevas voces de la narrativa criminalística catalana trabaja en la policía científica de los Mossos d’Esquadra. Quizá por deformación profesional, Pastor ha aprovechado su carrera para dar un salto a la literatura negra. Fruto de ello nació en 2008 La mala dona, publicado por La Magrana y que ahora ve la luz en castellano en RBA.

Moisés Corvo encaja perfectamente con ese prototipo de investigadores que se las da de duro, que no dudan en golpear dos veces, que recurre a los personajes más pintorescos de su ciudad y que flirtea con las prostitutas de Barcelona; o sea, un nuevo Pepe Carvalho o un pariente lejano del detective de Eduardo Mendoza.

La mala mujer está bien estructurada, el autor ha sabido mantener la tensión hasta el final, sin llegar a forzar las situaciones para crear una trama demasiado retorcida. Percibo una extraordinaria sencillez en la escritura de forma tal que el autor deja a un lado los artificios literarios innecesarios y va directamente al grano. Sin embargo, creo que el autor podría haber profundizado un poco más en la psicología de Enriqueta Martí y en todo lo que la envuelve. Marc Pastor tenía un arsenal de detalles para crear una atmósfera más macabra que, quizá, hubiesen ayudado a darle más fuerza al personaje de Enriqueta y a la vez hubiesen dado una dimensión más cruel a sus actos. Esto ya es cuestión de preferencias literarias.

Con su segunda novela, Marc Pastor ha demostrado que tiene talento para la narrativa negra.
¿Recuperará a Corvo para una próxima aventura o le llevará la vida por otros derroteros? Estaremos atentos.

domingo 26 de abril de 2009

'El blog de las odiseas', 353 visitas en un día

Queridos amigos:

Ayer anuncié el récord de visitas (178) que El blog de las odiseas había alcanzado debido a las entradas a través de Google con referencias a la "gripe del cerdo". Hoy destaco que, de nuevo, se ha batido el récord y el blog ha llegado a las 353 visitas en 24 horas. Esto se debe a que Google ha mantenido mi entrada sobre la enfermedad entre los primeros enlaces de su motor de búsquedas a pesar del gran número de páginas que actualmente hay sobre el tema.

No me alegro del todo debido a que, como apuntaba anteriormente, la gran mayoría de las visitas siguen siendo de internautas que buscan información sobre la enfermedad. Sin embargo, sí me sirve de tranquilidad ver que algunos de los que han entrado buscando artículos sobre la gripe, se han paseando por los demás posts y han dejado comentarios en artículos de cine o literatura. Espero que, si bien no han encontrado las respuestas a sus preocupaciones, al menos se hayan distraído un rato.

Gracias a Google y a todos los visitantes de El blog de las odiseas.

Triste récord de visitas...


Hoy, 25 de abril de 2009, se ha batido el récord de visitas de El blog de las odiseas. El contador ha llegado a las 178. Triste cifra si tenemos en cuenta que la gran mayoría de ellas han sido búsquedas en Google provenientes de Sudamérica. Todas buscaban lo mismo: gripe del cerdo. Esperemos que en los próximos días las visitas sean sobre temas de literatura, cine y demás. Será que esta rara enfermedad va remitiendo.

viernes 24 de abril de 2009

¿Y ahora? La gripe del cerdo...

La encefalopatía fungiforme bovina, más conocida como el mal de las vacas locas, provocó hace unos años cierto miedo en la sociedad. La gente dejó de comprar ternera y las ventas de pollo y cerdo aumentó. Desde el Ministerio de Sanidad se lanzaba el mensaje de que la ternera que estaba en nuestras tiendas era de calidad y había superado les exámenes sanitarios pertinentes. Al principio hubo miedo, pero cuando les medios de comunicación dejaron de anunciar casos de contagio en humanos, los ciudadanos volvimos a comer ternera con tranquilidad.

Pero llegó la gripe aviar. Era el anuncio del fin de la humanidad, se pronosticaban pandemias que iban a aniquilar al hombre si el virus mutaba. Las aves se dejaron de comer y cada vez que algún chiquillo mataba a alguna paloma con un perdigonazo o una pedrada, sembraba el caos en los barrios. Donde había el cadáver de alguna paloma, había sospechas de la llegada de gripe aviar. Los restos de las aves ya no las recogían los servicios de limpieza de las ciudades, sino las autoridades sanitarias para analizar si estaban contaminadas. Pero el miedo cesó, otra vez, cuando los medios de comunicación dejaron de hablar de ello.

Y ahora que estábamos relativamente tranquilos, ¡zas! Ha llegado la gripe del cerdo. La Organización Mundial de la Salud ha confirmado 18 muertos en México y podría haber hasta 1.000 infectados más. En España parece que ya han aparecido los primeros casos. ¿Será el inicio de otra apocalipsis mediática o realmente estamos ante un peligro pandémico?

domingo 19 de abril de 2009

'Inquietud', Julia Leigh

Inquietud
(Disquiet)
Julia Leigh
Traducción de Cruz Rodríguez Juiz
Editorial: Random House Mondadori
Colección: Literatura Mondadori, 387
1ª edición, febrero de 2009
ISBN: 978-84-397-2160-4
112 páginas

Olivia decide regresar con sus dos hijos a casa de su madre, un castillo francés aislado en la campiña. Atrás queda aquel momento de hace años en que decidió marcharse y dejar a su familia. Con su madre, viven su hermano, Markus, y su esposa, Sophie, la cual está consternada por la muerte en el parto de su recién nacida hija, Alice. Olivia tiene que enfrentarse a su pasado y a un ambiente asfixiante.

Me llega este libro a mis manos y leo los comentarios de la crítica. Toni Morrison (Premio Nobel de Literatura) dice: "Julia Leigh es una hechicera. Su prosa conjura una serenidad que puede aplacar el azote de un terremoto. Ese terremoto es Inquietud." J.M. Coetzee (Premio Nobel de Literatura): "Inquietud es una novela impactante". Diario Le Monde: "Julia Leigh posee un fascinante poder evocador y una capacidad de exploración sin límites". Diario Sunday Business: "Inquietud es un triunfo de la narrativa poética". Y para colmo, The Observer cataloga a Julia Leigh como una de los mejores 21 escritores del siglo XXI.

He leído Inquietud y no puedo entender estas críticas. Quien dijo que Julia Leigh es una de las mejores voces narrativas del siglo XXI es que sólo debe leer las solapas de los libros. ¿Esta autora es una hechicera? ¿Esta novela es impactante, un terremoto? Veo en Inquietud una serie de imágenes duras, como cuando los personajes meten el cadáver de Alice en el congelador. También percibo imágenes poéticas, como es, por ejemplo, la de Olivia al entrar en el agua para salvar a sus hijos. Pero más allá de contadas imágenes, no veo la excelencia por ningún lado.

Inquietud no brilla por su argumento, porque es una historia sencilla a más no poder. Tampoco creo que las imágenes sean para tirar cohetes. Quien haya leído Rayuela, de Cortázar, se habrá impresionado más con la muerte de Rocamadour que con la de Alice. Y muchas de las estampas que hay en esta novela, ya las tiene García Márquez en muchas de sus obras. No veo, por tanto, que la narrativa de Julia Leigh sea tan novedosa ni tan impactante. Al menos con esta novela no creo que lo haya demostrado.

sábado 18 de abril de 2009

'El pintor de sombras', Esteban Martín

El pintor de sombras
Esteban Martín
Editorial Plaza & Janés
1ª edición, febrero de 2009
Género: Suspense
380 páginas
ISBN: 978-84-01-33709-3

Pablo Picasso empieza sus años de aprendizaje en Barcelona. Su padre tiene pensado para él su educación artística, pero Picasso quiere aprender en la calle, huyendo de las escuelas de pintura. Decide que lo mejor para él es marcharse de casa y alojarse en un burdel. Allí conoce a varias prostitutas, las cuales empezarán a ser asesinadas. La policía pone el punto de mira en el joven pintor. El asesino también. Picasso tendrá que ser capaz de salvar el pellejo para no acabar en la cárcel o muerto.

Cuando Esteban Martín me contaba en setiembre de 2008 qué personajes había elegido para su nueva novela, le dije que esperaba con impaciencia leer el resultado. Jack el Destripador, Picasso y el alter ego de Sherlock Holmes son los personajes que se pasean por las calles de la Barcelona de finales del siglo XIX. ¿Imposible? Esteban Martín ha demostrado una indiscutible solvencia al hilvanar una historia retorcida, perversa pero a la vez apasionante y humana. Porque el Picasso y el Sherlock Holmes (bajo el nombre real de Steven Arrow) que vemos aquí no son superhéroes, sino personas normales con sus debilidades y sus ambiciones. De ese modo, Arrow es capaz de poner cerco a Jack el Destripador, pero a la vez tocar tierra ante una chica atractiva. Picasso es un ser ambicioso, en ocasiones malhumorado, pero débil ante la mujer a la que ama. Incluso Jack el Destripador, más allá de ser un asesino sin escrúpulos, esconde una razón desesperada para matar.

Esteban Martín, coautor de La clave Gaudí, tiene muy claro lo que pretende cuando se pone manos a la obra con una novela: entretener al lector, que sienta el alma en vilo leyendo, pero que a la vez se emocione. De ese modo, el lector asiste a un apasionante thriller literario con un desenlace emotivo y desgarrador.

¿Cómo lo ha hecho? En primer lugar, el autor ha dividido su novela en una doble estructura con dos puntos de vista distintos. De ese modo, Esteban Martín coloca a dos protagonistas en la trama: Picasso y Arrow. Son dos historias que se desarrollan prácticamente paralelas pero que convergen en un mismo punto: atrapar a Jack el Destripador para salvar a Picasso.

El autor se ampara en el “quién asegura que esto no pudo haber pasado”: ¿Por qué Jack el Destripador no pudo haber venido a Barcelona? ¿Por qué Picasso no pudo haber vivido una historia semejante para pintar Las señoritas de Avignon? ¿Por qué Arrow no pudo haberse paseado por Barcelona para resolver el caso? Pero lo importante no es que sea el escritor el que se haga esas preguntas, sino que consiga que se las plantee el lector. Es ficción, pero qué maravilla poder imaginar.

Los que disfrutaron con La clave Gaudí, también lo harán con El pintor de sombras. Los que se decepcionaron con la primera novela, tendrán la suerte de olvidarla rápidamente, porque Esteban Martín ha escrito una obra muy superior a La clave Gaudí. Una obra superior, esa sería la mejor definición. ¿Se atreverá algún valiente director a llevar esta novela al cine?

jueves 16 de abril de 2009

¿Tiene futuro TVE sin publicidad?

La pregunta previa es la siguiente: ¿hace bien el PSOE retirando parte de la publicidad de TVE? Las cadenas privadas dicen que sí, que es lo más justo, ya que, si no, TVE se beneficia de los ingresos en publicidad además de absorber parte de las arcas del Estado ("competencia desleal le llaman ellos). De ese modo, Zapatero cede a las peticiones que las privadas habían hecho desde hace tiempo.

Esto supondrá que el gasto de TVE será sufragado íntegramente con los impuestos de los españoles. Dicho de otro modo, la cadena pública generará cero euros (el año pasado ingresó 557 millones de euros en publicidad), pero tendrá un gasto determinado que habrá que cubrir de algún modo. El gobierno tiene dos opciones: fijar un canon o bien destinar una cantidad (in)determinada de dinero para TVE. A efectos prácticos es lo mismo, solamente que la primera opción es, de algún modo, más transparente que la otra. El año pasado 500 millones de euros de las arcas públicas fueron a TVE (¿habrá que doblar ahora esa partida?).

Dicho esto, ¿quién sale beneficiado eliminando la publicidad de TVE? Es obvio: la competencia. El espectador ni se va a enterar, aunque su bolsillo esté costeando la programación. La otra pregunta es: ¿Aportará algún beneficio real a la competencia? Técnicamente, ese es el espíritu de esta decisión del gobierno: dar oxígeno a las cadenas privadas en época de crisis. Dicho de otro modo, las empresas que se publicitaban en TVE se repartirán ahora entre las privadas. Si tenemos en cuenta el alto cupo de publicidad que ya hay en las privadas, ¿implicará que tendremos que tragarnos más minutos de espacios publicitarios?


Todavía un par de preguntas más: ¿Podrá sostenerse TVE sin publicidad? ¿Merecen las cadenas privadas el sacrificio de TVE? Porque me aterra pensar que el gobierno elimina la publicidad de TVE para beneficiar a unas cadenas que llenan su programación con telebasura y que pagan cantidades ingentes de dinero a famosetes que dicen haberse acostado con otros famosetes o bien que pagan el sueldo de muchos tipos que se hacen llamar periodistas, pero que en el fondo solamente hurgan en las miserias de los demás. ¿Es ésta la apuesta de Zapatero por una televisión de calidad? Creo que, con esta medida, el gobierno se ha equivocado. Pero ya no me sorprende.

sábado 11 de abril de 2009

Que alguien me cuente el éxito de 'Camino'

Hasta ahora no había podido ver la gran triunfadora de los Goya 2009, Camino (2008), la película de Javier Fesser con la que recuperaba la historia de Alexia González-Barros, la niña española que está en proceso de beatificación por su entrega a Cristo durante su enfermedad.

Camino (nombre ficcionado de Alexia) forma parte de una familia del Opus Dei profundamente religiosa. Con tan sólo 13 años, se le diagnostica un tumor maligno, que en poco tiempo la deja postrada en una cama. Camino es feliz en la escuela y recibe todo el cariño en casa; aparentemente no le falta de nada. Pero todas sus ilusiones empiezan a bloquearse con los terribles dolores que empieza a sentir en su cuerpo. Lejos de venirse abajo, Camino no deja de sonreír, ya que cree que es decisión de Dios que ella sufra esa enfermedad. Si muere, será porque Dios así lo ha querido. A medida que Camino va apagándose, el brazo religioso empieza a ver en ella a una mártir perfecta.



Personalmente creo que hacer una película de una historia tan dura como la de Alexia González-Barros no tiene ningún mérito. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que la vida y el dolor ya están escritos. Lo único que tiene que hacer el guionista es adaptarla para una película y dependerá del director que quiera darle más o menos dramatismo al asunto. Es evidente que el hecho de que se vaya a tratar de la vida de una cría que murió siendo muy joven, ya supone una carga trágica a la película. Si además, le añadimos que se toca el tema del fanatismo religioso del Opus Dei, entonces ya podemos incluso llamarla película polémica.



Y yo creo que lo realmente duro en esta película no es lo que aporta Javier Fesser como director, sino lo que la propia historia nos cuenta. Diría más: toda intervención del guionista-director en el filme supone echarle más torpeza que otra cosa al relato. Creo que se nota demasiado que Fesser ha querido regodearse en el dolor de Alexia-Camino, de otro modo no entiendo esos planos de los niños llorando que no aportan nada a la película sino dramatismo fácil, así como aquellos en los que aparece la niña en plena intervención quirúrjica. Por no hablar de esas extrañas escenas finales en las que aparecen Camino y Jesús (el chico del que está enamorada) en plan espacio publicitario "ya es primavera en El Corte Inglés", más típicos de un programa infantil que de una película que pretenda ser seria.



Sinceramente, creo que más allá de reflejar la perversión de la religión y el drama de la enfermedad, Javier Fesser ha demostrado ser un director poco eficiente, que no ha aportado nada revelador con Camino. Se encontró con la historia y la contó como pudo; partía con ventaja y lo desaprovechó.

miércoles 8 de abril de 2009

Un relato de no ficción

Imagine que usted vive en una bonita zona rural del centro de Italia. Tiene una vida más o menos cómoda, sin el agetreo de las grandes ciudades. Es feliz viviendo con su famila, tiene su casa pagada y sus hijos van bien en la escuela. Pero una noche, mientras su familia y usted duermen, un terremoto echa abajo su casa. Su esposa y uno de sus hijos fallecen, el otro logra salvarse porque se ha resguardado debajo de la cama. Sorprendentemente, usted ha sobrevivido a la tragedia. Los equipos de rescate se llevan los cuerpos de su esposa e hijo. Usted y su otro hijo se marchan a una zona habilitada para los afectados por el terremoto. Sabe que tiene que mantener la calma por su pequeño y además tendrá que explicarle lo ocurrido.

Mientras está en esa zona de afectados, se entera de que su hermana también ha muerto, la casa se le vino encima cuando intentaba devolver el sueño a su hijo recién nacido. Las noticias no hacen más que empeorar las cosas, los fallecidos ya son más de 250. Hay 1.500 heridos y 17.000 personas se han quedado sin hogar. Pero llega la persona que debe devolver la esperanza al pueblo, la que tiene que consolar a las víctimas. Llega el Primer Ministro.

Usted no tiene televisión para enterarse de cuál es su discurso, pero por radio escucha una frase del Primer Ministro que les dice a las víctimas: "Es como un fin de semana de acampada". Usted se queda perplejo, gira a su alrededor y ve que no hay niños corriendo, mira a su derecha y ve a una mujer desesperada llorando porque ha perdido su hogar. Vuelve la cabeza a la izquierda y descubre a un hombre abatido porque no encuentra a su esposa. Y usted mira a su hijo dormir pensando que tiene que explicarle que su madre y su hermano han muerto.

¿Qué clase de acampada es esa? ¿Podrá usted recoger su tienda de campaña y volver cuando quiera a casa? ¿Le habrá servido ese fin de semana de relax? Usted, que es un tipo inteligente, de repente entiende las palabras de su Primer Ministro: "acampada" viene de "campo" y el campo al que se refiere debe ser uno de concentración, como el de Mauthausen, en el que ponía "Vosotros que entráis, dejad aquí toda esperanza". Ahora lo entiende usted todo. Incluso siente cierta tranquilidad porque sabe que, si bien los que vivían en Mauthausen estaban bajo el poder de Hitler, usted, al menos, vive plácidamente bajo el mando de Silvio Berlusconi. Y eso da mucha tranquilidad...

martes 7 de abril de 2009

Vuelven los crímenes más sonados de Barcelona

El Hotel Casa Fuster de Barcelona se ha vuelto hoy más negro y criminal que nunca. A media mañana el vestíbulo se llenaba de autoridades de la Policía Nacional y representantes de la política, que no querían perderse el misterioso acontecimiento que tenía lugar allí. Caras como la del Conseller d'Interior, Joan Saura, o incluso la del Ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, han acudido al Casa Fuster para no perder detalle de tan negra cita. Los coches de alta gama vestían la entrada de importancia, incluso podía escucharse a algún padre que le decía a su niña: "aquí viene algún pez gordo, ¿ves los señores de traje con el pinganillo en la oreja? Son guardaespaldas". Decenas de periodistas entraban al vestíbulo con cámaras y equipos de grabación.

¿Acaso un asesinato, un robo, un homicidio, un secuestro? Todo eso y más. Porque tanto bombo y platillo era para presentar un libro que en diez días ha visto agotar su primera edición de 4.000 ejemplares: se trata de Barcelona Negra (Planeta), libro que recoge los casos más relevantes de los últimos años de la criminalidad barcelonesa. El asesinato de Anna Permanyer, la bomba de ETA en Hipercor, el asesino del Putxet o el secuestro del ex jugador del F.C. Barcelona Quini son sólo alguno de los casos más sonados que un grupo de escritores y periodistas se han encargado de reconstruir para este libro. Carol Espona, Neus Sala, Albert Gimeno, Mayka Navarro, Carlos Quílez, Andreu Martín, Enrique Figueredo, Jordi Corachán, Santiago Tarín y Rafael Jiménez han sido las plumas que han plasmado negro sobre blanco el retrato de la Barcelona criminal. Rafael Jiménez, Inspector del Cuerpo Nacional de Policía, ha sido el impulsor de este proyecto, que rápidamente contó con el sí de los coautores y de Planeta.



El acto fue presidido por el Ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que afirmó ser un gran amante de la novela negra, sobre todo de Chandler. Pérez Rubalcaba explicó además que "no es necesario dignificar la novela negra, como tampoco el periodismo de sucesos, porque ya cuenta con esa indudable dignidad". Barcelona Negra ha servido a Rafael Jiménez para rendir homenaje a sus colegas del Cuerpo Nacional de Policía y a los autores para "volcar los detalles que el comprimido formato periodístico obliga a eliminar", según explicó Enrique Figueredo. Además, los ingresos por las ventas irán a parar al Casal dels Infants del Raval (Barcelona), que trabajan diariamente para ayudar a los menores con riesgo de exclusión social. Los autores ceden así los beneficios al Casal.

Planeta ya está preparando una segunda edición para después de Semana Santa, debido al gran éxito de acogida que ha tenido Barcelona Negra. La capital catalana es, desde hace muchos años, el escenario ideal para armar tramas novelescas de misterio. Rafael Jiménez y su equipo de escritores ponen así sobre la mesa las historias negras reales que más han sonado en Barcelona en los últimos años.

lunes 6 de abril de 2009

'Erótica Mix', Pep Blay

Erótica Mix
Cuatro historias de sexo y música
Pep Blay
Editorial: Plaza & Janés
1ª edición, marzo de 2009
Género: Relatos / Erótica
291 páginas
ISBN: 978-84-01-33707-9

Erótica Mix encierra cuatro historias de amor y sexo, tal como indica el subtítulo. En la primera, Tuyyosomossexo.com, tenemos a un tipo apasionado de los festivales de música que una noche conoce en uno de ellos a una cantante. Entre ambos surge una ardiente historia, donde más que la música, les une la necesidad de dar rienda suelta al desenfreno sexual en cualquier lugar.

La segunda historia, Cartas de amor a la Mujer Burbuja, nos relata una relación epistolar entre un músico y una admiradora. Ella podría ser una de tantas fans, pero sus palabras llegan a lo más hondo de él. Nacerá entre ambos una historia de amor imposible, llena de sentimientos, pero condenada a la desesperanza.

7’’ explica las pesquisas que debe seguir un detective para descubrir el autor de un asesinato en plena boda: siete sospechosos, cada uno militante de cada uno de los siete pecados capitales. Lujuria y música van de la mano en este relato.

Erótica Mix, título del último relato y del libro, habla de un tipo que un día decide escapar de las relaciones esporádicas para buscar algo más intenso. Pero descubrirá que las relaciones intermitentes son la mejor manera de huir de la soledad.

Pep Blay diría que estos relatos no son de género erótico, sino que el erotismo es solamente uno de los rasgos argumentales de cada historia. Si redujéramos este libro a cuatro felaciones, cinco cópulas y siete magreos, seguramente estaríamos llevando a cabo un juicio precipitado y lejos de acercarse a la realidad. Más allá del desenfreno de Tuyyosomossexo.com (ahórrense la tentación de comprobar la existencia de esta página), tenemos a un personaje que necesita sentirse lleno gracias al amor físico, al carnal; sin él, se siente desubicado incluso en los lugares que le son más cercanos: los festivales de música. Cartas de amor a la Mujer Burbuja no es solamente un intercambio de orgasmos y palabreo fácil y cursi, sino el relato de la imposibilidad de alcanzar la plena comunión de dos personas diferentes, pero que quieren amarse. 7’’ es un cruce argumental entre el humor, la muerte, la música y el sexo, con personajes estigmatizados por sus propios caracteres. Erótica Mix es el intento de escapar de la soledad. Hay sexo, sí, pero no olviden que el sexo forma parte de la biografía de cualquier personaje. Lo demás es cuestión de enfoque.

El gran reto de Pep Blay era mantener al lector agarrado hasta el final. Para ello, el autor ha llevado a cabo un complicado ejercicio de calibración del lenguaje para que cada relato estuviera narrado con un registro diferente y evitar así que el lector se ahogara en una retórica manida y forzada. Y lo consiguió. A pesar de que el libro lo haya escrito en poco más de tres meses, el autor ha tenido tiempo para pensar, redactar, corregir y perfeccionar. Nadie le quita, eso sí, los largos años de experiencia vivida.

Erótica Mix es un libro que destila música, sensualidad, sexualidad, agresividad, sutileza y más música; todo ello batido creando un cóctel que podría haber sido ideado por el mismísimo Almodóvar (parafraseando al propio autor). Sirva esto último como una invitación para probar esta curiosa mixtura.

viernes 3 de abril de 2009

'El oráculo de la luna', Frédéric Lenoir

El oráculo de la luna
(L'Oracle della Luna)
Frédéric Lenoir
Traducción de Teresa Clavel
Editorial: Grijalbo
1ª edición, febrero de 2009
Género: Novela histórica
558 páginas
ISBN: 978-84-253-4215-8

Siglo XVI: Giovanni es un joven campesino de la región italiana de Calabria. Lleva una vida tranquila con su padre y hermanos, pero la llegada de un grupo de venecianos cambia radicalmente su vida. Entre esos venecianos, se encuentra Elena, una joven noble que enamora de inmediato a Giovanni. Éste no dudará en dejar Calabria y lanzarse a la aventura a pie para cruzar Italia con el fin de llegar a Venecia y confesarle su amor a Elena.

Pero el trayecto es un largo camino lleno de imprevistos. En primer lugar, Giovanni se encuentra con un viejo astrólogo que vive aislado en mitad de los bosques. El filósofo le ofrece enseñarle todo lo que sabe sobre astrología y filosofía. Giovanni acepta sin saber que, aunque está recibiendo una inestimable formación intelectual, a la vez se está convirtiendo en el objetivo prioritario de un grupo de cristianos religiosos que tienen como objetivo asegurar la continuidad del cristianismo.

Una advertencia previa: que nadie piense que estamos ante una novela típica de sociedades secretas con retorcidas tramas vaticanas. El oráculo de la luna es, ante todo, una excelente novela histórica que narra la transformación de su protagonista, Giovanni. Es, por lo tanto, una novela de personajes con un trasfondo histórico.

Frédéric Lenoir (autor también de La promesa del ángel) ha demostrado saber situarse en la posición del lector: no abusa de la documentación histórica porque, en el fondo, no es necesaria para la novela; los diálogos son creíbles; los personajes están perfectamente caracterizados y es consecuente con el ritmo narrativo. No es de extrañar que Lenoir lo haya hecho bien, dado que esta novela ha estado en el horno durante 15 años. El autor empezó a escribirla en 1991 y la acabó en 2006, garantía de que la obra está por encima de corrientes bestselleras actuales y de tramas típicas de los últimos años.

Lenoir –que, además de autor, dirige la revista Le Monde des religions- ha trazado un triángulo cuyos vértices son religión, conocimiento y amor; la trama va moviéndose por esos puntos claves. De ese modo, el protagonista –Giovanni- va formándose en este largo y ameno recorrido de 558 páginas.

Será imposible… aburrirse, no implicarse en esta trama, abrir el libro sin leer cien páginas del tirón, no emocionarse, no lamentarse de que la novela no dure 300 páginas más… El oráculo de la luna es, sin duda, una de las grandes sorpresas del primer trimestre de 2009 por la calidad y la inteligencia con las que ha sido escrita. Qué grato haberla descubierto.

jueves 2 de abril de 2009

Gotas de dignidad

En la puerta del Hotel Pulitzer de la calle Bergara, en pleno centro de Barcelona, hay una mujer enfundada en una gabardina color crema. Lleva unas gruesas botas marrones y un sombrero de tela color oscuro. Por la guía de viajes que lleva en la mano –Barcelone pone en la portada-, se deduce que es turista. Está ligeramente apoyada sobre un gran paraguas que todavía no ha desplegado.

Las gotas resbalan sobre el cristal de sus gafas de montura nacarada. Podría estar dentro del vestíbulo del hotel, pero parece preferir el portal, tal vez para dejar que las gotas golpeen las pocas zonas de su cuerpo que están al descubierto. Su rostro está relajado, de vez en cuando frunce el ceño cuando mira hacia arriba, quizá para evitar que alguna gota entre en sus pupilas. Es posible que ella no lleve gafas normalmente, porque no ha reparado que, aunque abra los ojos, la lluvia no pasará de los cristales.

Por la calle Bergara sube un taxi con la luz verde indicando que está disponible. Parece que ella va a hacer un amago de levantar la mano, pero en realidad lo que hace es llevarse la muñeca a la vista: pasan veinticinco minutos de las cuatro de la tarde.

La mujer gira la cabeza, escruta el interior del hotel. Da un paso al frente, sale del portal, se pone la guía bajo la axila derecha y abre el paraguas, en el que se puede leer, en letras grandes, Hotel Pulitzer. Se marcha hacia Plaza Cataluña. Solo unos minutos después sale un hombre, gran barriga, pelo blanco, polo Lacoste verde oscuro. No lleva chaqueta ni paraguas. Acelera el paso mientras se oyen los chasquidos del agua sobre la acera. Se pone al lado de la mujer y a cubierto bajo el paraguas. Ella no gira la cabeza, él insiste en buscarla con la mirada.

miércoles 1 de abril de 2009

Mi primer amanecer

No recuerdo quién, pero el otro día alguien me hizo pensar en mi primer amanecer. Una imagen que todos hemos vivido, de algún modo u otro, es la de permanecer en la playa, esperando la salida del sol en el horizonte. Alguno incluso tendrá la suerte de decir que su primera vez fue con una persona especial. Otros no tendrán la suerte de haberlo vivido en la playa o en plena naturaleza y se habrán conformado con verlo con mirada turbia una noche de borrachera. Quizá no sea mala imagen tampoco... Mi primer amanecer, en cambio, no fue ni en la playa, ni en la montaña, sino en la terraza de mi casa.


Era un crío, tendría unos ocho años, cuando decidí sentarme en el balcón y esperar a ver qué pasaba. Para mí era toda una incógnita lo que ocurría después del anochecer. Sabía que en algún momento aparecía la luz del día, pero no sabía bajo qué proceso. ¿Qué ocurría entre la oscuridad de la noche y los primeros rayos del sol? Debo decir que incluso tenía un miedo contenido a lo desconocido, algo así como cuando los españoles del siglo XV miraban el mar desde Finisterre y se echaban a temblar. Pero fui valiente y tomé la decisión de enfrentarme a la noche. Mis padres dormían cuando yo salí de mi cuarto y me senté en el balcón. No quería que ellos lo supieran, no podía correr el riesgo de que me obligaran a irme a dormir. Otras veces lo había intentado, pero siempre acababa cediendo al sueño.

Estuve horas esperando allí sentado. Descubrí que por la noche había gente en la calle. Incluso me impactó ver a una vecina mía, una mujer rubia bastante corpulenta, gritar debajo de mi puerta. Por la noche había vida, pero me resultaba algo tan peligroso, que incluso me escondía detrás de la baranda para que nadie viera que estaba asomado.

Esa noche hubo varias sorpresas: que la gente conducía, que los autobuses funcionaban, que no todo era silencio... Pero la mayor sorpresa fue descubrir que el sol salía sin armar jaleo, de forma tímida, desde detrás de los edificios de enfrente. Entre la noche y el día no había ningún proceso extraño, solamente una lenta metamorfosis lumínica. Me sentí estúpido por pensar que quizá ocurría algo raro, pero a la vez me alegré porque, por fin, había desvelado un misterio que me perseguía desde hacía tiempo.

Mi primer amanecer no lo compartí con nadie. No fue en la playa ni fue romántico. Pero aprendí cosas que nadie me había enseñado todavía y lo hice solo. Asumí el riesgo a solas y a solas me fui a dormir con la alegría de haber sido testigo de algo sencillo, pero maravilloso.

¿Crónica de una muerte anunciada?

Como una losa me han caído las palabras de Carmen Balcells, cuando ha dicho que García Márquez no volvería a escribir nunca más. Al parecer, el Nobel colombiano reconoce que cada vez le cuesta más escribir libros. Su última novela, Memoria de mis putas tristes, recibió los dardos más envenenados de la crítica, por lo que imagino que algo ha tenido que ver en todo esto. Al parecer, no es que García Márquez haya dicho públicamente que va a dejar de escribir, sino que estamos hablando de lo que cree su agente literaria, la gran Carmen Balcells.

Según cuenta un artículo de La Vanguardia, el autor tendría en un cajón un par de novelas acabadas y estaría decidiendo si publicarlas o no. Esto me plantea una serie de preguntas. García Márquez lo ha conseguido todo como escritor. No me refiero solamente al Premio Nobel, sino a los millones de lectores que agurdan cada una de sus obras. García Márquez ya tocó techo, no tiene que demostrar nada para erigirse como uno de los mejores escritores vivos. Lo es. ¿Para qué seguir escribiendo? Tiene dos opciones: conformarse con lo que ha escrito, que es muy bueno, y que se le recuerde en el futuro como el gran autor de Cien años de soledad o El amor en los tiempos del cólera; o bien se arriesga a publicar un par de novelas más y que la crítica empiece a decir que ya no es el que era. ¿Es mejor una retirada a tiempo? ¿O se trata de que, como asegura Zoé Valdes, García Márquez sufre de Alzheimer?

Yo leí en su momento Memoria de mis putas tristes y, aunque digan que era una mala novela, a mí me gustó. Quizá es que la leí siendo muy joven, pero más joven todavía era cuando leí Cien años de soledad y me desgarró por completo. Espero que su decisión de dejar las letras (si es que de verdad se ha producido) no se deba a un miedo escénico (algo incoherente en un hombre de su envergadura), sino que todo sea por cuestiones más personales (por ejemplo, que ya está cansado, no quiero pensar en lo del Alzheimer).

Desde hace años, ya se rumoreaba que García Márquez iba a dejar de escribir, pero uno siempre tiene la esperanza de que fueran sólo habladurías. Pero que lo diga Carmen Balcells... ya son palabras mayores. Ahora, no sé por qué, me viene una frase a la cabeza de la película Mar adentro: "Sólo hay una cosa peor que se te muera un hijo: que se te quiera morir". Esperemos que García Márquez no se deje morir (literariamente hablando, claro).