miércoles, 11 de noviembre de 2009

Llega la Navidad y sí, ya sé que las dichosas angulas serán caras

Hoy me preguntaba: ¿qué marca realmente el inicio de la Navidad? Unos toman como referencia las luces de la fachada de El Corte Inglés (qué raro que no las hayan colgado ya), otros los anuncios de los turrones en los medios, hay quienes se fijan en la publicidad de juguetes en televisión (siempre en horario infantil, que los niños son quienes luego tienen que escribir la larga carta a los Reyes Magos). Si hiciéramos caso a esto último, podríamos decir que ya estamos en Navidad. En cuanto a los villancicos, lo cierto es que hace un par de semanas ya escuché a un vagabundo cantar uno (me pregunto quién fue el indeseable que le dijo al pobre hombre que ya estábamos en esas fechas).


El calvo de la lotería que soplaba números en la palma de la mano dejó hace tiempo de darnos el toque para que empezáramos a tentar a la suerte con el sorteo gordo (en repercusión mediática, no en dinero). Las carteleras de cine ya anuncian los inminentes estrenos de las típicas películas navideñas (al caer está la adaptación en dibujos de Cuento de navidad de Dickens) e imagino que este año no fallará en Antena 3 el eterno Arnold Schwarzenegger buscando el regalo imposible a su hijo ficticio (Schwarzenegger, un icono de la navidad y ejemplo para los niños de hasta dónde puede llegar un padre por satisfacer la ilusión de su hijo y que, en sus ratos libres, firma sentencias de muerte en California).


Por mi parte, siempre tomo como referencia la avalancha en las tiendas de los packs de las series (este año arrasa Perdidos, fijo) y la llegada de los poco útiles libros en gran formato (la salvación para quien quiere regalar algo grande, caro y vistoso pero no sabe el qué).

Podría hablar del anuncio de Freixenet, por supuesto, pero este año, por primera vez en la historia de la marca, van a repetir spot: de nuevo, veremos al equipo español de natación sincronizada de dorado.


Pero lo que sin duda va a marcar el arranque de la Navidad van a ser los reportajes en televisión de cómo van a afrontar las familias con poco dinero las compras de navidad, cómo los parados van a poder hacer llegar la carta de sus hijos a los Reyes Magos y cómo el precio de las angulas va a ser este año más prohibitivo que nunca (¡qué manía con sacar cada Navidad el maldito precio de las angulas!, pero ¿quién las compra?).

No se despiste, es cuestión de tiempo, pero todo llegará: tic, tac, tic, tac, tic, tac, ding, dong, ding, dong, ding, dong, ¡coño, las uvas!

1 comentarios:

Beatriz dijo...

Tienes que pasear por Gran Vía, allí las luces ya están puestas desde el lunes... Por cierto, yo como angulas en Navidad jejej