miércoles, 22 de julio de 2009

María Teresa Campos se tunea para vender (menos) libros

Durante días intentaba esquivar la petición de mi madre. Lleva ya una semana pidiéndome que le comprara el último libro de María Teresa Campos, pero no había manera de hacerle entender que no podía presentarme ante las cajas de pago con ese libro. Ella, que para colmo quería el libro para regalárselo a una amiga suya modista, no comprendía el apuro en el que me estaba metiendo. Miren la portada.


En cuanto la vi la primera vez pensé: ¿pero esta mujer se ha vuelto loca o es que ha perdido el sentido del ridículo? ¡Vaya manera de pasar por el photoshop! Pero vayamos más allá, miren esta foto de la presentación del libro.

¿Se dan cuenta? Arriba hay tetas y cintura de avispa, abajo hay más uniformidad entre el pecho y la cintura; arriba no hay papada, abajo sí; arriba no hay arrugas, abajo unas cuantas. ¿Pero no se da cuenta esta buena mujer que cada vez que alguien la ve en esa portada se echa a reír?

Pero tuve el valor de ir a la librería y dirigirme a las cajas. Mis mayores temores se cumplieron: la cajera, una chica joven, soltó "esa foto...". No pude evitarlo: "le prometo que no es para mí, es para mi madre". Ella me sonrió, pero en su gesto intuí un "sí, claro". Me negué a dejar las cosas así. Insistí: "verá, yo entiendo que todo el que se lleva este libro le dirá lo mismo, pero es para mi madre, que se lo va a regalar a una amiga". Ella volvió: "no, si cada uno compra lo que quiere". Me había derrotado. Aunque le dije lo mismo otra vez, creo que no me creyó. Me puso el libro en una bolsa y me sonrió de nuevo. En ese momento, sentía que todo el mundo estaba pendiente a la foto de la portada, a esa María Teresa Campos tuneada, y yo me moría de la vergüenza.

Me marché lo más rápido que pude y, al llegar a casa, se lo entregué a mi madre. "¿Qué te ha costado?", me preguntó para darme el dinero.

Billete de ida en bus: 1,35 euros.
Compra del libro: 19 euros.
Billete de vuelta en bus: 1,35 euros.
Sentirse aniquilado por María Teresa Campos en una librería frente a una joven cajera no tiene precio.

3 comentarios:

mrcrazy dijo...

Esperamos la crítica con ansiedad.

Jordi dijo...

creo que lo mejor seria comprar algun libro de filosofia y ensayo para disimular. De esta manera la cajeroa no sabria que decir y la excusa de que el libro de Teresa Campos es para tu madre resultaria más creible.
Esta seria la táctica que utilizan
los que compran las revistas porno y las esconden dentro del periódico.
Aunque també te diré otra cosa. quizás comprar un libro de Maria Teresa Campos sirva también para ligar con la cajera.
El esfuerzo de comprar el libro quizás tenga recompensa.

Luis Vea García dijo...

A no ser que la cajera sea de la edad de María Teresa Campos...