lunes, 9 de marzo de 2009

En tiempo de crisis, la mendicidad no parece mala opción

Desde hace algún tiempo, un tipo que duerme en un cajero ha tomado por costumbre ir al establecimiento donde trabaja una amiga a pedirle comida o bebida gratis. A veces le pido una botella de un litro de naranjada, otras es una bolsa de snacks o algo por el estilo. Mi amiga, que es todo bondad, le da cada día su bolsa o su bebida. Pero, dado que el negocio no es suyo, es ella quien abre su monedero y deposita en la caja el euro, euro y medio, que vale lo que el otro se lleva al estómago. Hasta aquí, podríamos decir que es un acto de generosidad, de ayudar al pobre y esas cosas. Pero el otro día la situación dio un vuelco inesperado.

Mi amiga le preguntó por qué no buscaba trabajo. Él, con toda entereza, dijo que no buscaba trabajo, porque en ningún lugar le iban a dar más de 3.600 euros al mes. Mi amiga se quedó asombrada y le puso cara de desconcierto. El pobre hombre saltó: "¿pero cuánto crees que gano yo al mes pidiendo en la calle? Si cada día me gasto 90 euros en drogas". Luego, con todo el descaro del mundo, el pobre mendigo cogió su botella de naranjada y se fue dando las gracias por la generosidad -profunda estupidez a partir de ese momento- de mi amiga.

Esta situación plantea una reflexión que, seguramente, está algo trillada. ¿Cuánto cobra un mendigo pidiendo en la calle? ¿Qué lleva a un mendigo a no querer trabajar? No me cabe la menor duda de que hay gente que vive en un portal por mala suerte, por cierta imposibilidad de llevar una vida mejor o por otras razones. Pero la mendicidad, como las monedas, tiene dos caras. No quiero juzgar a nadie, no soy quién, pero... estamos hablando de 3.600 euros al mes (más de 100 euros al día). No digo que todos haya que medirlos con el mismo rasero, desde luego, solamente constato un hecho curioso.

Por cierto, que mi amiga ha dejado de pagarle la naranjada y los snacks y ahora el pobre mendigo ha decidido llevárselo sin pagar. ¿Cómo va a pagar el pobre hombre un euro si se tiene que gastar 90 en drogas? Qué cosas tiene la vida...

4 comentarios:

mrcrazy dijo...

Y encima no declara a hacienda, estoy estupefacto.

Patricia Tena dijo...

Yo hubo una época en la que también daba, pero ahora ya no. Por mi trabajo en los Parques, he tratado con muchos mendigos y es que es verdad, la mayoría no quiere trabajar!!! Me lo han dicho directamente. Y si encima son yonkis, ya ni te cuento. Cuantas veces mi pobre madre le decia a uno que no le daba dinero, pero que si quería le compraba lo que quisiera del Condis, y el tío le decía que no!! Se ve claro que no pasa hambre, quiere el dinero para otras cosas. Quizá paguen justos por pecadores, pero yo ya no le doy a nadie.

J.E. Alamo dijo...

Eso mismo pasa en Valencia, la mayoría de los mendigos están además, organizados como profesionales. En más de una ocasión cuando me piden, les ofrezco comprarles un bocadillo o comida ya que dicen tener hambre, y la mayoría de las veces, pasan de mí. Quieren la pasta. No sé si ganrán los 3600 euros, pero sí sé que cuando quiero prestar ayuda a los desfavorecidos, me dirijo a una ONG.

Anika Ciberanika.com dijo...

Seguramente gana más que yo... y no te digo las horas que le echo al trabajo cultural.