viernes, 29 de febrero de 2008

Oscar al Mejor Guión Original: 'Juno'

El Oscar a mejor guión original se lo llevó la ex stripper Diablo Cody por Juno, la que se calificaba como película revelación de la temporada. Juno (Ellen Page) es una adolescente que se queda embarazada de un chico patilargo y más bien patoso. La joven se enfrentará con absoluta normalidad y entereza a este cambio en su vida. En lugar de abortar, decide tenerlo y buscar unos padres adoptivos que den la mejor educación a su pequeño o pequeña. La película refleja con ironía ese proceso de nueve meses de embarazo de una chica todavía en el instituto, que vive con un padre y una madrastra tan peculiares como ella.

Algunos críticos destacaban que Juno tenía características semejantes a Pequeña Miss Sunshine, quizá por ser una producción hecha para pasar desapercibida y que acaba golpeando fuerte en taquillas. Al igual que Pequeña Miss Sunshine, Juno es una película simpaticona y agradable de ver. Un guión que destaca más por su tono que por su originalidad. Cualquiera podría decir que reflejar a una joven adolescente embarazada es un tema sobado, precisamente por ello el trabajo de Diablo Cody es especialmente meritorio, por hacer de un asunto poco atractivo, un guión divertido y, sobre todo, entretenido. Algunos comentarios son tan ocurrentes, que incluso resultan desternillantes. Las actuaciones son, en general, muy correctas, aunque a mí me divierte más el papel de la madrastra (Allison Janey) que el de Ellen Page, que, bajo mi parecer, destacó más en Hard Candy. En cualquier caso, esta película, dirigida por Jason Reitman, merece la pena ser vista, aunque sólo sea por ver cómo se las ingenia Diablo Cody para que sonriamos con un tema tan trillado como el de un embarazo adolescente.

Manel Haro.

lunes, 25 de febrero de 2008

"No es país para viejos" y Bardem triunfan en los Oscar

En los primeros cinco minutos de metraje de No es país para viejos, Javier Bardem ya tenía en el bolsillo el Oscar en la categoría de Mejor Actor de Reparto. Esa cara de maníaco cuando estrangula al policía que lo detiene al principio de la película es antológica, difícil de olvidar. Esa, al menos, es la sensación que le queda al espectador después de haber visto a un Bardem apoteósico.

No country for old men es la película de los hermanos Coen que ha triunfado esta noche en el teatro Kodak de Los Ángeles. Cuatro han sido las estatuillas que se ha llevado, incluyendo mejor actor de reparto –Javier Bardem-, mejor película, mejor guión adaptado –basado en la novela de Cormac McCarthy- y mejor dirección. Si bien el número de galardones no es muy elevado, sí es destacable que los Coen han arrasado en las categorías importantes. Que Bardem se iba a llevar el Oscar era un secreto a voces después de haberse llevado todos los premios habidos y por haber, como el Globo de Oro. Lo mismo ocurre en las otras categorías en las que la película estaba nominada, era la gran favorita.

Javier Bardem encarna Anton Chigurh, un asesino despiadado que persigue un maletín con dos millones de dólares que un cazador –Josh Brolin- ha encontrado en la escena de un crimen a campo abierto, consecuencia de un negocio de drogas frustrado entre mexicanos. La película es la persecución sanguinaria que el Chigurh hace para hacerse con el botín, pero Moss (Brolin) no está dispuesto a perder tanto dinero e intenta huir a México para despistar a su perseguidor. A la vez, un grupo de mexicanos sigue de cerca de Moss para recuperar el maletín. Por su parte, un policía veterano a punto de retirarse (Tommy Lee Jones) intenta evitar que se produzcan más asesinatos.

Chigurh es un hombre trastornado sin piedad por sus víctimas. Es capaz de asesinar por el simple hecho de hablarle. Si alguien intenta evitar que consiga sus objetivos, irá tras él aunque los acabe consiguiendo. Es fiel a su palabra, frío, calculador, metódico y sin escrúpulos. Un personaje que por su semblante serio y su cara de loco, produce terror incluso al espectador que está en la sala de cine. Chigurh es un personaje difícil de interpretar, dado que no solamente su fuera está en el texto, sino también –y quizá más importante- en las muchas escenas donde la expresión de la cara lo dice todo y no hay apenas diálogo. Bardem ha hecho un trabajo extraordinario en No es país para viejos.

Por lo demás, lo cierto es que es una película con alguna rareza argumental, sobre todo al final, que parece que no ha convencido a muchos espectadores. El título hace más referencia al personaje de Tommy Lee Jones que al que interpreta Bardem o Brolin. La película contiene una reflexión sobre el asesinato despiadado y la figura de un policía a punto de retirarse que debe enfrentarse a este caso prácticamente como el último de su trayectoria.

No es país para viejos es una película extraña, que quizá deja un sabor agridulce en algunos espectadores, pero que, sin duda, destaca por la interpretación de Bardem. Si bien no es una obra maestra, sí es, al menos, una película digna de ver.

Manel Haro.

miércoles, 20 de febrero de 2008

"Los fantasmas de Edimburgo", de Eloy M. Cebrián

Cuando un escritor no demasiado conocido persevera en su intento de publicar sus obras tras tanto portazo editorial, no hay más que reconocer su esfuerzo y animarlo a que continúe. Cuando además lo consigue, resulta tan meritorio, que lo mínimo que podemos hacer es comprar su novela y darle la oportunidad que tantas editoriales le han negado.

Éste es el caso de Eloy M. Cebrián, un escritor albaceteño que ya mostró su enorme calidad con una novela que pasó desapercibida en librerías, El fotógrafo que hacía belenes, publicado por Zócalo Editorial. Aquella novela tenía un argumento tan maravilloso y estaba tan bien narrada, que cuando pasabas la última página, realmente te quedaba una extraña sensación mezcla de vacío -por haber acabado una novela entretenidísima- y de plenitud -por haber formado parte de un argumento tan ingenioso como brillante-. Tuve la fortuna de entrevistar a Eloy M. Cebrián después de leer el libro; de hecho, fue la primera entrevista que hice a un escritor. Todas las primeras veces son especiales, sobre todo cuando te toca una novela de calidad y un escritor agradecido.

Tanto me gustó aquella novela que un verano que trabajé en la librería Fnac del centro de Barcelona, intenté por todos los medios que la distribuidora de El fotógrafo que hacía belenes nos mandara al menos una decena de ejemplares para darlo a conocer. Pero desgraciadamente Fnac no trabajaba con esa distribuidora y no pude ayudar a Eloy M. Cebrián. Él no sabe esto, aunque seguro que lo sabrá a partir de hoy. Eloy, hice lo que pude.

Al poco tiempo me entero de que este autor ha escrito otra novela, Los fantasmas de Edimburgo. Manda un manuscrito al premio Fernando Lara 2007 y queda finalista. El certamen lo gana Sánchez Adalid y Cebrián ve como su novela se olvida. Varias semanas después, se presenta al premio Herralde de novela y vuelve a quedar finalista. Esa edición gana Martín Kohan y Cebrián se queda de nuevo sin publicar. Uno no entiendo que una obra que merece ser finalista, no merezca ser publicada.

Me envió un mail diciendo que pensaba dejar el manuscrito en un cajón y olvidarse, pero le animé, le dije que no podía hacer eso, que lo mejor era seguir luchando, a pesar de los costes de las reimpresiones del manuscrito. Le dije que era bueno y los buenos deben luchar.

Hoy me ha dicho que la editorial El tercer nombre ha comprado los derechos de la novela y que el 14 de abril -día de mi cumpleaños, por cierto, Los fantasmas de Edimburgo (ISBN 978-84-96693-36-4) estará en librerías. La noticia me ha dejado sensación de tranquilidad al ver que el mercado editorial no está loco como para desaprovechar a un escritor de talento. También alegría al ver que Eloy M. Cebrián ha conseguido su objetivo. No hay mayor placer para un escritor que ser leído; una novela no existe si no tiene un lector.

Invito a todos a que a partir del 14 de abril compréis esta novela que seguro valdrá la pena. Es una apuesta segura. Cuando queden pocos días, os lo volveré a recordar. Los genios son genios desde que nacen, aunque tardan en ser reconocidos. En abril renace un talento.

Manel Haro.


Sinopsis de la novela: Al profesor Luis Miguel Ortiz, protagonista de esta historia, no le van bien las cosas. O al menos no le suceden cosas normales desde el día en que un perro callejero eligió su aula para vaciar su estómago y, poco después, fue sorprendido en su despacho en medio de una situación comprometida. A partir de ahí su vida, expuesta sin pudor, cobra la forma de un descenso a los infiernos, con parada en la fantasmal ciudad de Edimburgo, donde tendrá lugar el encuentro con el Ladillas, agente de su destrucción, y conocerá el lado más oscuro de la existencia en el transcurso de un alucinante y alucinado verano. Zigzagueante, divertida, obscena, hilarante, minuciosamente incorrecta, Los fantasmas de Edimburgo constituye un festín de situaciones desaforadas e imprevistas, una bofetada en el rostro de los bienpensantes y un ejercicio de maestría narrativa, que provoca por igual la carcajada y la reflexión, el asombro y el escándalo, pero nunca la indiferencia del lector.

Entrevista al autor en Anika Entre Libros.

martes, 19 de febrero de 2008

Entrevista con Marta Rivera de la Cruz

Marta Rivera de la Cruz nació en Lugo en 1970 y es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.

Ha escrito varias novelas, algunas de las cuales ha obtenido el reconocimiento de reconocidos premios literarios: Que veinte años no es nada (Premio Ateneo de Sevilla de Novela Joven), Hotel Almirante, En tiempo de prodigios (Finalista Premio Planeta 2006) y Linus Daff, inventor de historias, novela que reedita Planeta en 2007 bajo título El inventor de historias.

De entre sus diversas actividades, además de la literatura, colabora en el programa Al sur de la semana de la Cadena COPE y en El País Semanal.

A propósito de la reedición de Planeta de su novela El inventor de historias, hemos hablado con ella.

ENTREVISTA DE MANEL HARO A MARTA RIVERA DE LA CRUZ
____________________________________________

¿Cómo surge la idea de escribir una novela como El inventor de historias?
Fueron muchos frentes, por un lado a mí me apetecía hacer algo de novela de aventuras, luego me interesaba mucho la época victoriana y pos-victoriana. Luego me encontré con la noticia en prensa de que se habían encontrado entre los restos del Titanic, la maleta de un hombre cuya documentación del interior iba a nombre de un tal Irwin Howard, que se suponía que era un caballero con dinero y culto, porque había libros, partituras, tarjetas de visitas… No obstante, esa persona no estaba en la lista de pasajeros del Titanic. Esa historia me había dado muchas vueltas en la cabeza y decidí incorporarla. Me planteé que Irwin Howard no existiera realmente, sino que fuera invención de un fabulador. El inventor de historias surge de ahí.
En cuanto a la cronología de la novela, vemos que la historia está integrada en unos hechos históricos.
Sí, lo que marca la cronología de la novela es el Titanic. También es importante la aparición de Jack El Destripador. Es importante situar la novela en su contexto, porque los hechos que se cuentan no serían factibles en la actualidad.
El inventor de historias ha sido reeditado por Planeta, después de que otra editorial lo publicara hace años. ¿Cómo surge la idea de reeditar la novela?
Fue una novela en la que confié bastante, yo sabía que si se recuperaba, podría ir bien, no digo que fuese un best seller, pero sí que daría buenos resultados. Cuando quedé finalista del Planeta, la editorial me preguntó qué tenía libre de derechos de autor y les hablé de esta novela. Se la pasé inmediatamente, les gustó y decidieron comprarla. La primera intención fue hacerla en bolsillo, pero finalmente decidieron arriesgarse con esta edición.
En las notas finales del libro, agradeces la ayuda a Fernando Marías, Javier Sierra, la Semana Negra de Gijón… ¿cómo te ayudaron?
Ellos intentaron hacer todo lo posible para que se reeditara esta novela. La Semana Negra de Gijón recopiló todos los ejemplares que estaban desperdigados por librerías, Javier Sierra habló de El inventor de historias a un par de editores... Lo que pasa que volver a editar un libro que ya salió en su momento es una operación muy arriesgada y ese riesgo lo corrió Planeta. Ellos se esforzaron todo lo que pudieron para que la novelas se recuperase en su momento, aunque no llegó a salir del todo bien. Eso no quita que no se esforzaran hasta el límite de sus posibilidades.
¿Por qué crees que novelas como El inventor de historias, que son de una calidad indiscutible, acaban desapareciendo de las librerías en un mes?
Porque ocurre con muchísimas novelas. La vida de un libro en España es terriblemente corta. Si un libro no tiene una campaña de promoción muy fuerte detrás, es muy fácil que se pierda. Cada año pasa esto con muchas buenas novelas. A mí me da mucha lástima, porque son novelas que están en las mesas de novedades diez días y luego desaparecen y eso es muy poco tiempo para que una novela arranque, sobre todo si no hay una campaña de promoción detrás. Esas novelas se van a una especie de limbo; si tienen suerte, algunas son rescatadas, como El inventor de historias, y si no, se quedan ahí para siempre.
Marta, en tus novelas hay mucho optimismo.
La escritura refleja una forma de ser y yo soy bastante optimistas como persona. La novela tiene elementos humorísticos, además de optimistas. Quizá sea mi novela más divertida, la que más mueve a la sonrisa y a la ironía.
¿Otro reflejo de ti en la escritura puede que sea Linus Daff, el inventor de historias?
Él hace de la mentira un negocio, yo no sé hasta qué punto disfruta de ello. Daff de adulto nunca miente para sí mismo, siempre lo hace en beneficio de los demás. Como personaje, me parece muy interesante la relación de Linus Daff con la mentira, porque es muy profesional.
Hay un contraste con Pedro Almeiras, un personaje que no es capaz de mentir nunca, ni siquiera para salvar asuntos personales.
Efectivamente, es un personaje incapaz de mentir, no sabe hacerlo.
A los personajes de la novela se les toma cariño muy rápidamente. Cuando acabas de leer El inventor de historias, todavía piensas en ellos. Como escritora, ¿cuándo acabas de escribir la novela, sigues dando vueltas a tus personajes?
Yo intento alejarme de la novela cuando acabo de escribir, porque cuando le pones el punto y final y la entregas a la editorial, tienes que aprender a distanciarte, porque a partir de que la novela sale, ya no sólo te pertenece a ti, es de más gente. Entonces tienes que aceptar que la critiquen, que se cuestionen cosas… y si se está muy metida con los personajes y con la novela, hay cosas que se pueden llevar mal. Por lo tanto yo intento distanciarme un poco de los personajes y de la historia, aceptar que la novela ya no es mía al cien por cien, sino que también es de mucha más gente.
Hay una cosa que llama la atención. En tu blog se puede leer que te gusta mucho ver la gente pasar en los vestíbulos de los hoteles. Y en la novela, tanto Patrick O’Brien como Linus Daff les ocurre lo mismo. Se detienen a analizar a esas personas que hay en el hotel.
Eso tiene mucho que ver con la curiosidad que tengas. Si eres una persona curiosa, esos espacios resultan muy agradables, porque la imaginación da para mucho y si te sientas para ver pasar gente y pasan personas tan distintas, piensas que hay mil cosas detrás de cada persona y te gustaría saberlas todas. Los aeropuertos y los vestíbulos de los hoteles son los mejores sitios para observar a las personas.
Parte de la novela está situada en Cuba. ¿Habías visitado este país cuando escribiste El inventor de historias o la recreación parte de la imaginación?
Estuve en Cuba pero cuando ya había escrito la novela y me encantó comprobar que era exactamente como yo lo había descrito. Me encontré la ciudad que me había imaginado.
¿Hay algún escritor que haya marcado tu trayectoria literaria?
Muchos, aunque te diría que los de mi generación debemos bastante a los autores del boom; en mi caso debo mucho a García Márquez, que fue un autor que me provocó las ganas de escribir.
Lo preguntaba porque cuando leía la novela, concretamente la primera parte, no sabía si estaba ante una obra de Marta Rivera de la Cruz o de Dickens.
Muchas gracias (risas), Dickens también me gusta muchísimo y lo leí cuando era más joven. Es curioso porque los autores que lees cuando tenías dieciséis años no sabes hasta qué punto te han marcado, sí eres más consciente de los escritores que lees con veintiuno o veintidós, porque los lees con cierta conciencia crítica. De Dickens lo que recuerdo es que me apasionaban las historias que contaba, tan ricas y tan distintas con sus personajes. Además, los libros de Dickens los había leído casi todos, pero siendo tan joven es más fácil que esa influencia la reconozca otra persona que yo misma.
En Cataluña hace unos meses hubo mucha polémica con la Feria de Frankfurt porque el invitado era la cultura catalana, pero solamente querían llevar a escritores que escribían en catalán. Es decir, excluían la literatura de Cataluña escrita en castellano. Tú también te has sentido discriminada de la literatura gallega por no escribir en gallego.
Sí, pero no es que te sientas discriminada, es que te discriminan. Es discriminación institucional, no es una percepción que yo pueda tener, es un hecho fehaciente y palpable. Aquí se ha creado una especie de comandita que pretende reducir la cultura al idioma. El idioma es parte de la cultura, evidentemente, pero no la única. Es muy peligroso aplicar ese reduccionismo, lo que pasa es que todo también es un asunto de intereses. Cuando denuncias esto, te dicen que quieres conseguir algo y yo no quiero conseguir nada, porque no creo en la cultura y la literatura subvencionada, no creo en los libros comprados por las instituciones. Yo quiero vender libros en las librerías y no en los despachos. El problema es que hay mucha gente que han decidido ser escritores para vender libros en los despachos, pero, claro, eso no son escritores.
Como tú misma has dicho, es un problema que crean las propias instituciones. ¿Crees que los lectores se dejan llevar por estas polémicas?
No, afortunadamente el lector es una persona que tiene una formación, una capacidad crítica, y ese criterio no se lo va a marcar la política lingüística o cultural de ninguna institución. Hay una pequeñísima minoría que sí se deja llevar por esta polémica, pero en general el lector tiene criterio. Esta polémica va por otro sitio, está más relacionada con la política que con la cultura y los lectores siguen leyendo lo que les interesa. Es una polémica artificial que no afecta a la relación del autor con el lector. Pero me parece muy peligrosa en cuanto a la protección y difusión de las culturas de las comunidades autónomas históricas, porque hay gente que ha decidido vincular de una forma muy aguda la cultura con el idioma.
Los lectores vamos a por la cultura y lo demás sobra.
Claro, en Galicia hay ayudas para traducir libros al gallego, pero por ejemplo un libro como El código da Vinci en una librería vendió 850 ejemplares en castellano y en gallego sólo siete. Al final lo que te da la medida de las cosas es eso.
En las comunidades autónomas bilingües, como Cataluña o Galicia, se traducen al catalán o al gallego novelas que aparecen en castellano. ¿Para qué hacer esto si todo el mundo entiende el castellano?
Si mi novela se tradujese al gallego no vendería tanto en esta lengua porque la gente prefiere leerla en castellano. A mí me gustaría saber los escritores que escriben en gallego si venden en Galicia más libros en castellano o en gallego, pero ese dato nadie te lo va a dar. Por ejemplo, de los libros que escribe Manuel Rivas cuántos se venden en Galicia en gallego y cuántos en castellano. Estoy segura de que vende más en castellano, la traducción, que del original. Esto significa que la polémica no afecta para nada en los lectores.
Marta, para acabar, ¿qué estás escribiendo ahora?
Estoy con una novela, pero con tranquilidad, porque el año pasado no pude hacer prácticamente nada porque estaba con la promoción de En tiempo de prodigios. Trabajaré para que salga este año. Tenía bastante mono de literatura (risas), me lo estoy pasando muy bien escribiendo otra vez.
Esperaremos ansiosos esa nueva novela con el deseo de que sea tan buena como El inventor de historias.
Gracias (risas).

Web de la autora: http://www.martariveradelacruz.com/
Entrevista para Anika Entre Libros.

lunes, 11 de febrero de 2008

El musical "Mamma Mia!" a la gran pantalla

El próximo verano llegará a nuestras pantallas la versión cinematográfica del musical de Abba, Mamma Mia! La comedia musical estará protagonizada por la incombustible Meryl Streep y los papeles masculinos los interpretarán Pierce Brosnan, Collin Firth y Stellan Skarsgard. La joven Amanda Seyfried es la coprotagonista de esta película y encarna a Sophie, una chica a punto de casarse que desea conocer la identidad de su padre antes de la boda. Para ello, no duda en indagar en el diario de su madre, donde encuentra a tres posibles candidatos: Sam (Brosnan), Harry (Firth) y Bill (Skarsgard). Son los nombres de los tres hombres con los que Dona (Streep) -la madre de Sophie- mantuvo un idilio en la época en que quedó embarazada. Sophie decide enviar una invitación en nombre de Dona a los tres hombres para que acudan a la isla griega donde vive y asistan a su boda.

Sophie vive con el nerviosismo de los preparativos de su boda y la incertidumbre de si será capaz de descubrir quién es su padre. Dona, por su parte, deberá enfrentarse a sus recuerdos de juventud y a unos sentimentales del pasado dolorosos.

Como musical que es, veremos a todo el reparto de actores entonando el do de pecho y cantando las más de veinte canciones seleccionado del famoso grupo sueco de los setenta, Abba.

Como referentes, tenemos el musical protagonizado en España por Nina -Dona- y Mariona Castillo -Sophie-, que se representó durante tres años en el teatro Lope de Vega de Madrid y desde finales de 2007 lo hace en el Barcelona Teatre Musical.

Los que hemos visto la obra española seguro que iremos a ver la adaptación al cine, no sólo porque Meryl Streep sea un seguro de vida o porque tengamos curiosidad en oír cantar a Pierce Brosnan, sino también porque no es posible aburrirse con Mamma Mia! El musical de Nina y compañía está estupendamente interpretado -salvo que Nina sobreactúa demasiado y se vuelve muy excesiva-, el argumento -guión original de Catherine Johnson- es ingenioso y divertido, lo mismo que el atrezzo y el vestuario utilizado. Además, las canciones de Abba siempre invitan a bailar, aunque si bien en el teatro uno acaba bailando el Waterloo, en el cine habrá que contenerse. Esperaremos impacientes.

Manel Haro.

domingo, 10 de febrero de 2008

"El hombre del salto", Don DeLillo

El hombre del salto
Don DeLillo
Editorial Seix Barral
1ª edición, 2007
Género: Novela
296 páginas
ISBN: 978-84-322-2818-6

Keith trabaja en el World Trade Center cuando un avión se estrella contra una de las torres gemelas. Nueva York está sufriendo el peor atentado terrorista de su historia. Keith logra salir con vida antes de que la torre se venga abajo. Presenta un aspecto demacrado y lleno de polvo; está confundido ante las imágenes que lo rodean. Sin saber exactamente por qué, decide ir a casa de su ex mujer, Lianne, que vive con el hijo de ambos. Keith siente un extraño amor por Lianne, sentimiento que ella le corresponde. Ambos están desorientados y el atentado no hace más que confirmar que ambos van en un mismo barco con rumbo perdido.

Por otro lado, Hammad está preparando unas clases de vuelo para poder gobernar el mando del avión que debe estrellar contra una de las torres gemelas. Sabe que no volverá a hablar con su familia, su conciencia sobre la muerte le da fuerzas para llevar a cabo el atentado que castigará a los americanos y reivindicará al Islam.

Días después del atentado un hombre extraño empieza a descolgarse de edificios de New York atado con un arnés. La gente lo mira con curiosidad, cada vez aparece en un sitio diferente. Ese hombre desconocido resulta ser “el hombre del salto”, un artista de performance que quiere imitar al famoso hombre que se tiró por una de las ventanas de las torres gemelas. Es su forma de reflejar la tragedia.

Que nadie se equivoque, ésta no es exactamente una novela sobre los atentados del 11-S. El autor no recrea los episodios terroristas archiconocidos por todos. Don DeLillo aprovecha las circunstancias del ataque contra Estados Unidos para retratar tres personajes: Keith –y por extensión su familia-, Hammad y “el hombre del salto”. Cada uno de ellos ve la vida de un modo diferente. Hammad está convencido de lo que va a hacer, Keith y Lianne no están seguros de nada y “el hombre del salto” es un ser necesitado de notoriedad que de vez en cuando aparece y desaparece sin que sepamos demasiado sobre él.

El 11-S es más bien una excusa para hablar de otras cosas, podría escoger otro contexto y el argumento no variaría mucho, dado que, como digo, es una obra básicamente de personajes, intimista. Lo cierto es que la novela es como una expansión de las vidas de Keith y Lianne; es decir, desconcierto y falta de rumbo. Vale que el autor haya querido obviar la recreación del atentado, pero en El hombre del salto pierde demasiado tiempo hablando de unos sentimientos vacíos sobre personajes vacuos. No se entiende exactamente qué quiere demostrar con el protagonista de la historia, Keith (un hombre desorientado, sí, pero qué más). Lianne tiene una vida tan aburrida como su ex marido y “el hombre del salto” no aporta más que alguna que otra imagen pasajera de vez en cuando. Hammad nos da algunos detalles sobre los preparativos del atentado, pero muy superficiales, no hay demasiados detalles ni profundización en este personaje.

Don DeLillo se ha centrado en el personaje más carente de contenido, el que lleva una vida más aburrida y rutinaria. Así que leer esta novela es como deslizar la vista sobre la nada. El autor no consigue alterar las emociones del lector, no logra despertar la curiosidad y no sabe mantener un ritmo ágil. Hay momentos en el libro en que intenta rizar el rizo, dar algún rodeo retórico para que el lector se esfuerce un poco en situarse en lo que nos está explicando, pero la historia no es lo suficientemente atractiva como para, además, ir con vericuetos.

El hombre del salto es una novela que promete mucho -a juzgar por las buenas críticas que ha recibido-, sin que llegue a cumplir con las expectativas. Algunos críticos dicen que ésta es su mejor novela. Sinceramente, no sé cómo debe ser el resto de sus libros.

domingo, 3 de febrero de 2008

Premios Goya de Cine 2008
Mejor Película
La soledad
Mejor Director
Jaime Rosales (La soledad)
Mejor Actriz
Maribel Verdú (Siete mesas de billar francés)
Mejor Actor
Alberto San Juan (Bajo las estrellas)
Mejor Actor Revelación
José Luis Torrijo (La soledad)
Mejor Guión Adaptado
Félix Viscarret, Bajo las estrellas
Mejor Guión Original
Sergio Sánchez (El orfanato)
Mejor Director Novel
Juan Antonio Bayona (El orfanato)
Mejor Actriz Revelación
Manuela Velasco (REC)
Mejor Actriz de Reparto
Amparo Baró (Siete mesas de billar francés)
Mejor Película Documental
Invisibles, M. Barroso / I. Coixet / Fndo León de Aranoa / W. Wenders / J. Corcuera
Mejor Película Hispanoamericana
XXY
Mejor Montaje
David Gallart (REC)
Mejor sonido
El orfanato, X. Mas / M. Orts / O. Tárrago
Mejor Música Original
Roque Baños, Las trece rosas
Mejor Canción Original
Fado da Saudade, (Fados)
Mejor Actor de Reparto
José Manuel Cervino (Las trece rosas)
Mejor Efectos Especiales
El orfanato
Mejor Maquillaje
Lola López e Icíar Arreta (El orfanato)
Mejor Vestuario
Lena Mossum (Las trece rosas)
Mejor Dirección Artística
Joseph Rosell (El orfanato)
Mejor Cortometraje Documental
El hombre feliz, Isabel Lucina Gil Márquez
Mejor Cortometraje de Animación
Tadeo Jones y el sótano maldito
Mejor Cortometraje de Ficción
Salvador (historia de un milagro cotidiano)
Mejor Película de Animación
Nocturna: Una aventura mágica
Mejor Fotografía
José Luis Alcaine (Las trece rosas)
Mejor Dirección de Producción
Sandra Hermida (El orfanato)
Goya de Honor:
Alfredo Landa

viernes, 1 de febrero de 2008

Najat El Hachmi se lleva el Premi Ramon Llull

La escritora catalana de origen marroquí Najat El Hachmi ha ganado esta noche el XXVIII Premi de les Lletres Catalanes Ramon Llull, que se ha fallado en Andorra la Vella. El título de la novela es L'últim patriarca y gira entorno a Mimoun Driouch, un hombre marroquí alejado de su familia marcado por la figura de un padre cruel.

La escritora dijo sentirse muy contanta con recibir este premio y recordó su condición de escritora catalana y no de inmigrante, aunque la inmigración es algo que ha marcado su vida y de lo que no puede renunciar. Ésta es la segunda obra de Najat El Hachmi, que ya publicó en Destino (Grupo Planeta) la obra de no ficción Jo també sóc catalana.

El premio lo otorga Planeta y Andorra y es el de mayor dotación de las letras catalanas con 90.000 euros. No es el más concurrido, no obstante, dado que solamente se han presentado 63 ejemplares a concurso. La novela ha sido seleccionada por unanimidad de un total de siete finalistas y fue presentada bajo el pseudónimo de Mimouna Bouziane.

Los miembros del jurado -Gemma Lienas, Baltasar Porcel, Pere Gimferrer...- destacaron la gran calidad de la novela. Najat El Hachmi se suma a la lista de ganadores de este importante premio, entre los que figuran Carme Riera, Terenci Moix o Baltasar Porcel.