martes, 21 de octubre de 2008

¿'Best seller' o 'Long seller'? Esa es la cuestión

El otro día hablaba por teléfono con Antonio Garrido (autor de La escriba) y le pregunté si creía que le venía bien a su novela que, justo ahora que acaba de salir, ya se le aplique la etiqueta de best seller. Lo dije sin que mi pregunta tuviera ninguna carga de prejuicio, fue pura curiosidad, mera indagación periodística. Y Antonio Garrido -un tipo certero en sus palabras- me explicó que había que cambiar el término de best seller por el de long seller. De hecho, en Reino Unido -decía- ya se empleaba ese término para diferenciarlo del primero, que todavía pone de los nervios a algunos críticos y lectores.

Entiendo así que el best seller tiene fecha de caducidad: El código da Vinci -vamos a utilizar un ejemplo paradigmático- se vendió muy bien, pero ya ha quedado como una anécdota casi olvidada de la literatura. Lo mismo ocurre con otros fenómenos editoriales que se han reeditado una y otra vez, pero que el tiempo se ha tragado la novela y su estela de éxitos. ¿Todavía hay alguien que se acerque a una librería a comprar El código da Vinci? Incluso parece que ir en el metro o en el autobús leyendo esta novela es ser ya un poco anticuado.

Pero el long seller es un fenómeno diferente: El gran mérito de Los pilares de la tierra no es solamente que sea un libro muy vendido, sino que a pesar del paso de los años, todavía hay lectores que compran esta novela y que la leen sin pudor en el transporte público. Hay decenas de libros que podemos llamar long seller: El nombre de la rosa, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, la Biblia y otros muchos títulos. Estos son los que se llevan el verdadero éxito, porque han superado, no solamente la prueba de márketing y mercado, sino la del tiempo. Solamente un long seller puede aspirar a ser considerado un futuro clásico de la literatura. ¿Podemos negar, por ejemplo, que El nombre de la rosa sea ya un clásico del género histórico? Sin embargo, nadie en su sano juicio diría que El código da Vinci lo es por más libros que haya vendido en un momento determinado.

El escritor por lo tanto puede aspirar a escribir un best seller o un long seller. El empeño del autor puede ayudarle a conseguir lo primero, pero difícilmente conseguirá lo segundo si un gran número de factores no se ponen de su parte. Pero el escritor que consiga que su novela sea un long seller, podrá presumir de que sus obras se leen en el metro y en el autobús sin que nadie piense: "ese libro ya pasó de moda".

(Artículo publicado en el blog Best Seller Español, en el que colaboro con otros periodistas y escritores).

1 comentarios:

Patricia Tena dijo...

Me ha resultado un artículo muy interesante. Desconocía el término long seller y me parece muy acertado, como bien dices no es lo mismo El código Da Vinci k Los pilares de la Tierra. Sigue enseñándonos :)