miércoles, 24 de septiembre de 2008

¡Compro parcela en el espacio!

Creo que no podemos dudar de que será el propio ser humano quien acabe con el planeta. Por si cabía alguna duda, el astrofísico Stephen Hawking lo ha asegurado hoy en Santiago de Compostela, donde ha ido a recoger un premio. Hawking ha explicado que el ser humano necesitará perpetuarse en el espacio porque, tarde o temprano, acabaremos con el planeta. ¿Es posible que la estupidez humana llegue a un nivel tan desesperante como para saber que nos estamos cargando la Tierra y no hagamos nada para evitarlo?

Lo cierto es que no es el pueblo quien más culpa tiene de esto, a pesar de que haya utilizado la primera persona del plural, incluyéndome en él. La culpa del previsible y futuro fin del planeta lo tienen los mandamases del mundo. Es inaudito que se permita que algunos países sigan emitiendo unos niveles de gases demasiado elevados, violando o negando el Protocolo de Kioto. Es increíble que con lo adelantada que está la ciencia dependamos tanto todavía de la energía nuclear y del petróleo. En Cataluña las centrales nucleares están que se salen con las fugas: lo último ha sucedido en la central de Ascó.

Otro asunto es la ciencia misma como causante de desastres. En estos momentos ha quedado parado el proyecto del acelerador de partículas de Ginebra (Gran Colisionador de Hadrones), que pretende reproducir a pequeña escala el Big Bang. Las prisas han provocao que haya habido una avería grave y no será hasta la primavera del próximo año cuando se reanude el colisionador. Algunos científicos han denunciado el proyecto al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, porque hay una mínima posibilidad de que se creen agujeros negros que se zampen la Tierra en cuestión de minutos. Algunos expertos dicen que las posibilidades son tan mínimas, que no hay que tener miedo. Pero mientras haya alguna posibilidad, por mínima que sea, de que la humanidad se vaya al traste, ¿no habría que contar con el beneplácito de toda la humanidad?

Este tema me plantea una pregunta: ¿hasta qué punto es necesario que la ciencia evolucione? En el aspecto médico, que la ciencia avance todo lo posible (por ejemplo, que aparezca ya algún remedio contra el cáncer o el sida); pero en este aspecto astrofísico, al final tendremos un disgusto con tanto avance. Porque, una vez cuatro científicos hayan visto cómo se produjo el Big Bang, ¿el ser humano podrá vivir más o mejor? No es mejor destinar esa desproporcionada inversión en otro tipo de avances que beneficien directamente al ser humano o a la Tierra? Con la de problemas que tenemos en la Tierra (donde medio mundo tira bombas al otro medio), qué vergüenza que se destine tanto dinero a saciar la curiosidad del exterior. Es como si mi vecina se estuviera matando con el marido todos los días y perdiera el tiempo mirando cómo yo me afeito por las mañanas.

Si miramos en la página del Ministerio de Asuntos Exteriores del gobierno español, se avisa: "se recuerda que en estos momentos ninguna región del mundo y ningún país están a salvo de posibles actos terroristas". ¿Se dan cuenta? Vayan donde vayan, pueden morir en un atentado. Da igual que estén en Bagdad, en Bruselas, en Madrid, en Buenos Aires, en la Manga del Mar Menor o en Villafranca del Bierzo. Pueden morir de un atentado. Así está el mundo...

Así que no me extraña que Stephen Hawking haya dicho que el futuro del ser humano está en el espacio. Visto así, quizá sí que tenga sentido preocuparse más por el exterior que por nuestro planeta. Si tarde o temprano hemos de acabar viviendo en el espacio y esto que aquí tenemos ya está en fase de derribo, ¿para qué preocuparse por el medio ambiente, las guerras o el hambre?

Yo ya lo tengo claro, voy a dejar mis estudios y voy a hacerme Agente de la Propiedad Inmobiliaria para montar mi negocio de compra-venta en el espacio. Así, quien sabe, puedo ser yo quien empiece con el boom urbanístico en el espacio y me forre. Iré rápido antes de que Marina d'Or se me adelante.

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