sábado, 24 de mayo de 2008

Te voy a poner una multa porque me sale de los...

Hoy he leído en La Vanguardia que los Mossos d'Esquadra (policía autonómica en Cataluña) han multado a un hombre por comer una manzana mientras conducía. Al parecer los Mossos le dieron al alto porque pensaban que iba hablando por el móvil y cuando descubrieron que se habían equivocado, debido a que el pobre hombre solamente mordía una pieza de fruta, decidieron multarle por esta razón. Casi 60 euros deberá pagar el conductor.

Los Mossos alegan que no se puede comer mientras se conduce porque eso supone dejar de sujetar el volante con ambas manos, pero el conductor asegura que con una mano sostenía la manzana y con la otra el volante. Es curioso, porque según dice el artículo de La Vanguardia, hace poco multaron a una mujer por tocarse el pelo mientras cogía una curva.

El conductor del coche dijo que parecía que los Mossos tenían la misión de recaudar dinero como sea. Lo que me sorprende es que haya alguien que lo dude. Yo siempre he oído decir que la Guardia Urbana, por ejemplo, tiene que retirar cada día un mínimo de coches. No sé si es cierto, pero a los hechos vamos:

Caso 1: Iba yo conduciendo por la noche en una calle de Barcelona, cuando paso por un semáforo en ámbar intermitente (a esas horas de la noche, el semáforo de toda la vida ha estado y está en ámbar intermitente), lo que significa que debo circular con precaución sin que tenga que pararme. Al cabo de los días me llega una multa por saltarme un semáforo en rojo, pero no por el que pasé, sino uno que había en una calle que cruzaba. Además, en vezs de darme la multa en mano, me la enviaron por correo por "circunstancias de la circulación" (en una calle muy ancha sin apenas coches). Lo más gracioso es que para saltarse ese semáforo, había que acceder por otra calle, cuyo acceso estaba cortado por obras. Presenté mis alegaciones y me contestaron que lo que decía un agente no se ponía en duda. Me hicieron pagar 100 euros (me pregunto para qué nos dan la posibilidad de presentar alegaciones si lo que dice un agente va a misa).

Caso 2: Un amigo circulaba con su moto por una calle de Barcelona. Pasó un semáforo en verde y al siguiente, que se puso en ámbar, se detuvo antes de cruzarlo. Detrás de él se paró un coche con cuatro Mossos d'Esquadra. Le dijeron que se había saltado el semáforo en rojo. Mi amigo aseguró que no era posible, que lo había pasado en verde y el siguiente, como estaba en ámbar, se detuvo. De los cuatro Mossos, solamente uno se empeñó en que se lo había saltado, el resto dijo que no había visto nada. Mi amigo le dijo que no era justo y que le parecía una vergüenza. El agente, lejos de rectificar, le dijo "tiene dos multas: una por saltarse en rojo aquel semáforo y otra por éste". Mi amigo tuvo que pagar las dos multas porque en Tráfico le recomendaron que era mejor pagar y olvidar.

Caso 3: Una amiga aparcó su coche en una calle de Barcelona. Un metro después de donde ella aparcó su vehículo, había una zona de prohibición de estacimiento. Dio igual que el coche no estuviera, ni de lejos, tocando la zona de priohibido estacionar. Una grúa se llevó el coche. La multa más la grúa fueron unos 150 euros aproximadamente.

Caso 4: Otra amiga aparcó el coche en una calle de Barcelona. Cuando vuelve a coger su vehículo, ve que tiene una multa por estacionar en zona de carga y descarga. Por mucho que mira, no ve ninguna señal que así lo diga. Al día siguiente ve a un guardia urbano, lo para y le pregunta si ahí se puede aparcar. El guardia le dice que sí; mi amiga le pregunta que, entonces, por qué le han multado; el guardia le dice que recurra. Al día siguiente, una grúa se llevó su coche porque seguía estando allí estacionado. Pagó 150 euros. En esa zona sigue pudiéndose aparcar porque no hay señal de carga y descarga.

Cuando me entero de estas injusticias, pienso que uno no se puede fiar ni de la policía. Ya se sabe que gente con actitud chulesca hay en todos lados, pero es una vergüenza que representen la seguridad de los ciudadanos gente como esa. A los señores agentes les da igual que el conductor esté en paro, sea un estudiante sin ingresos o una jubilada. Da igual, la cuestión es multar. No sé si tienen que hacer un mínimo de recaudación diaria, pero da la sensación de que así es.

Luego los de la DGT hacen anuncios diciendo que hay que conducir con prudencia. ¿Cómo se puede ser tan hipócrita de hacer esos anuncios mientras un agente está multando a conductores honestos simplemente porque le da la gana?

Parece que uno no pueda confiar ni en la policía (menuda vanalidad, teniendo en cuenta lo que está pasando en Coslada). Sólo espero que, si existe dios, sea verdad aquello de que "dios pone a cada uno en su lugar". Aquellos que se la juegan a un ciudadano honesto no merecen la más mínima consideración. Si existe el infierno, arderán en él.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues sí. Una vergüenza. Yo soy el caso número cuatro!! Y es que lo que más rabia me dio es que lo preguntara a un urbano y me dijera que sí se podía aparcar. Tiempo después la gente seguía aparcando en esa supuesta zona de carga y descarga. Finalmente se la han dado a un hombre que tiene la tarjeta de minusválido y ahora tiene placa con su matrícula, por lo que queda más que claro que esa zona NO ES DE CARGA Y DESCARGA. Son unos peseteros... Qué rabia y qué injusticia, se aprovechan tanto de su "autoridad". Besos Man!

Anónimo dijo...

Si te denuncian... Será por algo, yo tengo 70 años y ni una sola multa. Vivo en Barcelona