jueves, 22 de mayo de 2008

El efecto Carrá

Yo no sé si TVE no sabe que Raffaella Carrá está a punto de cumplir 65 años. Vale que durante largo tiempo fue un icono en nuestro país con temas tan exitosos como En el amor todo es empezar, Fiesta, ¡Qué dolor! o Rumore. Vale también que triunfara en España presentando programas. Me atrevería a decir incluso que todavía guarda su gracia y cierta frescura cuando TVE la trae para presentar programas sobre Eurovisión.

Pero no sé por qué razón la pobre mujer tiene que acabar cantando ante las cámaras. Lo peor no es que tenga que interpretar un playback sobre uno de sus éxitos o, como fue el caso de anoche, sobre un éxito eurovisivo, como Waterloo, la canción insigne de ABBA. Lo que realmente me parece criticable es que se insista en mantener su imagen de femme fatale. ¿Es necesario que a sus 65 años se le enfunde en unos pantalones prietos negros, chaqueta de cuero roja con tachuelas y botas del mismo color hasta las rodillas? Y para rematarlo la misma melena rubia en plan explosiva. Pero, por dios, que ya no procede...


No juzgo que ya no le salgan bien los playbacks (por cierto, que en el programa Europasión de anoche, nadie demostró manejar esta técnica, a pesar de sus años de profesión), pero hay que reconocer que la mujer no daba una. No obstante, aplaudo que todavía se mantenga sobre los escenarios. Espero, eso sí, que no hagan como TVE hizo una vez con Imperio Argentina, que con más de 90 años la sacaron a un plató a cantar mientras de fondo sonaba un disco de vinilo de hacía décadas con una voz fina y dulce de treintañera.

A Raffaella Carrá hace poco, TVE la contrató para presentar un programa donde se elegía la canción que nos iba a representar en Eurovisión (el Chiki-chiki, ya sabéis) y, de paso, cantar Hay que venir al sur. Claro, esa canción lleva consigo un agresivo movimiento de cuello hacia atrás cada vez que decía la palabra sur. Un poco más y se descoyunta el cuello en directo.

Así que si TVE quiere seguir trayendo a Raffaella Carrá, que lo haga. Eso sí, no hace falta que la saquen a interpretar un playback con un vestuario como si fuera la mujer fatal de hace décadas. A este paso, volverá Macario y Doña Rogelia a llenar de color nuestras noches de sábado.

1 comentarios:

ALBERT dijo...

Este post es antiguo. Me pregunto qué piensas ahora, en verano del 2011, de remix que ha hecho Sinclair de uno de sus éxitos. Por mí, puede creerse estar todavía en la cresta de la moda y sex appeal.