miércoles, 9 de enero de 2008

Vodafone no juega limpio

De vez en cuando sabemos por los medios de comunicación cuáles son las compañías proveedoras de Internet y de telefonía móvil que acumulan más quejas por parte de sus clientes. Pocas veces varía el ranking, en telefonía móvil Orange suele estar en la cabeza con bastante diferencia sobre sus competidores, Movistar y Vodafone. Siempre he creído que Vodafone era la mejor compañía por la calidad de su atención al cliente. Quizá las tarifas son más económicas en Orange, que incluso tiene una tarifa plana de voz bastante sugerente, pero cuando en esta compañía tienes algún problema o intentas darte de baja, es como enfrentarse a un largo y complicado trámite burocrático. Pero Vodafone es otra cosa.

Era, debería decir. Porque desde hace un tiempo Vodafone brilla por su ineficacia. Y para ejemplificarlo voy a hablar de mí. Hoy mismo he llamado al servicio de atención al cliente para hacer una pregunta sobre mi factura. Un joven teleoperador me ha atendido amablemente hasta que le he hecho la pregunta, dado que después, al ver que no sabía cómo resolver mi duda, ha decidido colgarme deliberadamente. Sorprendido he llamado de nuevo al 123 y una señorita ha hecho lo mismo, me ha atendido hasta que se ha dado cuenta de que también era incapaz de resolver mi duda. Harto ya de esta falta de profesionalidad, he llamado por tercera vez y directamente he pedido que me atendiera un responsable del servicio de atención al cliente de Vodafone. Y a la tercera va la vencida, porque esta vez sí han resuelto mi problema. A costa, eso sí, de pasar por dos incompetentes.

Pero que Vodafone tiene un servicio de atención al cliente poco eficaz no lo digo solo por este caso. Hace unos días llamé para decirles que no había recibido la factura mensual. El teleoperador me confirmó que en la web de Vodafone podría ver mi factura (con el consecuente pago de sesenta céntimos). Entré en la web y vi que mi factura no estaba tampoco en mi cuenta de usuario. Llamé para protestar, ya que por culpa de un teleoperador, me habían cobrado sesenta céntimos. Y no es porque vaya a pecar de pobre por sesenta céntimos, sino por la impotencia de ser engañado. Me dijo una responsable que sentían lo ocurrido pero que debía pagar ese dinero. Qué vergüenza, por cierto, que uno tenga que pagar esa cantidad por averiguar su consumo, ver su factura y gestionar su plan de precios.

Y es que Vodafone hace todo lo posible por ganar dinero, como todas las compañías, claro está. Lo malo es que sus métodos no sean claros. Por ejemplo, cuando Vodafone subió a quince céntimos el establecimiento de llamada y pasó a tarificar por segundos, mandó una carta a los clientes diciendo que, de acuerdo con la ley, Vodafone ya no iba a cobrar por minutos, sino por segundos, pero no hacía referencia alguna a que subía el establecimiento de llamadas. De ese modo, la compañía quedaba bien, ya que solamente informaba que nos iban a tarificar por segundos. ¡Qué bárbaro!

Otro ejemplo. Hace unos meses ya, Vodafone decidió que por recibo devuelto del banco, cobrarían 10 euros de recargo. Lo decidieron, pero no avisaron a los clientes. Y ellos saben que, según la ley, están obligados a avisar a los clientes con al menos quince días de antelación. Pero no lo hicieron, así se aseguraron que muchos clientes, entre ellos yo, pagaran 10 euros sin saber por qué. Cuando después llamabas para preguntar, te decían que, efectivamente, Vodafone empezaba a cobrar esa cantidad. Entonces te quejabas, decías que ellos tenían la obligación de avisar y Vodafone respondía “ahora ya lo sabe para la próxima vez”. ¡Qué desfachatez!

Por lo que a mi experiencia se refiere, he visto que a Vodafone realmente no le importa atenderme bien como cliente, sino sacarme todo el dinero posible. Ahora tengo un contrato de permanencia que me ata a esa compañía, pero cuando cumpla con ese periodo, me cambiaré a otra. Y eso aunque ofrezcan regalarme un móvil si permanezco en Vodafone. Claro, los regalos sólo llegan en tiempos de crisis.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

TIenes mucha razón, Manel. Todas estas cmpañías son un timo, en el fondo. El otro día mi padre tuvo que pasar por unos 4 operadores para cambiar de contrato a tarjeta,y encima uno le insistía en que si quería quitarse la opción de mandar mensajes multimedia. Mi padre super cabreado después de hablar con 5 máquinas y 4 teleoperadores le dice que no, que quiere lo mismo que tiene pero en tarjeta para cargar dinero. Total, después de muxo esfuerzo lo consiguió, y SI le quitaron lo de mensajes multimedia. Sus trabajadores son unos incompententes!!! patri