martes, 25 de diciembre de 2007

En Nochebuena, ¡¡coja el coche o pague un taxi!!

Los señores del ayuntamiento que se encargan del transporte y la movilidad de la ciudad de Barcelona han pinchado estrepitosamente esta Nochebuena. Lo digo con todas las palabras: han pecado ustedes de poco previsores, descuidados y hasta de mentirosos.

Era de cajón que en Nochebuena el metro debía estar abierto toda la noche para evitar que los jóvenes -y no tan jóvenes- cogieran el coche con algunas copas de más. Era obvio que para evitar el excesivo tránsito de coches en el centro de Barcelona, había que facilitar el transporte público. Pero a los iluminados del ayuntamiento les dio por pensar que no, que en Nochebuena el metro debía cerrar a las 0:00 h, como un día laborable normal. Así que solo cabía unas pocas opciones: esperar largos e interminables minutos en las paradas de autobús a que llegaran los Nitbus -menos mal que estos conductores no están de huelga-, ir caminando a donde sea, coger el coche y arriesgarse a que te hicieran un control de alcoholemia o tomar un taxi y pagar lo que costaba esa noche la bajada de bandera.

Algunos podrían pensar "hombre, a ver usado el Bicing, que avisaron que iba a estar abierto toda la Nochebuena". Y efectivamente, en el boletín número 8 del día 20 de diciembre de 2007, Bicing avisaba a todos los usuarios que en Nochebuena y en Nochevieja el servicio estaría operativo las 24 horas. Lástima que pecaran de embusteros, porque si alguien se acercó a alguna de las estaciones Bicing, se daría cuenta de que la pantalla estaba en rojo y anunciaban que desde la medianoche hasta las 5:00 h, estaba cerrado. Yo pensé "serán sinvergüenzas, engañar a los ciudadanos...".

Pero sí, nos engañaron, nos dejaron de lado. Los del ayuntamiento, aquellos que ganan un sueldazo encargándose de la movilidad en Barcelona, se rieron de nosotros en Nochebuena. Ellos irían con su chófer en un Mercedes, claro, pero los ciudadanos de a pie teníamos que helarnos de frío en las paradas de autobús esperando a que llegara el Nitbus, o debíamos dejarnos el aguinaldo en el taxi o bien debíamos coger el coche aun a riesgo de que nos hicieran un control de alcoholemia, de no encontrar aparcamiento, de que costara circular esa noche... Yo opté por ir caminando. Así bajaba los turrones.

No sé si en Nochevieja nos la van a jugar del mismo modo, pero seguro que alguna metedura de pata harán, para no perder el ritmo. Yo, de momento, ya he puesto una queja en el Síndic de Greuges. ¡Por mentirosos!

Manel Haro.

1 comentarios:

sem dijo...

Yo siempre voy en taxi en Nochebuena. Para la bici hace mucho frío. Un saludo,