miércoles, 7 de noviembre de 2007

Sigue el caos de cercanías


Los quioscos de las estaciones de cercanías ingresan un 50% menos que antes

“He dejado de ir a comer para tener el quiosco abierto y ganar algo más de dinero”, explica el quiosquero de Sitges

Manel Haro / Ana Bosch – Barcelona

Los quiosqueros de las estaciones afectadas por el caos de cercanías han visto cómo sus ingresos económicos se han reducido un 50% desde que algunos tramos fueron modificados por la construcción de la nueva línea de alta velocidad.

Una de las líneas de cercanías modificadas es la dos, que une Sant Vicenç de Calders y Maçanet. La venta de prensa ha caído en picado según han declarado los quiosqueros de algunas de las estaciones afectadas, como Vilanova i la Geltrú, Sitges o Barcelona Sants. En el caso de Vilanova i la Geltrú las pérdidas ascienden a unos doscientos euros diarios. Dice la encargada del quiosco que los que compran más artículos (prensa diaria, revistas, caramelos…) son los usuarios del tren, sobre todo estudiantes, pero desde que empezaron los cortes de algunos tramos de la línea, han preferido hacer su trayecto en coche. Por su parte, el encargado del quiosco de Sitges lamentó ayer haber dejado de ganar casi quinientos euros diarios, de una caja normal de cerca de mil euros. Basta con echar una ojeada a los montones de diarios y ver que, efectivamente, todavía quedan al mediodía muchos ejemplares por vender. Según declaró, la mejor franja horaria de ventas es entre las seis y las diez de la mañana. Son los “hombres de negocio” los que más consumen, sobre todo prensa diaria, pero actualmente “prefieren coger el coche”.

La línea 2 tiene cortado el tramo entre Gavà y Barcelona Sants, por lo que cualquier usuario que tenga que desplazarse desde Sitges o Vilanova hasta Barcelona, debe subir al tren hasta Gavà y allí tomar un autobús hasta Sants. Finalmente, en esta estación deben coger el metro u otro autobús urbano para ir a cada uno de los puntos de la ciudad. Demasiados transbordos y, sobre todo, demasiado tiempo empleado para llegar al trabajo o a las universidades de Barcelona, si son estudiantes.

Entre Garraf y Bellvitge no hay quioscos en las estaciones, pero sí en las paradas de Sants o Paseo de Gracia en Barcelona. En ambas estaciones los quiosqueros han dicho que las ventas han caído también un 50% y que “se nota, por ejemplo, en las devoluciones de diarios, que hay muchas”.

Algunos quiosqueros, como el de Paseo de Gracia, tienen intención de presentar una reclamación para pedir compensaciones: “una reclamación si que se va a hacer, por supuesto, pero que nos contesten o nos digan algo, ya no lo se. Por lo menos vamos a intentarlo, no se puede cerrar una línea y decir allí te quedas”. En este caso, los beneficios que obtienen los trabajadores es un porcentaje de las ventas, ya que el quiosco pertenece a otra empresa. En el caso de Sitges, el encargado tiene la concesión de RENFE y cada mes paga unos impuestos fijos, independientemente de las ventas, por lo que aunque sus ingresos bajen, lo que debe pagar a fin de mes es lo mismo. Para compensar la falta de ventas, el quiosquero ha decidido ampliar el horario comercial: “antes me iba a comer de una y media a dos y media, pero ahora no voy; además, ahora cierro una hora más tarde para ganar el último cliente que pueda venir a comprar”. A pesar de que se siente perjudicado por el caos de cercanías, ha dicho que no piensa presentar ninguna reclamación, porque “no tenemos los medios ni la manera de reclamar”.

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