sábado, 17 de noviembre de 2007

Mil muertos en Bangladesh no son importantes, ¿o sí?

Resulta curioso ver en los medios informativos el tratamiento que dan a ciertas catástrofes naturales. Cuando hay lluvia fuerte en algún lugar de España con inundaciones, fuertes vientos… vemos en los telediarios, durante varios días, gran cantidad de imágenes, de declaraciones de afectados, de visitas de políticos a las zonas inundadas… Esas lluvias no llegan a ser catástrofes naturales porque las pérdidas económicas, aunque pueda parecerlo, no son tan graves como para no poder reponerse en un tiempo relativamente corto y el número de desaparecidos, en muchos casos, son pocos o ninguno. Si compramos la prensa esos días de fuertes lluvias, veremos las portadas de los diarios con fotos enormes de las inundaciones, con datos, declaraciones…

Pero ¿qué ocurre si en vez de haber unas fuertes lluvias en alguna zona de España, la noticia es un terrible terremoto en algún país asiático que ha supuesto centenares de víctimas mortales? En algunos países asiáticos no hay medios de sanidad eficientes ni buenas infraestructuras para atender a los afectados. En muchos casos, son las ONG’s las que llevan el peso de la atención médica a los ciudadanos que han sufrido el terremoto.

Hace poco más de veinticuatro horas una tormenta con vientos de 240 quilómetros por hora azotó la costa de Bangladesh. El ciclón dejó una cifra de más de mil muertos y ha supuesto la evacuación de más de tres millones de personas. Los daños, obviamente, han sido muy graves. Sin embargo, apenas hemos escuchado la noticia en televisión y los diarios no le han dado la importancia que este desastre requería. Más de mil muertos no valen más que unos pocos –poquísimos- minutos de imágenes y un pequeño espacio en los diarios. Ayer la ONU confirmó el número de muertos y hoy la prensa le ha dado tan poca importancia, que resulta sonrojante. Si miramos las portadas de los diarios, veremos que ninguno –o casi ninguno- menciona la noticia en su primera página. Yo he comprado El País y he buscado en qué parte mencionaban que el ciclón Sidr había dejado más de mil muertos en Bangladesh. Resulta que la noticia aparece en la página número 5 de la sección internacional, por detrás de una amplia noticia sobre las próximas elecciones generales rusas. Y aparece entonces el titular “un ciclón causa 1.000 muertos en Bangladesh”. Apenas hay texto, esa es la verdad, pero hay una fotografía de tamaño medio de familiares de fallecidos por el huracán. Uno piensa hasta qué punto esta noticia es realmente importante. Y se da cuenta que, para El País –por ejemplo-, la noticia no es tan importante como el anuncio publicitario que viene a continuación.

La noticia ocupa media página (gran parte es la foto) y la otra media es un anuncio de un coche con el lema “si lo que buscas es pasión, considera esto como una cita”. ¿Hasta qué punto un medio de prensa puede frivolizar con una catástrofe natural que se ha llevado por delante más de mil víctimas? La respuesta es que hasta el punto de que sea más importante el anuncio de un coche donde dice que si eres un apasionado, tu cita es conducir.

Que haya habido mil muertos es lo de menos. Si hubiese habido tres mil, el espacio hubiese sido el mismo. Sólo hay dos requisitos para que una noticia sea tratada como merece: que el número de muertos sea de 250.000 –como el caso del tsunami de 2004- o que estemos en verano –ya se sabe, en esta estación del año incluso un muerto por atropello en algún pueblo perdido del centro de Asia puede ser noticia-.

Así que ya saben: en una catástrofe natural el grado de noticiabilidad depende del número de muertos –mínimo doscientas mil personas- y del país donde esa gente haya muerto –lo que excede de Europa, se aparta de nuestro interés-. Eso sí, no lo olviden: “si lo que buscas es pasión, considera esto como una cita”. Compren un coche.

Manel Haro.

1 comentarios:

esthermc dijo...

Estimat Manel,

m'agradaria fer-te mil comentaris sobre el que he pogut llegir en cadascun dels articles o entrevistes del teu blog, però finalment he decidit que de vegades '- és +', així que deixa'm dir-te: felicitats pel teu blog i no deixis mai d'escriure. Ja saps que jo sé que arribaràs molt lluny. Recorda-ho!

La teva amiga,

Esther